Los dos aparcamientos que el Ayuntamiento de Sant Josep anunció a finales de junio para descongestionar el acceso a Cala d’Hort —uno de los rincones más visitados del litoral oeste de Ibiza y el balcón natural al islote de es Vedrà— siguen sin abrir a mediados de temporada, casi un mes después del plazo comprometido por el propio Consistorio. La promesa fue clara: el alcalde Vicent Roig anunció el pasado 23 de junio la firma de las autorizaciones con los propietarios de dos parcelas alternativas y aseguró que estarían operativas «en diez o quince días». Ese margen situaba la apertura, en el escenario más optimista, en la primera semana de julio; en el más tardío, entre el 3 y el 8 de julio. La fecha máxima expiró hace casi dos semanas y ninguno de los dos aparcamientos ha entrado todavía en funcionamiento.
Fuentes municipales han confirmado a La Voz de Ibiza que los expedientes de las dos parcelas siguen en tramitación, sin precisar nuevos plazos ni fechas orientativas de puesta en marcha. El silencio contrasta con la contundencia con la que se comunicó el acuerdo hace cuatro semanas, cuando Roig detalló ubicaciones concretas —una parcela en el cruce de la carretera de Cala d’Hort con la de Cala Vedella, y otra adyacente al parking cerrado—, el modelo de gestión —aparcamientos públicos y gratuitos, con limpieza y mantenimiento a cargo de las arcas municipales— y hasta el coste aproximado del alquiler para el Consistorio: unos 14.000 euros.
Alivio inesperado: el parking original vuelve a abrir
El retraso administrativo se ha visto amortiguado, en cualquier caso, por un desenlace que el propio Ayuntamiento no tenía previsto. El domingo 19 de julio, el aparcamiento original de Cala d’Hort —cerrado desde el 18 de mayo por decisión de su propiedad, la mercantil Sabinas de Cala d’Hort SL— volvió a abrir. La reapertura no responde a una gestión municipal, según ha aclarado el propio Consistorio ante la consulta de este medio, sino a una decisión unilateral de la propietaria. El Ayuntamiento, ha insistido, no ha intervenido en ese movimiento ni ha reactivado la negociación con Sabinas de Cala d’Hort SL, que sigue rota desde que la mercantil rechazara, a comienzos de este verano, repetir la fórmula de alquiler municipal que funcionó en 2025.
La coincidencia temporal, sin embargo, es la que ha permitido que la zona no llegue a la entrada plena de temporada alta con el nudo circulatorio de las últimas semanas. Cala d’Hort, sin líneas regulares de autobús ni un servicio de taxi que llegue habitualmente hasta el lugar, depende casi por completo del vehículo privado para el acceso de sus visitantes, especialmente en las horas previas a la puesta de sol.
Contexto
El conflicto arranca el pasado 18 de mayo, cuando la propietaria del único aparcamiento habilitado de la zona bajó la barrera alegando falta de respuesta municipal al expediente de regularización que arrastra desde hace años. El proyecto cuenta desde mayo de 2025 con la Declaración de Interés General otorgada por el Consell de Ibiza —paso previo a la legalización del uso como aparcamiento de pago—, pero la autorización está condicionada a una inversión cercana al medio millón de euros que debe asumir la propiedad para adecuar el terreno con barreras, delimitación de plazas, tipo de superficie e infraestructuras. Sin esas obras ejecutadas, el Ayuntamiento sostiene que la explotación comercial no es viable en las condiciones actuales.
Durante las semanas de cierre, los dos restaurantes de la línea de playa —El Carmen y Restaurante Cala d’Hort— denunciaron a este medio cancelaciones de reservas, caos circulatorio y visitantes que daban media vuelta al ver la barrera bajada. «Los clientes llegan, ven que está cerrado y se van», resumía Carmen, de la familia que regenta desde finales de los años sesenta el histórico restaurante Cala d’Hort, conocido en la isla como Ca na Vergera. Desde El Carmen, su administrador Albert Marí advertía: «Cuando sea la alta será mucho más caos».
Ante ese escenario, y con la propietaria del parking original bloqueada en la negociación, el Ayuntamiento anunció el 23 de junio la vía B: los dos aparcamientos alternativos. Roig descartó entonces sentarse a negociar con la propiedad del parking cerrado, a la que acusaba de mantener la barrera bajada como medida de presión para poder cobrar por el estacionamiento. Y aseguró que la solución llegaría por la vía alternativa en «diez o quince días».
Preguntas abiertas
La situación, casi dos meses después del cierre inicial y a las puertas de agosto, presenta un cuadro paradójico. La solución que el Ayuntamiento anunció con detalle y plazos, no ha llegado. La que descartaba —la reapertura del parking original— es la que ha desatascado, por ahora, el acceso a la cala. Y el Consistorio no ha precisado hasta cuándo se prolongará esa asimetría.
Quedan por aclarar varias cuestiones. La primera, cuándo estarán operativos finalmente los dos aparcamientos alternativos, si el compromiso institucional sigue en pie y bajo qué nuevo calendario. La segunda, en qué régimen ha reabierto el parking original: el nudo del conflicto era precisamente que la propiedad quería cobrar y el Ayuntamiento sostenía que legalmente no podía hacerlo en las condiciones actuales del terreno. Y la tercera, si la reapertura es estable —el parking permanecerá abierto el resto de la temporada— o si, como ya sucedió en mayo, puede volver a bajarse la barrera si el conflicto de fondo con el Ayuntamiento sigue sin resolverse.
Porque el expediente administrativo entre Sabinas de Cala d’Hort SL y Sant Josep, con el borrador de convenio remitido en mayo, continúa sin cerrarse. Y la promesa municipal de dos aparcamientos alternativos, sin materializarse.










