La Audiencia Provincial de Baleares ha confirmado la condena a tres meses de prisión impuesta a una ciudadana estadounidense por un delito de resistencia a agentes de la autoridad, además de dos multas por sendos delitos leves de lesiones, tras protagonizar dos incidentes con policías nacionales en Ibiza. Los hechos comenzaron en el aeropuerto, donde la mujer golpeó a un agente después de negarse a seguir sus indicaciones en el control de pasajeros, y continuaron horas después en comisaría.
La sentencia, dictada el pasado 20 de mayo por la Sección Segunda de la Audiencia Provincial y publicada esta semana en el Poder Judicial, desestima el recurso presentado por la defensa y confirma íntegramente la resolución del Juzgado de lo Penal número 1 de Ibiza.
El incidente comenzó en el aeropuerto de Ibiza
Los hechos se remontan al 3 de noviembre de 2022, sobre las 11.50 horas. La acusada acababa de llegar al aeropuerto de Ibiza en un vuelo procedente de Londres y se encontraba en el control de pasajeros.
Según los hechos que la Audiencia mantiene como probados, un agente de la Policía Nacional le indicó en varias ocasiones el lugar correcto por el que debía pasar el control. La mujer hizo caso omiso y, cuando el policía se aproximó para dirigirla hacia la fila correspondiente, comenzó el enfrentamiento.
La defensa sostuvo durante el procedimiento que se había producido una extralimitación policial y que el agente había empleado una fuerza desproporcionada al sujetarla del brazo y empujarla. La Audiencia, sin embargo, ha revisado las grabaciones incorporadas a la causa y llega a una conclusión diferente.

La Audiencia revisó las grabaciones
Las imágenes muestran, según recoge la sentencia, que el agente abandonó la garita, retiró una de las cintas que delimitaban la zona e indicó a la mujer el recorrido que debía seguir. Pese a ello, la acusada intentó acceder por otra vía y eludir la fila.
Fue entonces cuando el policía la sujetó del brazo “con cierta firmeza” para reconducirla y posteriormente la soltó con un impulso que la propia Audiencia describe como “un empujón leve”.
La mujer se giró entonces hacia el agente, alzó el brazo y le golpeó en el rostro, provocándole una erosión facial. A partir de ese momento fue detenida y comenzó un forcejeo durante el cual llegó a propinar patadas, hasta que pudo ser reducida con ayuda de otro policía.
La Sala admite que la intervención policial pudo resultar rigurosa, pero descarta que existiera una extralimitación suficientemente grave como para justificar la reacción de la acusada. Considera, además, que la agresión no puede interpretarse como una conducta defensiva, sino como una reacción injustificada y desproporcionada.
Un segundo incidente en la comisaría
El enfrentamiento no terminó en el aeropuerto. Sobre las 17.00 horas de ese mismo día, cuando la detenida se encontraba ya en dependencias policiales y los agentes se disponían a introducirla nuevamente en el calabozo, volvió a resistirse.
En ese segundo episodio, la mujer arañó en la mano derecha a otro agente de la Policía Nacional.
El primer policía sufrió erosiones en la cara y en el brazo izquierdo y necesitó siete días para recuperarse. El segundo presentó una laceración en el antebrazo y la mano derecha, además de una contusión en el codo izquierdo, con tres días de perjuicio básico.
Tres meses de cárcel y 360 euros de multa
El Juzgado de lo Penal número 1 de Ibiza condenó a la estadounidense como autora de un delito de resistencia a agentes de la autoridad y dos delitos leves de lesiones.
Por el primero le impuso tres meses de prisión. Por cada uno de los delitos de lesiones recibió una multa de un mes, con una cuota diaria de seis euros, lo que supone 360 euros en total.
También deberá indemnizar a los dos policías con 90 y 210 euros, respectivamente, por las lesiones sufridas.
La Audiencia considera proporcionada la condena e incluso señala que los hechos muestran dos episodios diferenciados de resistencia, el ocurrido durante la intervención inicial y el registrado posteriormente en dependencias policiales, que podrían haber dado lugar a dos delitos independientes. Sin embargo, el juzgado optó por imponer la pena mínima de tres meses de prisión por un único delito, una decisión que la Sala considera adecuada.
Finalmente, la Audiencia desestima el recurso de apelación y confirma la condena. Contra la resolución cabe recurso de casación únicamente por infracción de precepto sustantivo.











