Ibiza ha perdido 769 viviendas de protección oficial (VPO) en los últimos catorce años, al pasar de las 1.745 que llegó a tener en 2011 —su máximo histórico— a las 976 registradas en 2025, según los datos de la Dirección General de Vivienda y Arquitectura recogidos por el nuevo Observatorio de la Vivienda de las Islas Baleares (OHIB).
Esto significa una caída del 44,07%, cercana a la mitad de todo el parque protegido de la isla.
La pérdida no es uniforme en el tiempo: Ibiza llegó a tener 1.745 VPO en 2011, cayó de forma sostenida hasta un mínimo de 918 en 2021, remontó ligeramente hasta 1.044 en 2022 y 2023 —coincidiendo con la única promoción relevante de la última década, de 186 viviendas—, y ha vuelto a descender en los dos últimos años hasta las 976 actuales.
Sant Josep y Sant Joan, sin ninguna vivienda protegida vigente
El desglose municipal muestra que dos de los cinco municipios de Ibiza no tienen en 2025 ninguna vivienda de protección oficial vigente: Sant Josep y Sant Joan.
El resto del parque se reparte así: Vila concentra 809 viviendas (186 con calificación permanente y 623 a 30 años); Santa Eulària des Riu tiene 142 (49 permanentes y 93 a 30 años); y Sant Antoni de Portmany, 25, todas ellas temporales.
Ibiza ciudad concentra así el 82% del parque protegido de la isla. Es una concentración que deja al resto de los municipios con una oferta de vivienda protegida residual: entre Sant Antoni, Santa Eulària, Sant Josep y Sant Joan suman apenas 167 viviendas, menos de una quinta parte del total insular.
Del total de 976 VPO vigentes, 634 (el 65%) pertenecen a promotores privados y 342 (el 35%) a promotores públicos. La proporción varía notablemente según el municipio: en Sant Antoni, el 100% de las 25 viviendas protegidas son de promoción pública, mientras que en Santa Eulària ocurre lo contrario: sus 142 VPO son enteramente de promoción privada.
Tres años seguidos sin una sola VPO nueva
Según el mismo informe, en Ibiza no se ha construido ninguna vivienda de protección oficial desde 2022, cuando se entregaron 186 unidades, la mayor promoción de la última década. Los tres años siguientes —2023, 2024 y 2025— no registran ni una sola vivienda protegida nueva, mientras el parque existente sigue reduciéndose por la caducidad de las calificaciones más antiguas.
La caducidad de la protección a los 30 años
La causa principal de esta pérdida no es la venta ni la reconversión de las viviendas, sino el propio diseño legal con el que se construyó buena parte del parque protegido balear.
La mayoría de las promociones de VPO —sobre todo las levantadas en los años ochenta y noventa— se acogieron a un régimen de protección temporal a 30 años: pasado ese plazo, sus propietarios pueden vender o alquilar la vivienda a precio de mercado libre, sin ninguna de las limitaciones que existían mientras estuvo protegida.
Ese mecanismo explica por qué la caída de Ibiza no responde a un año concreto de crisis, sino a un proceso continuo: cada promoción de los años 80 y 90 va cumpliendo sus 30 años de protección y sale del parque protegido de forma automática.
De hecho, de las 976 VPO que Ibiza mantiene vigentes en 2025, 741 (el 75,9%) siguen bajo este régimen temporal, por lo que seguirán desprotegiéndose progresivamente en los próximos años a medida que cumplan su plazo.
La reposición de ese parque que se pierde depende, en cambio, de que se construya nueva vivienda protegida al mismo ritmo, algo que —como muestra el propio informe— no está ocurriendo: los tres últimos años, sin ninguna VPO nueva en la isla, confirman que la desprotección avanza más rápido que la construcción.
Los proyectos de viviendas protegidas en marcha
Frente a esta pérdida acumulada, hay una decena de promociones de vivienda protegida o dotacional en distintas fases de tramitación, aunque casi todas siguen lejos de traducirse en llaves entregadas:
- Ca n’Escandell: la promoción más grande, con 532 viviendas protegidas repartidas en tres manzanas —165 en la manzana 8, 197 en la manzana 9 (diseñada por el arquitecto Stefano Boeri) y 170 más en la manzana 10, que todavía no tiene proyecto—. Serán de alquiler público gestionado por Casa 47, y la propia ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, admitió en septiembre que la construcción de los primeros bloques podría no arrancar hasta 2027, una vez terminen las obras de urbanización.
- Sa Joveria, junto al Hospital Can Misses: hasta 245 viviendas protegidas y alojamientos dotacionales, tras la cesión de la parcela del IB-Salut al IBAVI aprobada este mes. El acuerdo fija un plazo máximo de cinco años para materializar el uso.
- Dos solares municipales de Vila (calle Sant Francesc de ses Salines y calle Canàries), dentro del programa «Construir para Alquilar» del Govern: 216 viviendas de alquiler protegido, 108 en cada parcela, ya en fase de concurso para su adjudicación a empresas privadas.
- Can Cantó: 48 viviendas públicas del IBAVI, adjudicadas por 9,8 millones de euros, con inicio de obras previsto este mismo año y 19 meses de plazo de ejecución.
- S’Hort de sa Fruita, 9: 25 alojamientos dotacionales de alquiler temporal para empleados públicos —el primer edificio de este tipo en Ibiza—, con un presupuesto de 5,1 millones de euros, ya presentado oficialmente.
- Antiguo Mercat Pagès: 8 viviendas de protección pública para jóvenes de 18 a 35 años con diez años de arraigo en el municipio, con el proyecto ya autorizado por el Consell de Govern y licitación prevista este año.
- Sant Antoni: el Instituto Balear de la Vivienda ha publicado la licitación para la redacción de los proyectos técnicos y la dirección de obra de una nueva promoción de 18 viviendas ubicadas en una parcela de 2.084 metros cuadrados, situada en la calle Teulats, 2.
- Las VPO de lujo de Isidor Macabich: 60 pisos que avanzan con un nuevo impulso después de una sucesión de retrasos y paralizaciones que se arrastra desde hace años. En ese contexto, la Conselleria de Vivienda del Govern balear sitúa ahora a finales de 2027 la previsión para finalizar los trabajos.










