La Audiencia Provincial de Baleares sienta este lunes en el banquillo a un hombre de 34 años y nacionalidad rumana, acusado de una brutal agresión sexual a una menor de edad en el municipio de Sant Josep. La Fiscalía solicita una pena global de 17 años de cárcel por unos hechos que se remontan a septiembre de 2019, marcados por la violencia y la coacción.
Un engaño con final traumático
Según el escrito de acusación del Ministerio Público, los hechos comenzaron cuando el procesado coincidió con la víctima, que entonces tenía solo 15 años, en el domicilio de un conocido común. Al ver que la adolescente comenzaba a sentirse mal, el hombre se ofreció a llevarla de regreso a su casa.
Sin embargo, el acusado nunca tuvo intención de proteger a la menor. En lugar de dirigirse al domicilio de la joven, la condujo hasta su propia vivienda en Sant Josep, donde la obligó a acostarse en su cama para iniciar la agresión.
Violencia y privación de libertad
El relato de la Fiscalía describe una escena de extrema dureza. Pese a que la joven opuso resistencia activa, gritando y propinando patadas para zafarse, el hombre persistió en la penetración mediante el uso de la fuerza.
En un intento desesperado por pedir auxilio, la menor trató de utilizar su teléfono móvil para llamar a su novio. En ese momento, el agresor le arrebató el terminal y, para anular cualquier posibilidad de defensa o huida, le ató las manos con una cuerda.
Penas solicitadas y orden de alejamiento
Por estos hechos, la acusación desglosa la petición de condena de la siguiente manera:
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16 años de prisión por un delito de agresión sexual con penetración.
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1 año de prisión adicional por un delito de coacciones.
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Prohibición de aproximación: Se solicita que el procesado no pueda acercarse a menos de 500 metros de la víctima ni comunicarse con ella por ninguna vía durante un periodo de 20 años.
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Asimismo, la Fiscalía reclama una indemnización de 20.000 euros en concepto de responsabilidad civil por los daños morales y el profundo perjuicio psicológico causado a la joven, cuyas secuelas persisten años después del suceso en la isla de Ibiza.













