En el Parque Natural de ses Salines se ultiman estos días los preparativos para la apertura de la campaña anual de recolección de sal. La empresa Salinera Española ha confirmado que el próximo lunes 1 de septiembre dará inicio oficialmente la extracción, con una previsión de producción cercana a las 65.000 toneladas, una cifra en línea con la alcanzada en el ejercicio anterior.
Preparativos y condiciones de producción
El apoderado de la compañía, Juan Ribas, ha señalado a diario a Nou Diari que los trabajos preliminares ya se encuentran en marcha y que las condiciones meteorológicas registradas durante la temporada estival han favorecido el proceso. Estas labores iniciales consisten en el desagüe y la excavación de los cristalizadores, que permiten acondicionar el terreno para la posterior extracción.
La campaña se prolongará hasta mediados de noviembre, con una previsión de cierre en torno al día 15. No obstante, Ribas advierte de que el resultado final dependerá en gran medida de la evolución climática, ya que las tormentas de final de verano podrían afectar a la sal depositada en los estanques.

Mercados de destino
Los principales mercados de exportación de la sal de Ibiza se mantienen estables, pese a la creciente competencia. Parte de la producción se destina a las Islas Feroe, donde se utiliza para el tratamiento del bacalao, y al Reino Unido, para el deshielo de carreteras.
En el mercado nacional, la sal ibicenca se comercializa para consumo humano y conserveras, con especial incidencia en la zona norte de la península, particularmente en Galicia. Ribas apunta que la demanda en las Islas Feroe ha experimentado un ligero descenso por la menor actividad pesquera, aunque la reputación del producto sigue siendo elevada. Prueba de ello es que la salinera de San Pedro del Pinatar (Murcia) también incorpora sal de Ibiza a su oferta, a petición expresa de clientes.
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El proceso
La recolección de sal en Ibiza está actualmente altamente mecanizada, lo que permite mantener una plantilla fija de 12 trabajadores, tres de ellos en tareas administrativas y el resto en producción y mantenimiento. Aunque no se requieren contrataciones adicionales, la empresa recurre a servicios externos para el transporte.
Una imagen ya característica de cada temporada es la de los barcos cargando sal en el muelle de ses Salines, donde un sistema mecanizado facilita el traslado del producto hasta las bodegas.