Ibiza continúa atrayendo grandes embarcaciones de lujo incluso en pleno octubre, cuando el verano ya ha quedado atrás. Uno de los superyates que ha vuelto a llamar la atención durante su paso por la isla es el Kahalani, una espectacular embarcación de más de 55 metros de eslora cuyo precio de venta se situó en 39,75 millones de euros.
Construido en 2010 por el prestigioso astillero neerlandés Feadship, el Kahalani destaca por sus dimensiones, su diseño contemporáneo y una amplia variedad de comodidades destinadas a ofrecer una experiencia de navegación de alto nivel. Desde sus seis camarotes con capacidad para 11 huéspedes hasta su jacuzzi, sus grandes salones y sus espacios exteriores, el barco reúne características propias de los grandes superyates del mercado internacional.
Su presencia en Ibiza durante octubre demuestra que el movimiento de embarcaciones de lujo en Baleares no se limita a los meses centrales del verano. De hecho, los registros de seguimiento marítimo reflejan que el Kahalani ha realizado escalas recientes en Ibiza, Palma de Mallorca y otros puertos del Mediterráneo español durante 2026.
El nombre de la embarcación también tiene un significado particular. Kahalani procede del hawaiano y significa «lugar celestial» o «lugar en el cielo», una denominación que acompaña a un yate concebido para disfrutar del mar con amplios espacios interiores y exteriores.
El Kahalani, el superyate de 55 metros que llama la atención en Ibiza
La presencia del Kahalani en aguas de Ibiza no ha pasado desapercibida. Sus dimensiones y su diseño lo convierten en una embarcación especialmente llamativa dentro del tráfico marítimo de lujo que frecuenta las Baleares.
El superyate tiene una eslora exacta de 55,05 metros y una manga de 10,30 metros, medidas que permiten distribuir sus instalaciones entre distintas cubiertas. Estas dimensiones hacen posible que el barco disponga de amplias zonas comunes, espacios de descanso y áreas destinadas a disfrutar de la navegación y de las estancias fondeado.
El Kahalani fue construido por Feadship en 2010, un astillero neerlandés especializado en grandes embarcaciones de lujo. Su diseño exterior estuvo a cargo de Feadship De Voogt Naval Architects, mientras que el interior fue concebido por el diseñador Rémi Tessier.
La combinación de estos trabajos dio lugar a una embarcación que apuesta por líneas limpias, espacios abiertos y una estética contemporánea. Más allá de su tamaño, el yate destaca por una distribución que busca aprovechar tanto los espacios interiores como las cubiertas exteriores.
Casi 40 millones de euros: el precio del Kahalani
Uno de los datos más llamativos de este superyate es su valor. El Kahalani salió al mercado con un precio de venta de 39,75 millones de euros, una cifra que lo sitúa entre las grandes embarcaciones de lujo del mercado internacional. El importe corresponde al precio con el que fue puesto a la venta, por lo que no debe confundirse con el coste original de construcción ni con una operación de compraventa confirmada.

El barco fue construido en 2010 y cuenta con características técnicas y de equipamiento que explican su posicionamiento dentro del segmento de los superyates. Según la información de Feadship, el Kahalani tuvo además una particularidad en la historia del astillero: fue el primer Feadship completamente nuevo encargado por un propietario que ya había tenido anteriormente un yate de la misma firma. Este dato refleja la relación previa del propietario que encargó su construcción con el astillero neerlandés.
El precio, las dimensiones y las instalaciones convierten al Kahalani en una de esas embarcaciones cuya presencia despierta interés cuando realiza una escala en puertos o zonas de navegación del Mediterráneo.
Seis camarotes y capacidad para 11 huéspedes
El interior del Kahalani está diseñado para alojar a un número reducido de pasajeros en espacios amplios. La embarcación dispone de seis camarotes con capacidad total para 11 huéspedes. La distribución permite combinar las zonas privadas con distintos espacios comunes, concebidos para que los pasajeros puedan pasar largas estancias a bordo.
Uno de los elementos destacados es la presencia de dos grandes salones, que amplían las posibilidades de reunión y descanso. Especialmente llamativo es el salón situado en la cubierta de mando, que ocupa toda la manga del barco.
Gracias a los 10,30 metros de anchura de la embarcación, este espacio ofrece una superficie considerable dentro de la distribución interior. El diseño de los salones apuesta por una combinación de acabados claros y oscuros, con una estética contemporánea que evita recargar visualmente los ambientes. La amplitud de los espacios interiores es una de las características principales del superyate, concebido para ofrecer comodidad durante la navegación y también cuando permanece fondeado.
Una tripulación de hasta 13 profesionales para atender a los pasajeros
El Kahalani no solo destaca por su capacidad para alojar a 11 huéspedes. La embarcación puede contar con una tripulación de hasta 13 profesionales, una cifra superior al número máximo de pasajeros. Esta distribución permite organizar las tareas necesarias para el funcionamiento del barco y la atención a las personas alojadas.
El número de tripulantes es uno de los datos que reflejan el nivel de servicio previsto para una embarcación de estas características. Mientras los huéspedes disponen de seis camarotes y diferentes espacios de ocio, la tripulación se encarga de las funciones vinculadas a la navegación y al mantenimiento de las instalaciones. La capacidad para alojar a 11 pasajeros atendidos por hasta 13 tripulantes constituye, por tanto, uno de los rasgos más representativos del Kahalani.
Jacuzzi, tumbonas y bar completo en la cubierta superior
Los espacios exteriores son otro de los grandes atractivos del superyate. En la cubierta superior, el Kahalani dispone de una amplia zona de solárium diseñada para disfrutar del mar y de las vistas durante la navegación o cuando el barco permanece fondeado. Entre sus instalaciones destaca un jacuzzi, acompañado de diferentes zonas de descanso.
El espacio cuenta también con tumbonas y un bar completo, elementos que permiten aprovechar la cubierta durante buena parte del día. La disposición de estas instalaciones busca ofrecer distintas alternativas de ocio sin necesidad de abandonar la embarcación.
El jacuzzi y las zonas para tomar el sol son especialmente representativos del concepto de lujo asociado a este tipo de superyates. En el caso del Kahalani, estas comodidades forman parte de una cubierta concebida como uno de los principales espacios de reunión y descanso.
Un comedor al aire libre para 12 personas
El diseño exterior del Kahalani también presta especial atención a los espacios destinados a las comidas. En la cubierta superior dispone de un comedor protegido con capacidad para 12 personas. Esta instalación permite organizar comidas y reuniones en el exterior, aprovechando el entorno marítimo.

