El incidente ocurrido el pasado domingo en Sant Antoni durante el partido entre el Luchador y el Sant Jordi ya tiene sus primeras consecuencias. El Comité Disciplinario ha decidido suspender de forma cautelar al segundo técnico del conjunto local, Christian Núñez, tras el lanzamiento de una botella que impactó en un juez de línea.
La medida, de carácter provisional, se mantendrá mientras se instruye el expediente, lo que deja al técnico apartado de la actividad hasta que se resuelva el caso. La sanción definitiva podría derivar en una inhabilitación prolongada, en función de la gravedad de los hechos, según publicó Periódico de Ibiza.
Un final de partido que se salió de control
El encuentro se encontraba en su tramo final cuando se produjo el incidente. Según el relato arbitral, todo se precipitó en apenas unos minutos: tras ver una primera tarjeta, el técnico fue expulsado y, acto seguido, lanzó una botella que terminó impactando en el asistente.
El golpe provocó una lesión leve en el brazo del linier y llevó a la suspensión inmediata del partido, que ya no se reanudó.
La resolución disciplinaria también ha zanjado el resultado: el choque se da por finalizado con victoria para el Sant Jordi (0-1), que se llevó los tres puntos.
Doble vía: deportiva y penal
El caso no se queda en el ámbito federativo. El árbitro asistente decidió presentar una denuncia ante la Policía Nacional, por lo que los hechos están siendo analizados también por la vía penal.
Esto abre un escenario más complejo para el técnico, que podría enfrentarse a consecuencias más allá del fútbol.
La versión del club
Desde el Luchador han condenado lo ocurrido, aunque han defendido que el lanzamiento del bidón no fue intencionado. Según su versión, el objeto fue arrojado contra el suelo y acabó impactando en el linier de forma fortuita.
El club asegura que el técnico pidió disculpas en el momento y ha reiterado su compromiso con el respeto dentro y fuera del campo.












