Después de más de un año de anuncios y aplazamientos, el plan piloto para trasladar la fracción rechazo de los residuos de Ibiza a Mallorca para su incineración en Son Reus está a punto de ponerse en marcha. Fuentes conocedoras de la operación consultadas por este diario coinciden en que el arranque es inminente, una vez resueltos prácticamente todos los pasos administrativos que lo bloqueaban. El vertedero de Ca na Putxa está al borde del colapso y la salida de la basura hacia Mallorca se ha convertido en una prioridad para el Consell.
El último engranaje pendiente es la firma del convenio entre el Consell de Ibiza y el Consell de Mallorca, la administración receptora de los residuos. Consultado por La Voz de Ibiza, el Consell no ha concretado en qué fecha se rubricará ese convenio, el único trámite que, una vez cumplimentado, abre la puerta al primer envío. Y que podría realizarse de forma telemática de un momento a otro.
«El plan comenzará en breve», han señalado a La Voz de Ibiza fuentes conocedoras del proceso. No se descarta que, incluso, la prueba inicie la semana próxima.
Un contrato a GIREF de 2,7 millones, sin concurrencia
El traslado lo ejecutará la UTE GIREF, la concesionaria del Área Ambiental de Ca na Putxa. El Consell le adjudicó el servicio el pasado 22 de mayo. La adjudicación fue mediante un procedimiento negociado sin publicidad, al entender que, por imposición legal, la prueba piloto solo podía encomendarse a la empresa que ya gestiona los residuos de la isla. En consecuencia, el contrato recibió una única oferta, la de la propia GIREF.
El importe asciende a 2.727.018,17 euros (sin IVA), que se elevan a 2.999.719,99 euros con impuestos. El servicio cubre toda la cadena: la adecuación del residuo para su envío, el transporte terrestre y marítimo desde Ibiza hasta las instalaciones de Son Reus y el coste del tratamiento finalista. El contrato no lleva aparejados fondos europeos. Hasta ahora, no ha trascendido cuál es la naviera que cubrirá el trayecto en barco.
Según informó el diario OKDiario, el penúltimo paso para desatascar la operación se habría dado este mismo jueves, cuando la Conselleria de Empresa del Govern balear habría enviado la resolución de concesión de la subvención de 50 millones de euros al Consell de Mallorca por asumir el tratamiento de los residuos ibicencos. Ese trámite económico, contemplado en la propia Ley 4/2026, era condición previa para iniciar las operaciones. La resolución, no obstante, no constaba publicada en el Boletín Oficial de las Islas Baleares (BOIB) al cierre de esta edición.
Una prueba piloto que se prolongará varios meses
Aunque se plantea como prueba piloto, el contrato fija un plazo de ejecución de tres meses y un valor estimado de 24,6 millones de euros, una cifra muy por encima del presupuesto del piloto que apunta a la continuidad del servicio. Desde el Consell se contempla evaluar cómo funciona el traslado en distintos momentos del año antes de definir el sistema definitivo, que quedará fijado en la futura revisión del Plan Director Sectorial de Residuos de Ibiza.
La alternativa como modelo definitivo es la construcción de una incineradora en Ibiza. Pero aun cuando se optara por esta opción, el tiempo que demanda la construcción y el hecho de que el vertedero de Ca na Putxa esté cerca de su límite hacen que desde el Consell proyecten enviar la basura de Ibiza hacia Mallorca por al menos una década. No en vano, la activación del plan de 10 millones para sacar basura de la isla ya anticipaba la magnitud del esfuerzo logístico.
Un recorrido de más de un año
El traslado se anunció formalmente en mayo de 2025, en la Conferencia de Presidentes celebrada en Sa Caleta, donde el Govern se comprometió a subvencionar la operación a cambio de un plan de reducción de residuos de los municipios ibicencos. Desde entonces, el calendario se fue dilatando: primero se apuntó a inicios de 2026, después a antes del verano.
El desbloqueo llegó en diciembre de 2025 con el Decreto ley 8/2025, que habilitó jurídicamente el traslado, y se consolidó este junio con la Ley 4/2026, de 11 de junio, publicada en el BOIB. Su disposición adicional octava da vía libre al Consell de Ibiza para iniciar las operaciones y la novena establece la subvención del Govern al Consell de Mallorca como administración receptora.
Con la norma publicada y el contrato formalizado, la cuenta atrás depende ya de un único gesto administrativo. Mientras, el vertedero de Ca na Putxa, al límite de su vida útil, espera la salida del primer cargamento rumbo a Mallorca.













