El posible fichaje de Rodri por el Real Madrid ha sufrido un giro inesperado. Una operación que durante los últimos días parecía encaminada hacia un acuerdo por cuatro temporadas se encuentra ahora prácticamente congelada debido a la falta de entendimiento entre el centrocampista del Manchester City y el club blanco. Las conversaciones se han tensado y, salvo que el Madrid realice un esfuerzo importante, el desenlace parece difícil de reconducir en estos momentos.
El internacional español desea regresar a España después de considerar terminado su ciclo en Inglaterra, pero la propuesta trasladada por el Real Madrid no ha terminado de convencerle. El escenario abre nuevas incógnitas sobre su futuro y vuelve a colocar su nombre en el centro del mercado, aunque las alternativas disponibles son limitadas. Mientras tanto, el Barcelona ha decidido mantenerse al margen y no contempla entrar en la puja por un futbolista cuyo coste se sitúa entre los 65 y los 70 millones de euros.
El acuerdo por cuatro temporadas se enfría
Rodri estaba dispuesto a firmar un contrato de cuatro campañas con el Real Madrid. Sin embargo, la propuesta final del conjunto blanco no ha satisfecho sus expectativas y las negociaciones han quedado bloqueadas. Fuentes cercanas a la operación citadas por SPORT describen el movimiento como un cambio de rumbo importante. El fichaje no puede darse por cerrado y, si las posiciones se mantienen, el centrocampista difícilmente vestirá la camiseta madridista esta temporada.
La situación no es definitiva porque todavía queda mercado hasta finales de agosto, pero las conversaciones han perdido el impulso de los últimos días. Ahora dependerá de que alguna de las partes modifique su postura para recuperar una operación que parecía mucho más avanzada.
El Madrid deberá decidir si mejora su oferta y trata de convencer a un jugador al que Mourinho considera muy necesario para el proyecto deportivo. El entrenador ha defendido su incorporación, pero esa voluntad no ha sido suficiente para evitar que aparezcan diferencias económicas y personales.
Una negociación marcada por antiguas reticencias
La relación entre Rodri y el Real Madrid no partía de una situación sencilla. Según la información disponible, el club blanco no terminó de dar el paso por su fichaje hasta después del Mundial, cuando el centrocampista fue elegido mejor jugador del torneo.
El interés creció también por la presión existente en el entorno madridista, que consideraba su incorporación como una oportunidad importante para reforzar el centro del campo. No obstante, Florentino Pérez mantenía ciertas reservas por la vinculación de Rodri con Enrique Riquelme, competidor del presidente madridista, que había utilizado la imagen del jugador durante unas elecciones.
Por su parte, el futbolista también habría quedado molesto con el Real Madrid por la actitud que adoptó el club después de que ganara el Balón de Oro. Rodri entendió que su éxito fue menospreciado porque Vinicius no consiguió el premio, un episodio que habría dejado cierta tensión entre las partes.
Con ese trasfondo comenzaron unas conversaciones que nunca fueron completamente fluidas y que ahora atraviesan su momento más delicado.
Rodri quiere volver a España
Pese al enfriamiento de las negociaciones, la intención del jugador sigue siendo regresar a LaLiga. Rodri considera que su etapa en el Manchester City ha llegado a su fin y está abierto a escuchar propuestas hasta el cierre del mercado. El Real Madrid había sido el club que más interés mostró y el destino que parecía mejor posicionado para hacerse con sus servicios.

La ruptura temporal de las conversaciones amplía el abanico, pero las posibilidades reales siguen siendo escasas. El Atlético de Madrid aparece como una opción difícil porque cuenta con una plantilla prácticamente cerrada y un centro del campo con numerosos efectivos. Su regreso al conjunto rojiblanco no parece, por tanto, una alternativa sencilla.
El Manchester City, por su parte, ha dejado claro que podría retenerlo, aunque aceptaría su salida si el propio futbolista la solicita. Al mismo tiempo, el club inglés se está reforzando en la posición de pivote y planifica la temporada contemplando la posibilidad de que Rodri no continúe.
El precio del Manchester City complica la operación
El principal obstáculo económico se encuentra en las exigencias del Manchester City. El conjunto inglés pide alrededor de 65 millones de euros, mientras que otras estimaciones sitúan el valor de la operación cerca de los 70 millones. A esa cantidad habría que sumar el elevado salario del futbolista después de haber conquistado el Balón de Oro. El coste total convierte la operación en una de las más importantes del mercado y obliga al Real Madrid a valorar hasta dónde está dispuesto a llegar.
La situación todavía puede cambiar. En el propio club blanco existen precedentes recientes de negociaciones que parecían muy complicadas y terminaron cerrándose, como ocurrió con la renovación de Vinicius, que llegó a estar más fuera que dentro antes de alcanzar un acuerdo.
El Barça se informa, pero no entra en la puja
El Barcelona se interesó por la situación de Rodri hace algo más de una semana y conoce las cifras de la posible operación. Sin embargo, la dirección deportiva no tiene intención de competir por su fichaje.
La postura del club azulgrana parte de una decisión adoptada desde el inicio del verano: no buscar un nuevo centrocampista. Tanto Hansi Flick como Deco consideran que la medular está suficientemente cubierta e incluso entienden que existe un exceso de jugadores para las tres posiciones del centro del campo.
El técnico dispone actualmente de Pedri, Frenkie de Jong, Bernal, Gavi, Marc Casadó, Fermín y Dani Olmo. Además, futbolistas como Eric García y Christensen también pueden actuar en esa zona en caso de emergencia. Precisamente por la acumulación de efectivos, el club ha aconsejado a Marc Casadó que busque equipo para la próxima temporada.
La lesión de De Jong no cambia la planificación
La lesión de Frenkie de Jong generó algunas dudas alrededor del Barcelona, pero la preocupación se concentra más en el entorno que dentro de la dirección deportiva. El club no contempla realizar un desembolso de 65 o 70 millones de euros para cubrir de manera temporal la ausencia del neerlandés.
La única circunstancia que podría modificar el criterio sería un agravamiento de los problemas físicos de De Jong o una nueva lesión importante en el centro del campo. Si no se produce ninguno de esos escenarios, el Barça no fichará un mediocentro.
La prioridad azulgrana está en otras posiciones, especialmente en la delantera y, en menor medida, en la defensa. Por esa razón, la posibilidad de incorporar a Rodri queda descartada salvo sorpresa mayúscula.











