Lo que comenzó como una travesía más entre Ibiza y Formentera terminó convirtiéndose en una escena casi irreal. Un joven navegaba sobre una tabla eléctrica que le permite literalmente “volar” sobre el mar cuando, de repente, a la altura de Es Vedrà, apareció bajo él una enorme mantarraya. “Madre mía lo que acabo de ver… no había visto algo así en mi vida”, relata aún sorprendido José Balsa, en sus redes sociales.
El ibicenco partió en solitario rumbo a Formentera, mientras algunos amigos seguían su recorrido desde la distancia. “Voy a velocidad eficiente, sin correr mucho para mantener la autonomía”, explicaba durante el trayecto, en el que tenía previsto reunirse con ellos para comer.
La imagen es tan impactante como poco habitual: una persona deslizándose sobre el agua en una tabla eléctrica con hidroala (eFoil) —un dispositivo que se eleva gracias a un motor sumergido— y, bajo ella, una mantarraya de gran tamaño nadando en aguas completamente cristalinas.
“¿Qué embarcación puedes llevar dentro del coche, montarla en cinco minutos y hacer 40 kilómetros?”, reflexiona Balsa en el vídeo, destacando la libertad que le ofrece este tipo de tabla.
El momento clave llegó en mitad del recorrido. En un mar completamente en calma, donde apenas hay referencias visuales, el deportista detectó movimiento bajo el agua. “Está tan tranquila el agua que no tienes percepción de nada… y de repente aparece eso”, explica.
Ver esta publicación en Instagram
El animal era una mantarraya, una especie de gran tamaño pero inofensiva para el ser humano, que se alimenta de plancton. Aunque habita en aguas del Mediterráneo, no es habitual verla tan cerca de la superficie en Ibiza, lo que hace el encuentro aún más excepcional.
Durante la travesía, Balsa también describe la dificultad técnica de navegar en estas condiciones. “Es difícil saber si llevas la tabla arriba o abajo… puedes clavarla o sacarla y caerte”, señala.
A pesar de ello, la jornada fue perfecta. Tras recorrer más de 20 kilómetros, el ibicenco llegó a Formentera con batería suficiente para continuar. “Llevo 21 kilómetros y puedo hacer 24 más… esto es increíble”, comenta.
Ver esta publicación en Instagram
El vídeo, que ha despertado interés en redes sociales, combina tecnología, naturaleza y aventura en una escena poco común. “Ahora mismo aquí está la gente que sabe disfrutar de verdad… y yo lo estoy gozando”, concluye.












