La economía de Ibiza y Formentera volvió a marcar distancias con el resto de Baleares en el cierre de 2025. Según la desagregación territorial del informe Evolución Económica de CAEB y Fundació Impulsa Balears, las Pitiusas crecieron un 3% en el cuarto trimestre, frente al 2,9% del conjunto balear, y evitaron así una desaceleración más intensa en un contexto autonómico de moderación generalizada. El documento subraya que Ibiza y Formentera aprovecharon el mayor dinamismo de la construcción y, en contraste con el resto del archipiélago, el impulso de los registros turísticos de octubre para escapar de la tendencia general a la desaceleración.
El dato cobra más relevancia porque el conjunto de Baleares enlazó en ese mismo periodo un nuevo trimestre de enfriamiento. El informe sitúa el avance del VAB no agrario balear en el 2,9%, tres décimas por debajo del trimestre anterior, mientras la construcción se consolidó como el componente más dinámico de la economía autonómica, con un crecimiento del 4,2% entre octubre y diciembre. Ese comportamiento del ladrillo fue, precisamente, el principal sostén de las Pitiusas en la recta final del año.
En términos territoriales, Ibiza y Formentera fueron las únicas islas que evitaron una pérdida más acusada de pulso. Mallorca cerró el trimestre también en el 2,9%, pero tras un balance más débil de lo esperado en los servicios durante octubre, mientras que Menorca anotó un 2,7% y logró contener la desaceleración gracias a la industria y la construcción. En cambio, las Pitiusas conservaron la posición de liderazgo del crecimiento regional con una evolución trimestral que pasó del 3,1% al 3%, una corrección limitada que las diferenció del resto del mapa balear.
En el conjunto de 2025, Ibiza y Formentera cerraron el año con un crecimiento del 3%, muy cerca de la media balear, que se situó en el 3,3%, en un ejercicio en el que la economía de las islas fue suavizando el ritmo de avance durante todo el año. Según CAEB, Mallorca terminó 2025 con un crecimiento del 3,3%, Ibiza y Formentera con un 3% y Menorca con un 2,7%, mientras la construcción fue el sector más dinámico del archipiélago tanto en el cierre del año como en el balance anual.
La construcción, el factor diferencial
El informe general remarca que el sector cerró el cuarto trimestre con un avance del 4,2%, apoyado en un fuerte aumento de los visados de obra, que crecieron un 30,8%, y en las certificaciones de final de obra, que subieron un 20,2%. Además, la inversión mantuvo un tono sólido, con un alza del 4,1%, en buena medida vinculada al empuje constructor. Ese marco ayuda a explicar por qué Ibiza y Formentera resistieron mejor la desaceleración que el resto del archipiélago.
Según informó recientemente el l Colegio Oficial de Arquitectos de las Islas Baleares (COAIB), durante el año pasado se registraron 865 obras visadas en la demarcación pitiusa. Así, el 2025 terminó con un aumento del 32% en las obras visadas, aunque con peso de los expedientes de regularización.













