INFORME FOESSA

Hasta un 35% de viviendas vacías en plena exclusión social: así están los municipios de Ibiza

El Informe FOESSA revela que, en plena crisis de vivienda y con miles de personas en situación de exclusión social, algunos municipios de Ibiza concentran hasta un 35% de viviendas vacías, una paradoja que agrava la emergencia habitacional de la isla.

Vivienda en Santa Eulària

Ibiza afronta una de las crisis de acceso a la vivienda más graves de España, pero no por falta de inmuebles. El problema es que una parte muy significativa del parque residencial permanece vacío o se utiliza solo de forma esporádica, mientras decenas de miles de personas no logran acceder a un hogar estable. Así lo constata el Informe FOESSA sobre exclusión y desarrollo social en la isla, presentado por Cáritas, que sitúa la vivienda como uno de los principales factores de exclusión social.

Según el estudio, el 10,2% de las viviendas de Eivissa ciudad están vacías, una proporción que se incrementa de forma notable en otros municipios de la isla. En Sant Joan, más de un tercio del parque residencial (35,5%) no está habitado de manera permanente; en Santa Eulària, el porcentaje alcanza el 26,7%; en Sant Josep, el 21,4%, y en Sant Antoni, el 18,6%. Estas cifras dibujan una paradoja estructural: miles de viviendas cerradas en un territorio donde encontrar un alquiler de larga duración se ha convertido en una tarea casi imposible.

El informe señala que el encarecimiento de la vivienda, tanto en régimen de compra como de alquiler, se ve agravado por el peso del alquiler turístico y por la existencia de un elevado número de viviendas vacías o de uso ocasional. Esta combinación reduce de forma drástica la oferta disponible para residentes y trabajadores, y tensiona aún más un mercado ya desbordado.

Las consecuencias sociales de esta situación son profundas. FOESSA estima que el 33% de la población de Ibiza —más de 50.000 personas— se encuentra en situación de exclusión residencial, es decir, con dificultades graves para acceder o mantener una vivienda en condiciones adecuadas. A esta realidad se suman cerca de 10.000 hogares que viven en vivienda insegura, marcada por la inestabilidad y la incertidumbre sobre la continuidad en el alojamiento, y alrededor de 19.000 personas que residen en viviendas inadecuadas, ya sea por problemas estructurales, falta de suministros básicos o hacinamiento.

En este contexto, el acceso a la vivienda se ha convertido, según el informe, en “un sueño inalcanzable” para una parte creciente de la población. La falta de alternativas habitacionales empuja a muchas personas a aceptar condiciones precarias, a depender de redes familiares o de amistades, o directamente a abandonar la isla en busca de territorios menos tensionados y con un coste de vida más asumible.

FOESSA advierte de que la elevada proporción de viviendas vacías en una isla con una emergencia habitacional declarada evidencia un fallo estructural en las políticas de vivienda. La ausencia de mecanismos eficaces para movilizar el parque residencial y priorizar el uso residencial frente a otros usos contribuye a cronificar la exclusión social y a debilitar la cohesión de la sociedad ibicenca.

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El informe concluye que, mientras miles de viviendas sigan cerradas o infrautilizadas, la crisis habitacional continuará siendo uno de los principales motores de desigualdad y expulsión de población residente en Ibiza.

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