Un guardia civil fuera de servicio evitó la semana pasada un robo en el interior de un vehículo estacionado junto a Cala Gracioneta, en Sant Antoni de Portmany. El agente, destinado en Ibiza, sorprendió a dos individuos cuando uno de ellos ya había accedido al turismo y retuvo a ambos hasta la llegada de las patrullas, según informó la Guardia Civil en una nota de prensa difundida este miércoles.
Paseo familiar que acabó en intervención
Los hechos se produjeron cuando el agente regresaba a su coche acompañado de su familia. Al llegar al aparcamiento de tierra próximo a Cala Gracioneta, reparó en la actitud sospechosa de dos personas que merodeaban entre los vehículos estacionados. Uno de ellos manipulaba la puerta de un turismo y terminó accediendo a su interior.
Uno de los sospechosos, ya conocido
El segundo individuo, según la versión facilitada por la Guardia Civil, hacía funciones de vigilancia y fue reconocido por el agente, un detalle que aceleró la decisión de intervenir. El guardia se identificó, impidió que los dos abandonaran el lugar y solicitó de inmediato apoyo a las patrullas de servicio en la zona.
Los dueños del coche llegaron después
Mientras esperaba refuerzos, el agente mantuvo controlada la situación y facilitó la identificación de los implicados. Pocos minutos después se personaron los propietarios del vehículo, que confirmaron a los agentes que habían dejado el turismo debidamente cerrado antes de ausentarse, tal y como recoge la nota oficial.
Diligencias abiertas en Sant Antoni
La actuación permitió asegurar la presencia de los presuntos autores, preservar los indicios y poner en marcha las diligencias policiales correspondientes para esclarecer lo ocurrido. La Guardia Civil no ha detallado si los dos sospechosos quedaron detenidos formalmente ni ha precisado la fecha exacta del incidente más allá de la referencia a la semana pasada.
Cala Gracioneta, punto sensible en verano
Cala Gracioneta, pequeña ensenada situada junto a Cala Gració, es uno de los enclaves más concurridos del norte de Sant Antoni durante la temporada alta. Sus aparcamientos, en su mayoría de tierra y sin vigilancia permanente, figuran entre los puntos donde con más frecuencia se registran robos en el interior de vehículos, un patrón habitual en las calas ibicencas durante los meses de julio y agosto. La presencia de bandas organizadas dedicadas a sustracciones en la isla ha ocupado buena parte de la actividad judicial reciente en Ibiza, y la intervención de este agente fuera de servicio ha permitido cortar de raíz uno de esos episodios en plena arrancada del verano en Sant Antoni.







