La batalla por mantener abierto Es Puetó, uno de los chiringuitos más emblemáticos de Ibiza, ha pasado de los tribunales a la calle. Tras la reciente sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Baleares que avala su cierre, se ha impulsado una recogida de firmas para intentar frenar su desaparición, en lo que ya se plantea como una defensa de la identidad local.
El establecimiento, ubicado en Cala de Bou, suma más de 50 años de actividad a pie de playa, pero su continuidad ha quedado comprometida tras el fallo judicial.
La Justicia respalda a Costas y avala el cierre
La sentencia del TSJ balear desestima el recurso presentado por la familia del histórico explotador y confirma la decisión de la Demarcación de Costas de denegar la autorización para seguir operando en dominio público marítimo-terrestre.
El tribunal sostiene que la ocupación del litoral no es un derecho automático, sino una concesión sujeta al interés general, y avala los argumentos de la Administración, que apuntan al alto nivel de saturación de servicios en el litoral balear como uno de los motivos clave para la denegación.
Además, la resolución subraya que ya existe suficiente oferta de restauración en la zona, por lo que considera que la actividad del chiringuito “no es necesaria” en ese espacio concreto.
Instalaciones sin cobertura legal y retirada del dominio público
Otro de los aspectos relevantes del fallo es que las instalaciones sobre las que se solicitaba la autorización carecían de concesión en vigor, ya que la original se extinguió en 1984.
Desde entonces, la actividad había continuado mediante autorizaciones temporales, pero la Administración decidió no renovarlas y planteó incluso la retirada de las estructuras del dominio público, al detectar elementos no autorizados como tendidos eléctricos o ampliaciones.
El tribunal rechaza indefensión y avala el procedimiento
La parte recurrente alegó indefensión por no haberse practicado pruebas durante el proceso administrativo, pero el tribunal descarta esa vulneración.
Según la sentencia, la solicitud de prueba se realizó fuera del momento procedimental adecuado y, además, no era determinante para resolver el fondo del asunto, por lo que no se considera que haya afectado al derecho de defensa.
Condena en costas
El fallo no solo desestima el recurso, sino que impone a la parte recurrente el pago de las costas judiciales, con un límite de hasta 3.000 euros.
De los tribunales a la calle: campaña para evitar el cierre
Tras conocerse la sentencia, la reacción ha sido inmediata. La iniciativa impulsada por ARC Ibiza ha lanzado una campaña de recogida de firmas en la plataforma Change.org para intentar evitar el cierre definitivo.
Sus promotores defienden que Es Puetó es más que un negocio: lo consideran un espacio cultural, social y económico que forma parte del paisaje tradicional de la isla.
Un símbolo frente al cambio de modelo
La campaña alerta de que la desaparición del chiringuito supondría la pérdida de uno de los pocos espacios que mantienen un modelo de restauración local, familiar y accesible frente a la creciente transformación del litoral.
Piden a las administraciones que abran una vía de diálogo para explorar soluciones que permitan su continuidad, aunque sea adaptada a la normativa.











