El biólogo molecular Mariano Barbacid, figura clave en la investigación contra el cáncer en España, ha pasado a la ofensiva. Tras semanas de silencio ante las informaciones que le vinculan indirectamente con una investigación de la Fiscalía Anticorrupción, el científico ha emitido un comunicado a través de su abogada, Guadalupe Sánchez Baena, en el que denuncia ser víctima de un «acoso laboral continuado» y de una estrategia dirigida a hundir su reputación profesional.
Los detalles del comunicado de Barbacid
La controversia surge en el marco de una investigación judicial sobre la desaparición de hasta 25 millones de euros en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), institución que el propio Barbacid fundó y dirigió.
Ante las noticias que sugieren conexiones entre su entorno y los implicados en el presunto desfalco, el oncólogo es tajante:
-
Sin vínculos empresariales: el comunicado asegura que Barbacid no mantiene ninguna relación societaria con las personas investigadas por la Fiscalía.
-
Inactividad inmobiliaria: se aclara que su sociedad patrimonial no tiene actividad ni vinculación alguna con los hechos investigados.
-
Respuesta legal: el científico ha anunciado el envío de un texto de rectificación al diario El Mundo, advirtiendo de posibles acciones judiciales si no se publica íntegramente para subsanar lo que califica como «insinuaciones insidiosas».
Una década de «hostilidad» interna
Uno de los puntos más sorprendentes del escrito es la denuncia de un conflicto interno que, según Barbacid, se arrastra desde que abandonó la dirección del centro. El investigador sostiene que sus éxitos internacionales (como su ingreso en la Academia de Ciencias de EE. UU.) lejos de ser celebrados, intensificaron una actitud hostil por parte de ciertos sectores del CNIO.
Incluso revela que en 2019 se intentó forzar su jubilación obligatoria, una maniobra que califica de «burda» y que tuvo que ser frenada en los tribunales por vulnerar derechos constitucionales. Según su defensa, este entorno de presión busca desacreditar una carrera de más de 50 años dedicada a la ciencia.
El riesgo para la investigación del cáncer de páncreas
Más allá de la batalla legal y personal, Barbacid alerta sobre las consecuencias científicas de esta crisis: el investigador, responsable de avances pioneros en terapias contra el cáncer de páncreas, teme que este «ruido mediático» ralentice ensayos clínicos vitales.
A pesar de la presión, el científico destaca el apoyo ciudadano recibido, que se ha traducido en millones de euros recaudados a través de donaciones privadas. Barbacid ha prometido responder «una a una» a las acusaciones para limpiar su nombre y garantizar que el foco vuelva a situarse exclusivamente en la búsqueda de curas para los pacientes.










