Los nacimientos en Baleares repuntaron un 1,4% en los cinco primeros meses de 2026 respecto al mismo periodo del año anterior, hasta sumar 3.467 alumbramientos, según los datos publicados este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE). La cifra rompe con la tendencia a la baja de la natalidad que se venía observando en el archipiélago y coincide con un aumento paralelo de las defunciones.
Mayo cerró con 718 bebés
Solo en el mes de mayo vinieron al mundo 718 niños en las Islas Baleares. De ellos, 377 fueron varones y 341 mujeres, según el desglose remitido por el INE. El dato mensual sirve de termómetro para calibrar si la ligera recuperación de la natalidad se consolida en la segunda mitad del año o si se trata de un repunte puntual.
Las madres, sobre todo entre 30 y 39 años
El grueso de los alumbramientos de mayo corresponde a mujeres en la franja de 30 a 34 años, con 222 nacimientos, seguidas de las madres de 35 a 39 años, con 209. En el tramo de 25 a 29 años se registraron 147 partos. Los datos confirman que la maternidad en Baleares sigue concentrada a partir de los treinta, una pauta que se mantiene estable en el conjunto de España.
Las defunciones también crecen
La otra cara de la estadística demográfica publicada por el INE muestra un aumento de la mortalidad. Hasta la semana 27 de 2026, en Baleares se contabilizaron 4.936 fallecimientos, un 2,5% más que en las mismas fechas del ejercicio anterior. Solo en esa semana murieron 161 personas en las Islas.
Más muertes que nacimientos
El cruce de ambas series deja un saldo vegetativo negativo en lo que va de año: las defunciones registradas hasta la semana 27 superan en casi 1.500 a los nacimientos contabilizados hasta mayo. El desfase temporal entre las dos estadísticas obliga a la prudencia, pero apunta a que Baleares seguirá dependiendo de la inmigración y del saldo migratorio para sostener el crecimiento de su población.
Un repunte pequeño, pero llamativo
Aunque la subida del 1,4% en los nacimientos parezca modesta, se produce en un contexto de caída sostenida de la natalidad en toda España. El Archipiélago encadenaba varios ejercicios de descensos y el hecho de que el INE constate una recuperación, por leve que sea, matiza el diagnóstico habitual sobre la demografía balear. Habrá que esperar a los datos de cierre de año para saber si 2026 marca un punto de inflexión o un simple respiro en la evolución de los nacimientos en Baleares.









