Ibiza afronta el verano de 2026 con una nueva fase en la limitación de vehículos que comenzó la temporada pasada y que apunta a una reducción progresiva del cupo de coches en la isla en el momento de más saturación. A diferencia de lo que ocurrió el año anterior, el Consell insular aplicará sanciones desde el primer día de vigencia del cupo y reforzará el sistema de control con más cámaras repartidas por la isla. El objetivo es consolidar el modelo iniciado en el 2025 y corregir las disfunciones detectadas en su estreno.
La regulación se aplicará durante tres meses, con un tope diario de vehículos autorizado inferior al del verano pasado, y sin el margen de adaptación que se dio en 2025.
Un cupo más bajo y un calendario más ajustado
La propuesta del Consell fija para 2026 un máximo de 18.918 vehículos diarios autorizados, lo que supone 1.250 menos que el año anterior. El periodo de aplicación será del 15 de junio al 15 de septiembre, dos semanas menos que en la primera temporada de implantación.
El vicepresidente insular, Mariano Juan, explicó que el ajuste responde a los datos obtenidos tras el primer año de experiencia. “Ya no hablamos de sensaciones, ahora hablamos de datos reales”, señaló en una entrevista a Radio Ibiza, subrayando que el sistema ha permitido identificar cuándo y dónde se concentran los picos de presión sobre la red viaria.
Sanciones desde el inicio, sin fase informativa
Una de las principales novedades será la aplicación inmediata de sanciones. No habrá un nuevo periodo pedagógico como el de 2025.
“La ley se aplicará desde el primer día de vigencia del cupo”, afirmó Juan, que recalcó que “no podemos estar avisando durante dos o tres años”. El Consell mantendrá una labor informativa previa, pero una vez iniciado el periodo de regulación, las infracciones serán sancionadas desde el primer momento.
En este punto, el vicepresidente recordó que el año pasado hubo limitaciones técnicas y administrativas que impidieron tramitar multas de forma inmediata, una situación que, según dijo, “ya se ha solventado”. En concreto, se refería a la dilación de la Dirección General de Tráfico (DGT) en proveer la base de datos necesaria para sanciones.
Multas también para incumplimientos de 2025
Ya resueltas esas incidencias, el Consell prevé además tramitar sanciones correspondientes al verano pasado. Juan explicó que los vehículos que incumplieron la normativa en 2025 “han quedado fotografiados por las cámaras del puerto” y que, una vez resueltos los cruces de datos con la DGT, se podrán iniciar los procedimientos sancionadores.
Las multas por circular en el período de limitación sin la correspondiente autorización serán de entre 1.000 y 10.000 euros. Pero, en caso de reincidencia, podrían alcanzar los 30.000 euros.
Eso sí, precisó que el objetivo de la ley no es recaudatorio. “No se trata de imponer multazos impresionantes, sino de ordenar la movilidad”, afirmó, descartando una aplicación punitiva indiscriminada.
Más cámaras y control automatizado
El refuerzo del sistema de control es otro de los cambios clave. El Consell tiene previsto instalar decenas de cámaras adicionales en distintos puntos de la isla, especialmente en zonas de mayor saturación.
“No solo en el puerto, sino en toda la isla”, detalló Juan, que avanzó que también se trabajará con cámaras de ayuntamientos mediante convenios y con la colaboración de las policías locales. El objetivo es avanzar hacia un control más automatizado, que reduzca la dependencia de la vigilancia presencial.
Este planteamiento supone un salto respecto a 2025, cuando el control se apoyó en gran medida en inspectores y controles manuales, tal como señaló La Voz de Ibiza.
Una experiencia que, según el Consell, ha funcionado
Juan defendió que la limitación aplicada el año pasado sí tuvo efectos reales. Recordó que los datos oficiales apuntan a una reducción significativa de vehículos y que eso ha reforzado la decisión de acelerar el calendario de reducción del cupo.
“La idea fue buena, se aplicó rápido y ha funcionado”, sostuvo, explicando que el plan inicial de rebajar el número de coches en cuatro años se ha acortado a dos.
Residentes y temporeros, fuera del cupo
Juan insistió en que los residentes no computan dentro del cupo, al igual que los trabajadores de temporada, una decisión que el Consell considera “delicada” y que se mantiene también para 2026.
“La carga de la isla ya se calculó teniendo en cuenta estos vehículos”, explicó el vicepresidente, que defendió la necesidad de aplicar la normativa “con mesura y proporcionalidad”.
Un sistema en ajuste permanente
El vicepresidente reconoció que el modelo sigue en fase de ajuste y que el periodo de alegaciones permitirá introducir cambios antes de su aprobación definitiva. Aun así, dio por hecho que la regulación llegará al verano con un sistema más afinado, más control tecnológico y una aplicación efectiva desde el primer día.
“Ahora estamos ya en la fase de implementación real”, resumió Juan.













