La detención de José Luis Cortés Cortés ha generado sorpresa en el entorno profesional que durante los últimos años trabajó alrededor de sus proyectos inmobiliarios en Ibiza. Chalets de alto standing en Jesús, mansiones destinadas a inversores extranjeros en Cas Mut y villas de nueva construcción con piscina, spa y gimnasio privado formaban parte de una actividad para la que se contrataban empresas y profesionales externos.
Cortés permanece en prisión provisional en Ibiza. Su abogado, el penalista Jaime Campaner, ha precisado a La Voz de Ibiza que a su cliente no se le atribuye tráfico de drogas y que, de forma preliminar, está investigado por presuntos delitos de blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal. La defensa ha recurrido la prisión provisional ante la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional.
La Voz de Ibiza ha hablado con un empresario que trabajó para uno de los proyectos vinculados a Cortés. Su compañía no invirtió en la promoción, como había trascendido inicialmente, sino que fue contratada para prestar un servicio en una de las viviendas. El empresario, que prefiere mantener su nombre y el de su compañía al margen de esta información, asegura que nunca tuvo problemas trabajando con Cortés y describe la sorpresa que, según sostiene, existe entre otros profesionales que lo conocieron.
«La gente que ha trabajado con él está en shock», afirma. Y añade: «Todo el mundo está esperando que esto se aclare».
«Buena persona, trabajadora y humilde»
El empresario asegura que fueron numerosas las compañías que trabajaron con Cortés durante los últimos años, a medida que crecía su actividad en el sector inmobiliario de Ibiza.
Según su percepción, la imagen que había dejado entre quienes mantenían relaciones profesionales con él era la de una persona «buena, trabajadora y humilde».
«El 99% de la gente que ha trabajado con él seguramente te va a decir lo mismo», sostiene. Según explica, en su caso particular nunca existió ningún problema durante la relación profesional.
Su valoración no entra en el fondo de la investigación judicial. Al contrario, insiste en que quienes lo conocieron profesionalmente están esperando conocer qué determina el procedimiento.
«Están en shock, nunca han tenido un problema con él y todo el mundo está esperando que esto se aclare», señala.

No era inversor: su empresa fue contratada
El contacto con este empresario permitió además aclarar una información que había llegado inicialmente a este periódico y que lo situaba como inversor en uno de los desarrollos relacionados con Cortés. Lo desmiente de manera tajante. «Eso está totalmente equivocado. Nosotros no hemos invertido», explica.
La relación fue estrictamente profesional: su compañía fue contratada para trabajar en una de las viviendas. El proyecto en el que participó está terminado.
Preguntado por la situación actual de otras promociones relacionadas con Cortés y por si continúan adelante después de su detención, el empresario asegura que no dispone de información.
«No sabría decir. Nosotros la casa que hicimos con ellos está terminada», explica.
Su testimonio permite, sin embargo, asomarse al entramado de empresas y profesionales que trabajaban alrededor de una actividad inmobiliaria que había experimentado un importante crecimiento durante los últimos años.
Chalets con spa en Jesús y mansiones en Cas Mut
Como ha publicado La Voz de Ibiza, José Luis Cortés aparece vinculado, con diferentes cargos y en distintos momentos, a al menos nueve sociedades relacionadas con Ibiza, varias de ellas dedicadas a la promoción, construcción y gestión de inmuebles.
Parte de esa estructura estaba vinculada directamente con desarrollos inmobiliarios concretos.
Ses Torres 3 Unero SL, constituida en marzo de 2022, fue creada como sociedad vehículo para las fases I y II de una promoción en Jesús formada por chalets independientes de alto standing con piscina y spa privado.
Ese mismo año se constituyó Cas Mut Unero SL, relacionada con otro proyecto inmobiliario: la promoción llave en mano de parcelas y mansiones exclusivas dirigidas a inversores extranjeros en la zona de Cas Mut, en Sant Josep.
A estos desarrollos se suman proyectos como Villa Can Cana, una vivienda de nueva construcción distribuida en dos plantas y diseñada con revestimientos de piedra travertino, piscina, spa y gimnasio privado.
También figura Proyecto Alina, una vivienda unifamiliar de alto standing en la que se utilizaron materiales como piedra natural de Ibiza, roble y acero, además de iluminación integrada.
Era alrededor de este tipo de promociones donde se articulaba una parte importante de las relaciones profesionales de Cortés con otras empresas de la isla.

Una estructura de sociedades alrededor del inmobiliario
La actividad iba más allá de sociedades creadas para promociones determinadas.
Cortés figura como administrador único de Unero Espacio SL, dedicada a la compraventa, alquiler y gestión de inmuebles, y aparece vinculado a través de esta compañía con Ferbo Unero SL y Tri Mares Investment SL, relacionadas también con la adquisición de terrenos, la promoción inmobiliaria y la construcción.
A ello se suman otras sociedades en las que Cortés ha ocupado diferentes responsabilidades y cuyos objetos sociales abarcan actividades relacionadas con la construcción, instalaciones, mantenimiento y negocio inmobiliario.
Ese crecimiento empresarial ayuda a entender la afirmación de la fuente consultada cuando asegura que Cortés había trabajado con «muchísimas empresas».
«Hay una familia y amigos detrás»
El empresario evita cualquier valoración sobre las acusaciones que se investigan y muestra, sobre todo, preocupación por las consecuencias personales que está teniendo el caso.
«Hay detrás de él una familia y hay amigos y gente que no lo debe estar pasando bien hasta que se aclaren las cosas», señala.
También expresa malestar por parte de la información y los comentarios que han comenzado a circular desde la detención, especialmente en redes sociales.
«El que lo conoce y el que conoce a su esposa sabe que muchas cosas que se dicen ahí duelen, porque no creemos que sean así», afirma.
Su posición es esperar a que avance la investigación y se determine cuál fue realmente el papel de Cortés.
Una postura que resume en pocas palabras cuando se le pregunta por cómo ha recibido la noticia: sorpresa y preocupación, pero también cautela ante un procedimiento que todavía se encuentra abierto. «Todo el mundo está esperando que esto se aclare», concluye.










