El SPECT miocárdico, una prueba avanzada de imagen utilizada en cardiología y medicina nuclear, se ha consolidado como una herramienta esencial para la evaluación del corazón.
Según la Dra. Aracelis Morales, especialista en Cardiología de Grupo Policlínica, esta técnica permite analizar cómo llega la sangre al músculo cardíaco e identificar zonas con riego insuficiente o daños antiguos, como los provocados por infartos previos.
A diferencia de otras pruebas que muestran directamente las arterias coronarias, el SPECT-CT se centra en su impacto funcional sobre el corazón. “Nos permite ver si existen áreas con poco riego sanguíneo o regiones dañadas de forma antigua”, explica la Dra. Morales.
Diagnóstico más preciso y menos invasivo
Este enfoque funcional resulta clave para tomar decisiones clínicas con mayor precisión y seguridad. El SPECT-CT permite detectar zonas con riego insuficiente, evaluar la permeabilidad de los stents, identificar cicatrices de infartos antiguos y valorar la gravedad de la enfermedad coronaria.
Además, ayuda a planificar tratamientos personalizados y a reducir procedimientos invasivos como el cateterismo, al seleccionar únicamente a quienes realmente lo necesitan.
Cómo se realiza la prueba
El procedimiento consta de dos fases. La primera es la prueba de esfuerzo, en la que se colocan electrodos en el pecho para monitorizar el electrocardiograma mientras el paciente camina sobre una cinta cuya velocidad e inclinación aumentan progresivamente. En el momento de mayor esfuerzo se inyecta una pequeña dosis de radiotrazador.
La segunda fase consiste en la obtención de imágenes mediante un equipo SPECT/CT: un estudio tras el esfuerzo y otro en reposo, lo que permite comparar el comportamiento del corazón en ambas situaciones.

Segura y clave en la prevención
En cuanto a la seguridad, la Dra. Morales subraya que se trata de una prueba no dolorosa y con baja exposición a radiación, comparable a un TAC abdominal. “La radiación utilizada es baja y está completamente controlada”, señala.
El SPECT-CT resulta especialmente útil en pacientes con sospecha de enfermedad coronaria, dolor torácico, dificultad respiratoria de causa no clara, antecedentes de infarto o en el seguimiento de cardiopatías conocidas. Aporta información que otras pruebas no ofrecen, mostrando cómo se irriga el corazón en condiciones reales.
“La información que obtenemos con el SPECT-CT permite una cardiología más precisa y personalizada”, afirma la especialista. Gracias a esta técnica, los tratamientos se adaptan a cada paciente y se previenen complicaciones graves como infartos o insuficiencia cardíaca.
La duración total de la prueba suele oscilar entre dos y cuatro horas, aunque cada adquisición dura aproximadamente 20 minutos. Los pacientes deben seguir las indicaciones médicas previas, que pueden incluir ayuno o ajustes en la medicación.
En los últimos años, la incorporación del SPECT-CT ha transformado la cardiología al permitir diagnósticos más precisos, seguros y menos invasivos. De cara al futuro, se espera que esta tecnología continúe consolidándose como un pilar fundamental en la atención cardiovascular.













