El abogado de la expareja del hombre condenado en Ibiza por abusar sexualmente de una clienta mientras le realizaba un tatuaje ha presentado este miércoles un escrito ante el Juzgado de Instrucción número 2 de Ibiza solicitando el sobreseimiento de la causa abierta contra su defendida. La mujer se encuentra refugiada en otro país junto al hijo que tuvo con el tatuador y pesa sobre ella una orden de búsqueda y captura internacional tras abandonar Ibiza.
La mujer abandonó la isla después de haber denunciado a su expareja por un presunto abuso sexual al menor, una denuncia que fue archivada en 48 horas sin que se realizara exploración del niño ni una investigación efectiva, según ha señalado el letrado. En el momento de la denuncia, el menor tenía tres años y se aportaron informes médicos que apuntaban a posibles indicios de abuso sexual.
En un comunicado, el abogado ha explicado que, en caso de que el tribunal entienda que la expareja del tatuador deba seguir siendo investigada, se le permita al menos prestar declaración por videoconferencia, preservando los datos de su ubicación geográfica. El letrado ha recordado la condena de cinco años de prisión impuesta por la Audiencia Provincial al tatuador por un delito de abuso sexual contra una clienta, así como la existencia de sentencias condenatorias, una de ellas firme, por delitos sexuales contra menores.
Estas resoluciones judiciales, sostiene el abogado, constituyen un “elemento objetivo de grave riesgo para el menor”, lo que justificaría la actuación de la madre conforme al Convenio de La Haya de 1980 y al Reglamento Bruselas II ter. “La protección del menor debe primar sobre cualquier otro interés”, ha insistido, advirtiendo de que el tatuador mantiene la patria potestad y podría ejercerla en perjuicio del niño. Además, ha reclamado la reapertura de la denuncia archivada y ha anunciado la puesta a disposición voluntaria de su defendida ante la Justicia española para prestar declaración y recuperar su libertad de movimientos, así como la de su hijo.