La cubierta de mando cuenta, además, con una zona de comedor interior y exterior alrededor de una gran mesa circular para 12 comensales. Uno de los detalles más destacados de este espacio son las puertas correderas de cristal. Su diseño permite abrir completamente la zona y conectar el comedor interior con la cubierta exterior. De esta manera, el espacio puede adaptarse a diferentes condiciones y necesidades durante la estancia a bordo.
La integración entre interior y exterior es una de las características más relevantes de la distribución del barco. Los pasajeros pueden utilizar las zonas cerradas o abrirlas hacia la cubierta, manteniendo la conexión con el paisaje marítimo.
El diseño interior del Kahalani recibió un premio internacional
El interior del superyate fue diseñado por Rémi Tessier, responsable de una propuesta estética basada en la combinación de materiales y tonalidades. El resultado es un ambiente contemporáneo en el que destacan las líneas limpias y el equilibrio entre acabados claros y oscuros. La intención del diseño es ofrecer espacios elegantes sin recurrir a una decoración excesivamente recargada.
Esta propuesta obtuvo un reconocimiento poco después de la construcción de la embarcación. En 2011, el Kahalani recibió un ShowBoats Design Award por su diseño interior. El galardón puso de relieve el trabajo realizado en la distribución y la estética de los espacios habitables.
La distinción forma parte de los elementos que acompañan la trayectoria del superyate desde su entrega en 2010. Así, el Kahalani combina una construcción de Feadship, un diseño exterior de De Voogt Naval Architects y unos interiores premiados de Rémi Tessier.
Qué velocidad alcanza el Kahalani y cuánta autonomía tiene
Además de sus instalaciones de lujo, el Kahalani cuenta con unas prestaciones técnicas concebidas para realizar travesías de larga distancia. La embarcación está equipada con dos motores Caterpillar 3512B, que le permiten alcanzar una velocidad máxima de 15 nudos. Su autonomía aproximada es de 4.500 millas náuticas.
Estas características permiten al superyate afrontar desplazamientos prolongados y no limitar su actividad a trayectos cortos entre puertos. La combinación de autonomía y velocidad constituye una parte esencial de sus capacidades de navegación.
El barco incorpora también sistemas de estabilización que funcionan tanto durante la navegación como cuando permanece fondeado. Este equipamiento está destinado a mejorar la estabilidad de la embarcación en distintas situaciones. La presencia de estos sistemas resulta especialmente relevante en un barco diseñado para ofrecer comodidad durante estancias prolongadas.
Wifi, aire acondicionado y embarcación auxiliar
El equipamiento del Kahalani incluye diferentes servicios destinados a mejorar la experiencia a bordo. Entre ellos se encuentran aire acondicionado, conexión wifi y televisión. Estas instalaciones complementan los espacios de descanso, los salones y las zonas exteriores.
El superyate dispone también de una embarcación auxiliar, utilizada para realizar desplazamientos entre el barco y la costa. Este recurso permite organizar traslados cuando el Kahalani permanece fondeado y no se encuentra directamente atracado en un puerto.
La embarcación auxiliar se suma al conjunto de instalaciones que facilitan las estancias en el mar. En combinación con los sistemas de estabilización, las zonas de comedor y las instalaciones de ocio, el equipamiento configura un barco preparado para largas jornadas de navegación y permanencias a bordo.
El Kahalani ya ha pasado por Ibiza y Palma de Mallorca en 2026
La presencia del Kahalani en Ibiza durante octubre no constituye un hecho aislado dentro de sus movimientos recientes. Según los registros de seguimiento marítimo, el superyate ha realizado escalas durante 2026 en Ibiza, Palma de Mallorca y otros puertos del Mediterráneo español. Estos movimientos muestran que la embarcación ha mantenido actividad en aguas españolas a lo largo del año.

Su paso por Ibiza en pleno otoño ha vuelto a situarla en el foco de atención por su tamaño y por las características de sus instalaciones. El dato resulta especialmente llamativo por producirse fuera de los meses centrales de la temporada estival.
Aunque el verano haya terminado, la presencia de este tipo de embarcaciones demuestra que las aguas de Baleares continúan formando parte de los itinerarios de grandes superyates. En el caso del Kahalani, las escalas registradas durante 2026 incluyen tanto Ibiza como Palma, dos puntos de referencia en sus desplazamientos por el Mediterráneo español.











