Luego de más de dos décadas desde que fue concebido el proyecto, la apertura del Parador de Ibiza parece, esta vez sí, estar muy cerca. Al menos eso es lo que se desprende de la sucesión de obras en los alrededores del hotel de Dalt Vila y de la escueta información que Paradores ha ofrecido hasta el momento.
“Habrá novedades e información nueva sobre el Parador de Ibiza, nuestra próxima inauguración. No podemos decir la echa, pero sí que será en breve”, han señalado desde Paradores a La Voz de Ibiza.
La presidenta de Paradores Raquel Sánchez había dicho que la apertura del hotel, el primero de la red pública en Baleares, sería “inminente” luego de que finalizaran las obras del Camí del Calvari, la principal vía de acceso al establecimiento. Dichas obras terminaron el 22 de diciembre.
También hay expectativa de parte del Ayuntamiento de Ibiza. “Espero que luego de Fitur esté todo más claro”, dijo a La Voz de Ibiza Rubén Sousa, Concejal de Movilidad, Turismo y Proyección Europea de Vila.
“Al Ayuntamiento de Ibiza no le resta ningún trabajo por hacer de cara a la apertura del Parador”, han confirmado desde el Consistorio a este medio. Vale recordar que las obras del Camí del Calvari, anunciadas a fines de julio, fueron el motivo que esgrimió entonces Paradores para dilatar por enésima vez su apertura (prevista en ese momento para octubre). Algo que derivó en un fuerte cruce con el Ayuntamiento, con quien luego Paradores firmó la paz.
Durante la inauguración de las obras del Camí del Calvari, el alcalde Rafael Triguero dijo que esperaba, al menos, que durante el primer trimestre de 2026 quedara fijada una fecha certera para la apertura del Parador.
Otra de las obras que restaban, y que lleva ya dos semanas de finalizada, era la acometida eléctrica del aljibe, construido hace dos décadas para abastecer de agua al complejo, pero que fue el responsable de retrasos, ya que requirió reparaciones durante el año pasado.
Según había informado la Secretaría de Turismo, la culminación de esta acometida eléctrica y de las correspondientes pruebas eléctricas, permitiría terminar de fijar la fecha. Mientras tanto, Paradores ha ido trasladando en semanas previas elementos de cocina y mobiliarios.
Un proyecto lleno de incertidumbre
La idea de un Parador en Ibiza nació en 2004 y la obra se puso en marcha cinco años más tarde. Sin embargo, el proyecto debió pararse y sufrió rediseños luego de que en el 2012 se hallaran restos arqueológicos sobre el antiguo edificio de Dalt Vila, que llevaba sin usarse desde la década del ochenta.
Los trabajos se retomaron en el 2019 y en abril del 2024, según dijo la entonces secretaria de Estado de Turismo, Rosana Morillo, entraron en su última fase. Se esperaba que el Parador abriera sus puertas en 2025.
Sin embargo, a lo largo del todo el año pasado se sucedieron los retrasos. Primero por la mencionada obra del aljibe. Luego, se acumularon nuevas obras. Como un contrato extraordinario para el revestimiento de baños. O distintas refacciones no previstas. En el medio, los arquitectos encargados del proyecto advirtieron que las demoras podrían generar deterioro en el edificio.
En paralelo, Paradores ha tenido otro obstáculo para la apertura del hotel de Dalt Vila: la dificultad para contratar personal. De hecho, de los 41 puestos licitados, 24 quedaron vacantes. En la convocatoria terminaron desiertas posiciones en áreas clave como cocina, comedor y mantenimiento.
En el medio, se supo también que de las 66 habitaciones previstas, un 40 % se destinará para alojar a la plantilla.













