El Consell de Ibiza y las navieras Baleària, GNV y Trasmed han acercado posiciones en el conflicto abierto por la limitación de la entrada de vehículos en la isla y han acordado mantener reuniones periódicas para trabajar de forma conjunta en la mejora de la movilidad interior, con propuestas que irán más allá de la simple reducción del número de coches.
Pese a este acercamiento, la institución insular ha advertido de forma clara que el sistema de cupos de entrada de vehículos se mantendrá. Según recoge un informe de IB3, las navieras han asumido que existe un equipo de gobierno decidido a limitar el número de coches, no solo los que llegan desde fuera de Ibiza, sino también a ordenar los flujos de movilidad dentro de la propia isla.
En este contexto, ambas partes coinciden en que el modelo de control implantado ha funcionado y que el debate ya no gira en torno a su eliminación, sino a cómo mejorar su eficacia y hacerlo más eficiente.
Un cupo que funcionó y que se reducirá
Durante el año pasado, el Consell estableció una cuota máxima de entrada de 16.000 vehículos de alquiler y 4.000 vehículos particulares. Aunque el cupo definitivo para este año todavía no se ha fijado, la intención de la institución es reducirlo.
El Consell defiende que los datos del primer año de aplicación demuestran que la medida ha sido efectiva y que, por ello, se debe seguir una senda descendente. El objetivo marcado es reducir en unos 2.000 vehículos más en los próximos años, empezando por definir cuál será la bajada concreta que se aplicará ya este ejercicio.
Más allá del control de vehículos
Las reuniones periódicas entre el Consell y las navieras servirán para abordar medidas complementarias, centradas en la gestión de la movilidad dentro de la isla, y no únicamente en el control de la entrada de coches por vía marítima.
En paralelo, la institución insular confía en que el nuevo contrato de transporte público, cuya aprobación definitiva está prevista para las próximas semanas, contribuya a reducir el uso del vehículo privado y a reforzar las alternativas de movilidad sostenible.
El acercamiento entre el Consell y las navieras abre así una nueva etapa de colaboración, aunque con una línea roja clara: la limitación de vehículos en Ibiza ha llegado para quedarse, y su evolución será, según la hoja de ruta insular, a la baja.













