El sindicato de enfermería Satse ha vuelto a alertar sobre la fuga constante de profesionales en el Área de Salud de las Pitiusas, una situación que, según denuncian, continúa agravándose en 2026. La organización atribuye esta salida de enfermeras hacia la Península a una combinación de factores estructurales, entre ellos el elevado coste de la vivienda, el desorden en las contrataciones y una gestión que califican de deficiente.
Desde el sindicato hablan abiertamente de un “déficit crónico” en las plantillas tanto de hospitales como de centros de salud. Una carencia que, lejos de resolverse, se mantiene en el tiempo y se ve agravada por el goteo constante de profesionales que deciden abandonar las islas en busca de mejores condiciones laborales y de vida.
Uno de los principales problemas señalados por Satse es el acceso a la vivienda en Ibiza y Formentera. Los precios “prohibitivos” del alquiler dificultan la permanencia de las enfermeras, especialmente de aquellas que llegan desde otras comunidades autónomas. Sin embargo, no es el único factor que influye en esta fuga.
Carmen Ortiz, responsable del departamento de prevención de riesgos laborales del sindicato en Baleares, en diálogo con Radio Ibiza ha denunciado también una gestión “inadecuada” en materia de contratación. Según explica, no se están cubriendo adecuadamente situaciones habituales como las reducciones de jornada, lo que provoca que el resto del personal tenga que asumir una mayor carga de trabajo.
Esta sobrecarga laboral, advierten, termina pasando factura a las profesionales. “Acaban quemadas y optan por marcharse a otro destino fuera de las islas”, subrayan desde la organización, que insiste en que este escenario no es nuevo, pero sí cada vez más preocupante.
Satse advierte de que, si no se adoptan medidas urgentes para mejorar la planificación de las plantillas y aliviar la presión asistencial, la inestabilidad en el sistema sanitario de las Pitiusas continuará. El sindicato reclama soluciones que pasen tanto por mejorar las condiciones laborales como por facilitar el acceso a la vivienda, con el objetivo de frenar la salida de enfermeras y garantizar la calidad de la atención sanitaria en las islas.













