La construcción ha compensado el parón turístico de Ibiza y Formentera durante el segundo trimestre de 2026 y ha permitido que la economía de las Pitiusas mantenga un crecimiento interanual del 2,5%, pese a perder una décima respecto a los tres primeros meses del año. El último informe Evolución económica de CAEB, elaborado por la Fundació Impulsa Balears, sitúa a las dos islas como el único territorio insular de Baleares que desacelera entre abril y junio.
El contraste se aprecia especialmente en el turismo. La llegada de visitantes a Ibiza y Formentera apenas creció un 0,5% interanual, muy lejos del 5,1% registrado en Menorca y del 2,9% de Mallorca. El informe habla expresamente de un “parón” de la afluencia turística en las Pitiusas, en un trimestre en el que el comportamiento de los visitantes ha resultado determinante para explicar las diferencias de crecimiento entre las islas.
La evolución confirma una tendencia que ya había comenzado a percibirse durante el arranque del verano. En junio, Ibiza y Formentera recibieron 560.121 turistas, un 4,75% menos que un año antes, y fueron el único destino insular de Baleares con una caída de llegadas durante ese mes, según los datos de IBESTAT publicados por La Voz de Ibiza.
Construcción como contrapeso
Frente a ese menor empuje turístico, la construcción se ha convertido en el principal contrapeso de la economía pitiusa. CAEB señala que Ibiza y Formentera han registrado un “auge de la construcción”, mientras que los servicios se han mantenido estables. Esa combinación ha permitido sostener el crecimiento en el 2,5% y evitar una desaceleración de mayor intensidad.
Los últimos datos conocidos del sector en las Pitiusas también reflejan un volumen elevado de actividad, aunque con matices. Ibiza y Formentera contabilizaron 1.080 obras visadas durante el primer semestre de 2026, con un presupuesto superior a 536 millones de euros, según el Observatorio de la Edificación del Colegio Oficial de Arquitectos. Sin embargo, 453 de esas actuaciones —cerca del 42%— correspondieron a procesos extraordinarios de legalización de edificaciones existentes.
El propio Colegio de Arquitectos ha pedido, por ello, prudencia a la hora de interpretar la expansión de las cifras de construcción como nueva actividad. El incremento del presupuesto visado está condicionado en parte por esas regularizaciones, aunque el primer semestre también ha dejado señales de reactivación en segmentos que llevaban años prácticamente paralizados, entre ellos la vivienda protegida y de precio limitado.
Únicas islas que pierden ritmo
El comportamiento de Ibiza y Formentera contrasta con la recuperación del conjunto balear. La economía de Baleares creció un 2,8% en el segundo trimestre, una décima más que entre enero y marzo, y consiguió así interrumpir una secuencia de cinco trimestres consecutivos de desaceleración. Mallorca avanzó del 2,8% al 2,9%, mientras Menorca permaneció estable en el 2,8%. Solo las Pitiusas retrocedieron, del 2,6% al 2,5%.
La fotografía supone además un cambio respecto a finales del pasado año. Ibiza y Formentera cerraron 2025 creciendo un 3% y mostrando entonces una mayor resistencia al enfriamiento económico balear, apoyadas precisamente en la construcción y en unos mejores registros turísticos. Seis meses después, han perdido medio punto de crecimiento y el segundo de esos motores muestra ahora una evolución prácticamente plana.
El 2,5% de crecimiento mantiene a la economía pitiusa en terreno positivo, pero deja a Ibiza y Formentera por debajo del 2,8% del conjunto de Baleares y muestra un reparto diferente de los motores de actividad. Mientras la llegada de turistas apenas aumenta, el dinamismo de la construcción está evitando por ahora que el frenazo sea mayor.









