El Ayuntamiento de Ibiza ha aprobado imponer una multa de 1.500 euros, la cuantía más alta prevista para infracciones graves, a la propietaria de un perro potencialmente peligroso que el pasado mes de agosto atacó y mató a un Yorkshire en la calle Navarra de ses Figueretes.
Según la ordenanza municipal, el animal debía llevar correa y bozal, tal y como recuerda la normativa vigente. Esto, según ha consignado IB3, no ocurrió, lo que motivó la sanción.
El consistorio señala que la dueña paseaba al perro sin morral ni correa, una conducta prohibida que, según el expediente sancionador, permitió que el animal se abalanzara sobre el Yorkshire, causándole la muerte. La regulación municipal establece sanciones graves de 300 a 1.500 euros, por lo que el Ayuntamiento ha aplicado el tramo más alto.
Perros potencialmente peligrosos
Desde la administración municipal se detalla que en Ibiza hay 700 perros potencialmente peligrosos registrados, dentro de un censo total de 14.600 perros. Esta proporción, según datos del consistorio, refleja la presencia significativa de este tipo de animales en el municipio. El registro oficial puede consultarse en los apartados municipales dedicados a animales de compañía.
Fuentes municipales recuerdan que la ordenanza busca evitar situaciones como la ocurrida en ses Figueretes, al exigir medidas de control específicas para razas catalogadas como peligrosas. El Ayuntamiento insiste en la importancia de cumplir estas obligaciones para garantizar la convivencia y la seguridad en la vía pública













