Un Mercedes-Benz híbrido de alta gama permaneció aproximadamente una semana abandonado entre la maleza, junto a la rotonda de la discoteca Universe, en la carretera de Sant Antoni, en Ibiza, después de sufrir un aparatoso accidente. El vehículo, que presentaba importantes daños estructurales, no pudo ser retirado por los primeros servicios de grúa desplazados al lugar y permaneció allí hasta el pasado martes 13 de octubre, cuando una empresa especializada consiguió recuperarlo. El propietario del automóvil de alquiler fue notificado mucho tiempo después del accidente.
La demora no solo llamó la atención de quienes circulaban por la zona, sino que también planteó interrogantes sobre los riesgos de mantener un vehículo híbrido gravemente accidentado junto a una carretera y las dificultades que pueden surgir cuando los medios de asistencia movilizados inicialmente no resultan suficientes.
Según han explicado a La Voz de Ibiza desde Grúas Ibiza, la empresa que finalmente realizó el rescate, el coche había quedado en una posición especialmente complicada, después de salir despedido de la rotonda e impactar contra un contenedor de recogida de ropa usada.
Un Mercedes que salió despedido de la rotonda
El accidente ocurrió durante una madrugada de la semana anterior, aunque no se ha podido precisar la fecha exacta.
De acuerdo con la información facilitada por el responsable del rescate, el Mercedes atravesó la rotonda y salió despedido por encima del guardarraíl hasta caer sobre un contenedor de ropa usada, que quedó completamente destrozado por el impacto.
El vehículo terminó atrapado entre la vegetación, con el tren delantero izquierdo desprendido y toda la parte frontal destrozada, daños que lo dejaron en situación de siniestro total. Pese a la violencia del accidente, los ocupantes aparentemente no sufrieron lesiones graves.

¿Por qué no pudieron retirarlo durante una semana?
La recuperación del Mercedes presentó dificultades desde el primer momento. Tras el accidente la Guardia Civil solicitó un servicio de asistencia para retirar el vehículo, pero los primeros medios desplazados no consiguieron completar la operación.
«Fue una grúa allí, no sé si una o dos, no lo pudieron sacar y se quedó allí», han explicado desde Grúas Ibiza.
El problema, según detallan, estaba relacionado con las características del rescate. El coche había quedado fuera de la calzada, entre la maleza y los restos del contenedor, en una posición que requería maquinaria específica para acceder a él y recuperarlo.
En este tipo de intervenciones, la disponibilidad de los equipos adecuados resulta determinante. El responsable de la empresa explica que no todas las grúas cuentan con la capacidad técnica necesaria para afrontar operaciones complejas, especialmente cuando los vehículos presentan daños importantes o se encuentran en lugares de difícil acceso.
También señala que las compañías de asistencia trabajan con distintos operadores y que los criterios económicos pueden influir en la asignación de los servicios, aunque cada intervención requiere valorar las características del vehículo y las condiciones del lugar.
En el caso del Mercedes, los primeros intentos no permitieron retirarlo y el turismo permaneció aproximadamente siete días junto a la rotonda.
Qué establece la normativa sobre los servicios de grúa
El Real Decreto 159/2021, de 16 de marzo, que regula los servicios de auxilio en las vías públicas, establece las condiciones en las que deben desarrollarse las operaciones de asistencia y retirada de vehículos accidentados.
La normativa contempla requisitos para los vehículos y operadores de auxilio, así como medidas destinadas a garantizar la seguridad durante las intervenciones.
Por su parte, el protocolo de auxilio en carretera de la Dirección General de Tráfico (DGT) aborda la movilización de los recursos necesarios y la importancia de disponer de medios adecuados para realizar las operaciones con seguridad.
En la práctica, la asistencia puede gestionarse a través de las compañías aseguradoras y sus operadores concertados, mientras que las autoridades de tráfico disponen de facultades para intervenir cuando las circunstancias lo requieren.
Sin embargo, la normativa no establece un plazo general de retirada aplicable automáticamente a todos los vehículos accidentados, por lo que las circunstancias de cada intervención resultan fundamentales.
En este caso, no se ha determinado por qué, después de los primeros intentos fallidos, transcurrieron varios días hasta que se movilizó la maquinaria que finalmente permitió recuperar el Mercedes.

El riesgo de incendio de un coche híbrido accidentado
Una de las circunstancias que más preocupaba al responsable del rescate era que el vehículo permaneciera durante tantos días entre la vegetación pese a los importantes daños sufridos.
El Mercedes contaba con un sistema de propulsión híbrido, que combina un motor de combustión con componentes eléctricos y una batería de alta tensión.
«Ese coche pega un cortocircuito y sale ardiendo y puede generar un incendio grande a las casas que hay adyacentes», han advertido desde la empresa durante su conversación con este periódico.
Los vehículos híbridos y eléctricos pueden presentar riesgos específicos después de accidentes graves, especialmente si resultan afectados los sistemas de alta tensión o las baterías. Por ello, su manipulación y recuperación pueden requerir medidas de seguridad adicionales.
La proximidad de vegetación y otros elementos susceptibles de arder era una circunstancia a tener en cuenta durante la recuperación.
La empresa de alquiler desconocía que el Mercedes seguía abandonado
El vehículo pertenecía a una compañía de alquiler de coches, que, según el relato del responsable de la grúa, no tuvo conocimiento inmediato de que el Mercedes continuaba en el lugar del accidente.
«A la semana, al propietario del vehículole informaron de que el coche estaba ahí. No lo sabían», ha explicado.
Una vez informada de la situación, la compañía contactó directamente con la empresa especializada que habitualmente realiza este tipo de servicios para proceder a su retirada y la propia empresa de alquiler la que asuma el coste de la intervención.
Una grúa pluma y un cabrestante para completar el rescate
La recuperación definitiva se realizó el martes 13 de octubre, después de aproximadamente una semana desde el accidente.
Para acceder al Mercedes, los operarios tuvieron que utilizar una grúa pluma con la que apartaron los contenedores que obstaculizaban las maniobras, incluido el de recogida de ropa usada que había quedado destrozado por el impacto.
Una vez despejada la zona, utilizaron un cabrestante para desplazar el turismo desde el lugar donde había quedado atrapado y cargarlo finalmente sobre una plataforma.
La operación permitió retirar el Mercedes, declarado siniestro total, sin que se hayan comunicado nuevas incidencias durante el rescate.











