El australiano Álex de Miñaur se destacó con luz propia en pistas rápidas durante 2025, firmando un récord impresionante que le convirtió en el jugador con más victorias sobre pista dura en el circuito. El tenista de 26 años subió un peldaño en su rendimiento global en este tipo de superficie y explicó las claves de su progresión deportiva, centradas en su velocidad, la agresividad desde la línea de fondo y la ejecución de tiros más planos que no permiten pensar al rival.
La pista dura fue, sin duda, la superficie donde De Miñaur mostró su mejor versión: acumuló 43 victorias y 17 derrotas, superando con creces sus cifras de temporadas anteriores y situándose como uno de los tenistas más consistentes sobre este terreno de juego.
Una temporada para recordar sobre pista dura
La fortaleza de De Miñaur en 2025 quedó reflejada en cifras que hablan por sí solas. Su récord de 43‑17 en pista dura fue el mejor del circuito en esta superficie, superando su propio rendimiento de temporadas pasadas (30‑15 en 2024 y 36‑18 en 2023). Este dato no solo revela su consistencia, sino también su progresión continua en una superficie que exige precisión, rapidez y resistencia.
Este dominio se tradujo en actuaciones destacadas en torneos de importancia, entre las que sobresalen:
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Décimo título en el circuito ATP, logrado en el ATP 500 de Washington, D.C., donde salvó tres puntos de campeonato y superó a Alejandro Davidovich Fokina de forma dramática.
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Cuartos de final en el Abierto de Australia y en el US Open, dos de los torneos de Grand Slam más exigentes del calendario.
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Finalista en Róterdam y semifinalista en torneos como Pekín y Viena, todos ellos sobre pista dura.
Además de sus actuaciones en eventos individuales, cabe destacar que de los diez títulos de su carrera, ocho los ha conquistado sobre pista dura, lo que demuestra de manera consistente que este tipo de superficie es donde mejor saca partido a sus cualidades.
La fórmula de su éxito: velocidad y golpes planos
De Miñaur ha sido tradicionalmente reconocido por ser uno de los jugadores más rápidos del circuito, con una capacidad defensiva destacada por su habilidad para cubrir gran parte de la pista. Sin embargo, su salto de calidad en 2025 ha venido, en parte, por una evolución en su estilo ofensivo.
Tras su victoria en la primera ronda del Abierto de Australia, el australiano explicó dos aspectos técnicos que han sido fundamentales en su rendimiento sobre pista dura: golpes de fondo planos y jugar cerca de la línea de fondo.
Según sus propias palabras: “Mis tiros en ambos lados son más planos, lo que significa que la pelota resbala al impactar la cancha… si la pelota regresa a tu oponente cada vez más rápido, no le permite pensar la mayor parte del tiempo”. Con esta estrategia, De Miñaur evita que el adversario tenga tiempo para organizar su próximo golpe, generando así ventajas tácticas importantes.
Otro de los factores que él mismo identificó como clave de su éxito fue el uso de su velocidad de forma ofensiva: “Siempre he sentido que puedo usar mi velocidad para recuperar y jugar a la defensiva, pero una de las cosas más importantes que me ha ayudado a dar ese siguiente paso es usar mi velocidad para ganar tiempo a mis oponentes, y ahí es donde la posición en la cancha es fundamental”.

Según De Miñaur, estar cerca de la línea de fondo y presionar con golpes más planos hace que sus oponentes dispongan de menos tiempo para organizar su juego, algo vital con el nivel de potencia que exhiben los jugadores modernos: “Es mucho más difícil que si estoy un par de metros detrás de la línea de fondo, y entonces mi pelota es lenta y con curvas, y mi oponente tiene todo el tiempo del mundo para generar y lanzar tiros ganadores que me superen”, explicó.
Esta explicación técnica refleja una doble intención: ser agresivo en cada intercambio, pero también estructurar un patrón de juego que minimiza las oportunidades del rival para imponer su ritmo.
Comparación con otros grandes de pista dura
Aunque De Miñaur fue el tenista con mayor número de victorias en pista dura en 2025, no fue quien tuvo mejor porcentaje de triunfos en esa superficie. Ese honor correspondió a Jannik Sinner, con un asombroso 92,9% de victorias (39‑3). Sinner, además, conquistó cinco de sus seis títulos de la temporada en pista dura, incluyendo el Abierto de Australia y las Nitto ATP Finals en Italia, lo que refuerza su dominio en el circuito este año.
Pese a ello, el desempeño de De Miñaur no pasó desapercibido, ya que en la lista de tenistas con mejor porcentaje de victorias en pista dura ocupó el quinto puesto, solo por detrás de Sinner, Carlos Alcaraz, Novak Djokovic y Felix Auger‑Aliassime. Estar en ese grupo habla de la calidad sostenida de su desempeño a lo largo de la temporada.
Impacto de su estilo en la élite del tenis
La evolución de De Miñaur en pista dura ejemplifica cómo un jugador puede aprovechar sus mejores atributos —como la velocidad o la tenacidad desde la línea de fondo— y potenciarlos con ajustes técnicos. Al modificar sus tiros para que sean más planos y estar más cerca de la línea, ha logrado acelerar la dinámica del punto, lo que le ha permitido dominar intercambios y desgastar a rivales físicamente y mentalmente.
Este enfoque, que combina rápidas coberturas con presión continua, no solo le ha permitido sumar victorias sino también avanzar en torneos de gran calibre y consolidar su reputación como uno de los jugadores más consistentes en pista dura.










