El conflicto por los cortes de luz que arrastra este verano en las Pitiusas ha sumado un nuevo frente institucional. El Consell Insular de Formentera ha reclamado a Endesa y a las administraciones con competencias en materia de energía la adopción inmediata de medidas ante las reiteradas interrupciones del suministro en la isla, una situación que, advierte, ha dejado de ser un problema puntual para convertirse en recurrente. Así, el Consell de Formentera sigue los pasos del de Ibiza, que acaba de solicitar una reunión con la compañía eléctrica.
El presidente del Consell, Óscar Portas, ha trasladado la preocupación de la institución en un escrito dirigido a la compañía en el que exige una respuesta «inmediata, coordinada y estructural». Según ha recordado, el Consell mantiene desde hace meses contactos con Endesa para comunicar las incidencias y reclamar soluciones, sin que se hayan producido, a su juicio, cambios efectivos ni una mejora suficiente del servicio y del mantenimiento de la red.
«Ha dejado de ser puntual»
El detonante ha sido el agravamiento de los episodios en plena temporada. El pasado día 12, un corte dejó sin electricidad a más de 800 usuarios en la zona de Es Cap de Barbaria, y este jueves un nuevo apagón afectó a unos 3.000 usuarios en la isla. El Consell considera «inadmisible» que miles de personas, especialmente en los meses de mayor actividad, tengan que sufrir estas interrupciones, y sostiene que el mantenimiento actual de la red resulta insuficiente.
Portas ha recordado, además, que Formentera dispone desde 2023 de la nueva conexión del tercer cable, una infraestructura que reforzó el enlace eléctrico de la isla pero que, subraya, no suple las posibles deficiencias de la red interna de distribución.
Un pliego de exigencias y una reunión urgente
En su escrito, el Consell concreta una batería de peticiones. Reclama el restablecimiento completo y seguro del suministro, información continua sobre la evolución de los trabajos y una explicación técnica detallada de las causas de los apagones. Exige también una evaluación integral y urgente de toda la red y una inspección extraordinaria por parte de la administración competente, con la retirada de los cables y elementos que puedan comprometer la seguridad.
La institución solicita asimismo a la compañía un plan de actuaciones e inversiones que garantice la renovación de la red, así como la convocatoria urgente de una reunión con Endesa y las administraciones competentes para acordar medidas inmediatas y establecer un mecanismo de seguimiento y rendición de cuentas. El Consell ha pedido una respuesta por escrito «cuanto antes» y ha anunciado que hará un seguimiento estricto de las actuaciones reclamadas.
«No se puede normalizar que los formenterenses tengamos que convivir con la incertidumbre de sufrir cortes prolongados», ha afirmado Portas, para quien «la singularidad insular no puede significar una menor calidad del servicio».
El mismo conflicto que sacude Ibiza
El movimiento del Consell de Formentera se produce en paralelo al que vive la isla vecina, donde los apagones se han multiplicado a lo largo del verano y donde el Consell de Ibiza también ha reclamado sentarse con la compañía. Endesa ha atribuido los cortes registrados en las Pitiusas al calor extremo y al aumento de la demanda de climatización, a lo que se añade la mayor dificultad para reparar las averías en las redes soterradas, y ha pedido a los usuarios moderar el consumo en las horas de mayor carga. Los instaladores eléctricos de la isla, en cambio, sitúan el problema en un plano estructural: transformadores de distribución pensados para una demanda que ya no se corresponde con la realidad actual.
La compañía sostiene que está reforzando e inspeccionando la red en el archipiélago para hacerla más resiliente frente a los fenómenos extremos. En Formentera, los antecedentes recientes incluyen los cortes registrados el pasado enero durante la borrasca Kristin, aunque el episodio de estos días se produce ya en el pico de la temporada turística.










