La historia de la madame y el tricornio llega a su recta final. La Fiscalía prevé sentar próximamente en el banquillo a la responsable de un prostíbulo de Formentera y a su pareja, un agente de la Guardia Civil, acusados de una presunta trama de explotación sexual y blanqueo de capitales.
Un bar con doble vida
Todo gira en torno al Bar Kentucky, un local conocido de la isla que, según la Guardia Civil, funcionaba puertas adentro como prostíbulo, según reconstruyó OKBALEARES. Al frente, una mujer señalada como responsable del negocio. A su lado, su pareja: un guardia civil que figuraba como apoderado de la sociedad propietaria del local, con capacidad legal sobre el negocio.
Las primeras actuaciones policiales se remontan a 2010 y continuaron en 2011. Con los años, el caso creció hasta convertirse en una investigación patrimonial de mayor calado.
La detención de 2024
El punto de inflexión llegó en abril de 2024, cuando la UCO detuvo a la mujer y a su pareja. Desde entonces, la instrucción ha avanzado hasta el punto en el que se encuentra ahora: a las puertas del juicio.
El rastro del dinero
Los agentes detectaron 291.095,86 euros en efectivo que no cuadraban con lo declarado por la pareja. El rastro también llegó al ladrillo: la compra de un apartamento con un pago de 110.000 euros presuntamente en negro. Para los investigadores, esas operaciones servían para convertir el dinero del negocio en patrimonio de apariencia legal.
¿Un proxeneta con placa?
El papel del agente va más allá de lo sentimental. Según los investigadores, controlaba la contabilidad, los pagos y los cobros del negocio. La hipótesis policial llega incluso a plantear que pudo actuar como proxeneta y beneficiarse directamente de la explotación, la acusación más delicada de la causa. También se investiga si su condición de agente le dio alguna ventaja para la actividad.
El atestado señala que algunas de las mujeres que trabajaban en el local estaban en situación de vulnerabilidad económica y personal, aprovechada, según la hipótesis policial, para someterlas a la explotación sexual.
El turno de la justicia
Quince años después de las primeras diligencias, la causa llega a su momento decisivo. Formentera, símbolo del turismo de lujo, queda vinculada a un negocio con doble fondo, casi 300.000 euros movidos en efectivo y un agente de la Guardia Civil que ahora deberá responder ante un tribunal.










