La aprobación del reglamento del taxi está próxima. Lo mismo que el final de la moratoria que desde 2024 suspende la expedición de nuevas licencias de VTC y que terminará el 22 de febrero, en menos de un mes. Un escenario ante el cual taxistas de todo Baleares han expresado su preocupación, ya que se calcula que hay 10.000 licencias en suspenso. De esas, 6.500 corresponden a Ibiza.
“Estamos en guardia, a la espera de lo que decida el Govern balear”, ha señalado a La Voz de Ibiza el presidente de la Federación Independiente del Taxi de las Islas Baleares (FITIB), Gabriel Moragues. El Ejecutivo autonómico es el que debe decidir el destino de las 3.500 solicitudes en Mallorca, donde tiene las competencias. Si bien en el caso de Ibiza esta decisión recae sobre el Consell, Moragues considera que “lo que decida el Govern en relación a las VTC de Mallorca va a afectar a Ibiza”.
“Si el Govern encuentra una salida a tramitar y denegar las autorizaciones, el Consell tomará esa estrategia, evidentemente. Es decir, el argumento que se utilice para un sentido u otro va a afectar a todas las islas”, señala.
El temor por una avalancha de licencias aumentó luego de que en diciembre el Tribunal Superior de Justicia de Baleares emitiera una sentencia que obliga al Govern a tramitar 600 solicitudes VTC denegadas en 2022. La sentencia descarta que se puedan rechazar licencias sobre la base de un ratio y en el sector del taxi se teme que genere un precedente que abra la puerta a numerosas nuevas autorizaciones.
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“Voluntad política”
Todo pasa, entonces, por lo que resuelva el Govern. “Si la voluntad política fuera liberalizar se llevaría a la ruina a todo el sector del transporte, no solo el taxi, a todo el transporte de las islas. Creo que el Govern tiene claro que no pueden darse tantas autorizaciones. Hay temas jurídicos, pero más allá de eso, es una cuestión de voluntad política”, considera Moragues.
El Govern hasta ahora ha dicho que analizará cada solicitud por separado, pero que sería “una barbaridad” aprobar 10.000 licencias VTC en el archipiélago.
“Aún no se nos ha dicho qué camino adoptarán así que estamos a la espera, no podemos tomar decisiones”, ha dicho Moragues, sin descartar movilizaciones.
La estrategia jurídica
Moragues ha señalado que desde la federación se ha acercado al Govern informes de servicios jurídicos con una estrategia para frenar el aluvión de VTC: “Lo que se han solicitado son autorizaciones estatales. Si bien la comunidad autónoma e Ibiza han otorgado por costumbre las autorizaciones por delegación de competencias del Estado, estas autorizaciones, al ser estatales, solo autorizan a transportar entre distintas comunidades y transcurriendo por carreteras estatales. Y aquí ni hay carreteras estatales ni con esas autorizaciones se hace transporte entre distintas comunidades”.
“Aquí lo que se hace es insular y urbano. Si la ley Balear no es de aplicación con carácter retroactivo en la suspensión, pues tampoco lo es en el tema de la licencia urbana”, ha aclarado.
“El transporte que van a realizar es insular y urbano. Para hacer eso, tienes que pedir una licencia para ser insular o para ser urbano. Y si pidieran una licencia para ser insular urbano, lo tendrían que hacer con la normativa actual”, ha resumido Moragues.
Si bien Moragues hace distinción entre las autorizaciones que han sido judicializadas y las que no (estas últimas son más propensas a analizarse a la luz del nuevo reglamento), considera que “este argumento es aplicable a todas las autorizaciones solicitadas”.
El presidente de la FITIB también cuenta que hay sentencias en Canarias, que la federación ha compartido con el Govern, en donde se ve que “una comunidad autónoma insular no tiene por qué dar autorizaciones estatales cuando el transporte que van a realizar no es estatal”.
La cruzada por frenar el aluvión de VTC
“Nosotros tenemos el apoyo de prácticamente toda la Federación de Transportes de la CAEB, pero quien está tirando del carro somos nosotros”, ha señalado Moragues en relación a cómo trabaja la federación en pos de frenar la avalancha de nuevas autorizaciones.
“De momento nos apoyan, pero desgraciadamente todo el gasto lo hacemos nosotros. Tanto el físico como el económico y psicológico”, ha añadido.
Desde la Federación Empresarial Balear de Transporte (FEBT), sin embargo, han matizado las palabras de Moragues. “Desde la FEBT y desde las asociaciones que la integran (tanto la Agrupación del Auto Taxi de Balears como la Asociación de VTC) mantenemos posiciones muy alineadas en lo esencial”, con la postura de la FITIB, ha admitido Petra Mut, gerenta de la FEBT. “Hay una coincidencia clara en el diagnóstico y en muchas de las preocupaciones de fondo de los sectores que represento”.
Sin embargo, ha remarcado que “esa coincidencia no implica en ningún caso que desde nuestra Federación se haya trasladado al Sr. Moragues que lidere, en nuestro nombre, ninguna estrategia ni actuación en esta materia”. En esa línea, ha dicho que su federación analiza estrategias independientes con el fin de frenar una oleada de autorizaciones VTC.












