«¡Guardia Civil!». El grito de los agentes acompaña el avance de una columna de efectivos por el carrer de Porreres, en Playa d’en Bossa, hasta uno de los ingresos del edificio Géminis. Caminan uno detrás de otro, preparados para acceder a los apartamentos. Segundos después comienzan a derribar puertas con un ariete y a entrar en las viviendas.
Así arranca el vídeo del operativo contra la trata de mujeres en Ibiza difundido por la Guardia Civil, cuyas imágenes permiten reconocer el edificio Géminis, un inmueble en el que, como reveló La Voz de Ibiza horas antes de conocerse los resultados de la investigación policial, se ofrecen servicios sexuales de pago en numerosos apartamentos.
Las grabaciones muestran la contundencia del despliegue, el interior de habitaciones ocupadas casi por completo por camas y literas y el recuento de dinero en efectivo intervenido durante la operación.
La intervención forma parte de las actuaciones policiales relacionadas con la operación Gecaroni, que ha permitido desarticular una organización dedicada a la explotación sexual de mujeres en Ibiza, con un balance global de 25 víctimas liberadas, cuatro detenidos y cerca de 120.000 euros intervenidos.
Puertas derribadas y habitaciones con literas en el edificio Géminis
Las imágenes del dispositivo muestran a numerosos agentes de la Guardia Civil avanzando en columna por la calle de Porreres, donde se encuentra el edificio Géminis, en el municipio de Sant Josep de sa Talaia.
Los efectivos acceden al inmueble y se despliegan por sus instalaciones. Ante las puertas de los apartamentos, los agentes se identifican a gritos como miembros de la Guardia Civil antes de utilizar un ariete policial para forzar las entradas.
Una vez dentro, comienza el registro de las viviendas.
Las imágenes del interior resultan especialmente llamativas. En varias habitaciones aparecen literas y camas dispuestas para aprovechar prácticamente todo el espacio disponible, con entre cuatro y seis plazas para dormir en algunas estancias.
Se observan habitaciones con camas muy próximas entre sí, escasos espacios de paso y pertenencias personales distribuidas alrededor de las zonas de descanso.
La disposición de las literas recuerda a los denominados «pisos patera», una expresión utilizada habitualmente para describir viviendas en las que se concentra un elevado número de plazas para dormir en espacios reducidos.
Las grabaciones también muestran otras dependencias con varias camas, así como el trabajo de los agentes durante los registros.
En otra secuencia del vídeo se observa el recuento de dinero en efectivo intervenido por la Guardia Civil durante la operación.
El «puticlub encubierto» que La Voz de Ibiza investigó antes de conocerse la operación
Las imágenes policiales cobran especial relevancia después de la investigación publicada este sábado por La Voz de Ibiza sobre el edificio Géminis.
Horas antes de que la Guardia Civil informara sobre el alcance de la operación Gecaroni, este periódico había recogido testimonios de taxistas, conductores de VTC, vecinos de Playa d’en Bossa y mujeres que ejercen la prostitución en el inmueble.
Las fuentes consultadas describieron la presencia habitual de servicios sexuales de pago en distintas viviendas del edificio, una situación que, según sus testimonios, se prolongaba desde hacía años.
La investigación también recuperó el relato publicado en mayo de 2024 por un cliente en un foro especializado en prostitución, en el que identificaba expresamente el edificio Géminis y explicaba cómo una encargada le había recibido en uno de los apartamentos.
Aquel testimonio detallaba tarifas de 100 euros por media hora y 180 euros por una hora, además del funcionamiento interno de la vivienda en la que, según su relato, había contratado los servicios sexuales.
La publicación de La Voz de Ibiza también recordaba otros sucesos ocurridos en el inmueble, entre ellos la muerte de una mujer trans que ejercía la prostitución en junio de 2024 y el incendio registrado en uno de sus apartamentos en junio de este año.
En el momento de aquella primera publicación, todavía no se conocían oficialmente los delitos investigados ni los resultados del despliegue policial.
Ahora, las imágenes difundidas por la Guardia Civil permiten observar el interior de algunas de las viviendas registradas y el alcance de la intervención en este edificio de Playa d’en Bossa.
Una red que engañaba a mujeres con falsas ofertas de trabajo
La operación Gecaroni, cuyos resultados fueron publicados este sábado por La Voz de Ibiza, ha permitido liberar a 25 mujeres, principalmente venezolanas de entre 18 y 25 años, que habían sido captadas mediante falsas ofertas laborales.
Según la Guardia Civil, los integrantes de la organización ofrecían trabajos relacionados con la hostelería o la manicura a jóvenes procedentes de entornos especialmente vulnerables.
Una vez llegaban a España, eran recogidas en el aeropuerto por miembros del entramado, que les retiraban parte de sus pertenencias y el dinero en efectivo que llevaban.
Posteriormente, eran trasladadas a inmuebles vinculados a la organización, donde les comunicaban que habían contraído una deuda de aproximadamente 5.000 euros, que debían saldar mediante la prestación de servicios sexuales.
Los investigadores comprobaron que las víctimas estaban sometidas a un férreo control, con mecanismos de vigilancia directa y sistemas de videovigilancia destinados a supervisar sus movimientos.
La organización también aprovechaba la situación administrativa irregular de las mujeres para infundirles miedo y dificultar que acudieran a los servicios sanitarios, policiales o asistenciales.
Los contactos con los clientes se realizaban mediante aplicaciones de mensajería y también a través de la presencia de las víctimas en determinados puntos de la zona de ocio de Playa d’en Bossa, desde donde eran trasladadas a domicilios particulares.
Cuatro detenidos y cerca de 120.000 euros intervenidos
La Guardia Civil ha explicado que la organización concentraba su actividad en Ibiza durante los meses de verano y trasladaba parte de sus operaciones a otras zonas de la península al finalizar la temporada turística.
Además de la explotación sexual, el entramado obtenía presuntamente ingresos de la venta de drogas y potenciadores sexuales a los clientes.
Los investigadores también detectaron la posible utilización de sociedades vinculadas al responsable de la organización para blanquear los beneficios procedentes de estas actividades.
El dispositivo policial incluyó cuatro entradas y registros en diferentes puntos de Ibiza y culminó con cuatro detenciones y la liberación de las 25 mujeres.
Durante los registros, los agentes intervinieron cerca de 120.000 euros en efectivo, diferentes sustancias estupefacientes, dispositivos electrónicos y material relacionado con la vigilancia y organización de la actividad criminal.
La investigación ha estado tutelada por la plaza número 2 de la Sección de Violencia sobre la Mujer del Tribunal de Instancia de Ibiza.
El vídeo difundido por la Guardia Civil ofrece ahora una nueva perspectiva de esta operación: desde la entrada de los agentes en el edificio Géminis hasta las habitaciones repletas de literas y el registro de los apartamentos de un inmueble cuya vinculación con la prostitución ya había sido documentada por La Voz de Ibiza.











