Una de las familias afectadas por la explosión de Can Cantó, ocurrida el pasado 21 de abril en una promoción de vivienda pública de Ibiza, ha confirmado a La Voz de Ibiza que ya está recogiendo sus pertenencias para regresar a casa. Según ha trasladado una de las víctimas a este periódico, la familia tiene previsto dormir mañana sábado en su vivienda, casi seis meses después de tener que abandonarla por el siniestro.
Casi seis meses fuera de casa
La explosión, que dejó cuatro heridos graves, se produjo mientras se ejecutaban en el edificio unas obras de rehabilitación energética para sustituir el gas por electricidad. Desde entonces, las familias más afectadas han permanecido realojadas por el IBAVI a la espera de que se completara la reconstrucción de las viviendas dañadas.
El mensaje remitido este viernes a La Voz de Ibiza por una de las víctimas confirma que esa espera toca a su fin: «Ya estamos llevando todas nuestras cosas, que mañana ya estamos en casa», señala.
Tabiquería, cocina y electricidad
El edificio tenía seis viviendas directamente afectadas por la deflagración. Las otras cuatro, según el Govern, ya habían sido reparadas durante el mes posterior al incidente. Las dos restantes —la vivienda donde se produjo el estallido y otra en la que se derrumbó un muro— han necesitado obras más profundas y una autorización judicial previa para que el IBAVI pudiera intervenir.

En ambas, los trabajos de tabiquería y las principales instalaciones están prácticamente terminados. Según la Consellería de Vivienda, solo restaban los últimos acabados: la pintura, el montaje de las cocinas y la colocación de los mecanismos eléctricos.
El resto del edificio, 17 viviendas que no resultaron directamente afectadas pero sí sufrieron cortes de suministro, recuperó electricidad, agua caliente y la posibilidad de cocinar ya en la primera semana tras la explosión, con la instalación de nuevos termos y vitrocerámicas.
Denuncia contra operario, empresa y IBAVI
La familia no da por cerrado el caso con el regreso a casa. Según había explicado previamente a este periódico, ha presentado una denuncia contra el operario que intervino en la instalación, contra la empresa encargada de las obras y contra el IBAVI.
El trabajador, sin habilitación para manipular gas, fue detenido por la Policía Nacional en el marco de la investigación abierta tras la explosión. Según la víctima, el propio operario reconoció que no sabía manipular este tipo de instalaciones antes de intervenir en ellas.
Quemaduras y bajas que siguen abiertas
Aunque la vivienda esté lista, las consecuencias de la explosión no han terminado para la familia. Al menos tres de sus miembros continúan de baja laboral por las quemaduras sufridas en el siniestro, y todavía deben determinarse las secuelas psicológicas derivadas del suceso.
«Hasta que no nos den el alta no puede haber un juicio», explicaba recientemente uno de los afectados a este periódico, en referencia al procedimiento judicial abierto por la explosión.
La factura que nadie aclara
Las obras estaban adjudicadas a Construcciones Uxcar 97 SL, empresa con sede en Huéscar (Granada) que se hizo con el contrato el 25 de julio de 2025 por 1.059.006 euros, tras ser la única concurrente a la licitación pública. El Govern anunció en mayo acciones legales contra la constructora, pero la Consellería sigue sin aclarar su estado ni el coste total asumido por el IBAVI, incluida la reparación de las viviendas y el realojo de las familias.










