La preocupación por la seguridad en Ibiza y Formentera vuelve a situarse en primer plano a las puertas de la temporada turística. El aumento de población, la llegada de visitantes y la mayor okupación de viviendas reactivan cada año el interés por reforzar los sistemas de protección, aunque el fenómeno no responde únicamente a un pico estacional.
Profesionales del sector coinciden en que el principal temor ya no es tanto el robo como la okupación ilegal de viviendas, una problemática que se mantiene desde hace años y que afecta a todo tipo de propietarios. “La ocupación se ha convertido en un problema más grave que los robos”, explican desde la empresa High Security, a través de su responsable Alberto Ruiz.
En este contexto, la demanda de soluciones varía en función del perfil del cliente. Desde viviendas modestas que optan por sistemas básicos hasta grandes villas que requieren proyectos de alta seguridad diseñados a medida. “Cada cliente tiene unas necesidades muy distintas”, señalan desde High Security, subrayando que el tipo de instalación depende más del valor del inmueble que del origen del propietario.
A su vez, señalan que no existe un patrón único entre los okupas, aunque sí se repiten ciertas conductas. “Hay gente que lo intenta y se va, pero hay otros que conocen cómo funciona el sistema y lo vuelven a intentar”, explican. En algunos casos, añaden, estas prácticas llegan a convertirse “en un modo de vida”, favorecidas por una creciente sensación de impunidad.
Sistemas a medida y protección del perímetro
Otra de las tendencias que se consolida es el refuerzo del perímetro de las viviendas. Es decir, sistemas que detectan una posible intrusión antes de que el delincuente acceda al interior. “Cada vez más se apuesta por la protección exterior, con detectores y videoanalítica que permiten actuar antes de que entren en casa”, apuntan desde Red Seguridad, en palabras de su responsable Ángel Ruiz.
A pesar de la percepción generalizada de aumento de delitos, los expertos matizan que la demanda de sistemas de seguridad no ha experimentado un crecimiento significativo en los últimos años, al menos en determinados segmentos. “El cliente que busca seguridad la buscaba hace diez años y la sigue buscando ahora”, indican desde High Security.
Sin embargo, sí se observa una preocupación constante entre los propietarios, especialmente tras la pandemia, por proteger segundas residencias frente a ocupaciones. “Llevamos años con esta preocupación, cada vez más sostenida en el tiempo”, añaden desde Red Seguridad.

Robos estacionales y tecnología
En cuanto a los robos, los profesionales señalan que se mantienen relativamente estables, aunque reconocen que aumentan durante los meses de mayor actividad turística. “Entre mayo y octubre hay más robos en viviendas, porque vienen los turistas con objetos de valor”, explican desde Red Seguridad.
El sector también advierte de una evolución paralela: el avance tecnológico en los sistemas de seguridad frente a la adaptación de los delincuentes. “La tecnología va más rápido que el malo, pero el malo también se adelanta”, resumen desde High Security.
En términos económicos, las diferencias entre sistemas son notables. Mientras que una instalación básica puede rondar los 1.000 euros, los sistemas de alta seguridad para grandes propiedades pueden alcanzar cifras cercanas a los 100.000 euros, en función de las características del inmueble y del nivel de protección requerido.
Sigue leyendo:
-
Detectado un intento de okupación en Ibiza con un falso aviso de cambio de cerraduras
-
Ofensiva del PP contra la permisividad del Gobierno ante la okupación y la inseguridad jurídica para propietarios
-
La pionera norma para blindar hoteles frente a las okupaciones: desalojos exprés sin intervención judicial













