Un conductor circulando en sentido contrario por la EI-20, en dirección a Ibiza ciudad, ha provocado una ola de indignación ya que en las imágenes se ve cómo el vehículo invade el carril opuesto con total normalidad, con la posibilidad de tener otros coches que se aproximen de frente, poniendo en peligro su vida y la de los demás.
En redes sociales tras la publicación del vídeo por la cuenta de Instagram @exponiendoibizaa los comentarios expresaban rabia e incredulidad. “Para quitarle el carnet años”, decía uno de los usuarios. “Vaya peligro, espero que pasen este vídeo a la poli y lo multen”, añadía otro. No faltó la ironía habitual: “De isla de piratas a isla de piraos”.
Reacciones entre el humor negro y el hartazgo ciudadano
El incidente desató una cascada de mensajes entre el enfado real y el humor ácido. “Madre mía, ya ni coger el coche va a poder uno, con estos taraos”, comentó una usuaria. “Estos guiris que conducen por el otro lao como la lían”, apuntó otro, sugiriendo que podría tratarse de un extranjero desorientado.
Alguien más escribió: “Y aún no es abril”, dejando entrever lo que se teme: que esta temporada turística vuelva a estar marcada por las imprudencias al volante. Otros, más directos, exigían consecuencias: “Hay gente retrasada y está este personaje. Debería haber cámaras en esa carretera”.
Una infracción grave: qué dice la ley
Conducir en sentido contrario es una infracción muy grave en el Código de Tráfico. Si se considera conducción temeraria, la sanción asciende a 500 euros y la pérdida de seis puntos del carnet. Además, si se acredita riesgo para terceros, puede conllevar penas de prisión de seis meses a dos años y retirada del carnet entre uno y seis años.
Si la infracción es calificada como negligente pero sin riesgo, la multa es de 200 euros sin pérdida de puntos. Todo depende de la valoración de los agentes o del juez si llega a vía penal.
La EI-20 es una de las vías más transitadas de la isla y conecta puntos clave como el aeropuerto y el centro de Ibiza. Una maniobra como esta, en pleno mediodía o durante una jornada de tráfico intenso, podría haber terminado en tragedia.