Ibiza cuenta con más de 80 playas y calas, pero solo unas pocas superan el kilómetro de longitud. Mientras algunas destacan por su ambiente tranquilo y familiar, otras son conocidas por la vida nocturna, los deportes acuáticos o su ubicación dentro de espacios naturales protegidos. Sin embargo, si el criterio es únicamente la extensión del arenal, el orden cambia por completo.
Este ranking reúne las playas con más metros de arena de la isla, utilizando como referencia los datos oficiales publicados por el Consell d’Eivissa y el Govern balear. La longitud no determina cuál es la mejor playa, pero sí ayuda a conocer qué espacios ofrecen más amplitud para pasear, practicar deporte o encontrar zonas menos concurridas.
1. Platja d’en Bossa (2.700 metros)

Platja d’en Bossa es, con diferencia, la playa más larga de Ibiza. Sus 2,7 kilómetros de arena se extienden entre los municipios de Ibiza y Sant Josep de sa Talaia, enlazando prácticamente Ses Figueretes con el límite del Parque Natural de Ses Salines.
Es también la playa con mayor capacidad oficial de la isla, con un aforo cercano a las 9.000 personas. En su paseo se concentran algunos de los establecimientos más conocidos del turismo ibicenco, como Ushuaïa Ibiza, Hï Ibiza o Nassau Beach Club.
Aunque el tramo central es el más animado durante el verano, el extremo sur ofrece un ambiente mucho más tranquilo y conecta con los paisajes protegidos del parque natural.
2. Ses Salines (1.500 metros)

Dentro del Parque Natural de Ses Salines se encuentra el segundo arenal más largo de Ibiza. La playa alcanza aproximadamente un kilómetro y medio de longitud y combina arena blanca, dunas, sabinas y algunas de las aguas más transparentes de la isla.
A lo largo del recorrido se distribuyen varios chiringuitos históricos, como Jockey Club o Sa Trinxa. El acceso está regulado durante la temporada alta, cuando el aparcamiento suele completarse antes del mediodía.
Además de su belleza paisajística, Ses Salines destaca por las praderas de posidonia que rodean la costa, declaradas Patrimonio Mundial por la UNESCO dentro del conjunto «Ibiza, biodiversidad y cultura».
3. Playa de Santa Eulària (1.100 metros)

La playa urbana de Santa Eulària supera el kilómetro de longitud y constituye uno de los arenales más cómodos para disfrutar del mar sin salir del núcleo urbano.
El paseo marítimo recorre toda la playa y conecta con el puerto deportivo, mientras que la desembocadura del único río de Baleares se encuentra junto al extremo occidental del arenal.
Dispone de todos los servicios, acceso sencillo y aguas tranquilas, por lo que es una de las playas preferidas por las familias y los residentes durante todo el año.
4. S’Arenal de Sant Antoni (650 metros)

La playa urbana de Sant Antoni ocupa el cuarto puesto del ranking. Sus 650 metros de arena bordean la bahía de Portmany y enlazan directamente con el famoso paseo marítimo donde cada tarde se concentra el público para contemplar la puesta de sol.
El fondo tiene muy poca profundidad durante varios metros, circunstancia que la convierte en una playa especialmente adecuada para niños y para quienes buscan aguas tranquilas. Su ubicación permite acceder caminando a numerosos restaurantes, hoteles y locales del centro de Sant Antoni.
5. Cala Nova (alrededor de 500 metros)

Situada en el municipio de Santa Eulària, Cala Nova es uno de los arenales más extensos de la costa este. La playa combina un entorno relativamente abierto con varios restaurantes y hoteles cercanos, aunque mantiene una imagen mucho más natural que otras zonas turísticas.
Durante los días de mercadillo en Es Canar el entorno recibe un importante número de visitantes, pero su amplitud permite repartir mejor la ocupación. Además, el oleaje suele ser algo mayor que en otras playas del este, lo que también atrae a aficionados al paddle surf y al surf cuando las condiciones acompañan.
6. Talamanca (400 metros)

A solo unos minutos del centro histórico de Ibiza, Talamanca ofrece unos 400 metros de arena con vistas privilegiadas a Dalt Vila. La playa mantiene un ambiente mucho más tranquilo que Platja d’en Bossa y resulta muy frecuentada por residentes.
Su principal atractivo es la proximidad a la ciudad. Se puede llegar caminando desde Marina Botafoch o desde el puerto y disfrutar de restaurantes abiertos durante buena parte del año.
7. Cala Bassa (250 metros)

Aunque no figura entre las playas más largas, Cala Bassa destaca por el entorno que la rodea. Sus 250 metros de arena están protegidos por un bosque de sabinas y pinos que proporciona una de las mayores zonas de sombra natural de Ibiza.
El acceso puede realizarse por carretera o mediante barco desde Sant Antoni, una alternativa muy utilizada durante los meses de verano. El conocido Cala Bassa Beach Club ocupa buena parte del frente marítimo, aunque el acceso a la playa sigue siendo completamente libre.
8. Cala Sant Vicent (200 metros)

Cala Sant Vicent es la playa más amplia del noreste de Ibiza. Rodeada por montañas cubiertas de pinares, ofrece unos 200 metros de arena fina y aguas poco profundas.
Su ambiente es marcadamente familiar y constituye un buen punto de partida para visitar la cercana Cova des Culleram, uno de los yacimientos púnicos más importantes de la isla.
A diferencia de otras playas muy concurridas, dispone de un aparcamiento relativamente amplio para el volumen habitual de visitantes.
9. Cala Llonga (190 metros)

La profunda bahía de Cala Llonga protege uno de los arenales más tranquilos de Ibiza. Aunque la playa mide unos 190 metros, la configuración del entorno hace que el oleaje llegue muy amortiguado.
Cuenta con accesos adaptados, servicios de baño asistido durante la temporada y una amplia oferta hotelera en primera línea.
Su escasa profundidad y la ausencia de corrientes importantes la convierten en una de las playas favoritas para familias con niños pequeños.
10. Portinatx – S’Arenal Gros (120 metros)

El arenal principal de Portinatx apenas alcanza los 120 metros, pero forma parte de un conjunto de tres playas unidas por un paseo marítimo.
S’Arenal Gros, S’Arenal Petit y la playa de Port Portinatx crean uno de los espacios costeros más completos del norte de Ibiza, donde predominan los hoteles familiares, las escuelas de buceo y un ambiente muy alejado de las zonas de ocio nocturno.
Las aguas suelen mantenerse especialmente transparentes, lo que convierte a Portinatx en uno de los mejores lugares de la isla para practicar snorkel y submarinismo.
La importancia del ambiente
La longitud de una playa dice poco sobre la experiencia que ofrece. Ibiza reúne arenales enormes, como Platja d’en Bossa, junto a pequeñas calas que apenas alcanzan unos metros y figuran entre las más fotografiadas del Mediterráneo.
Mientras unas destacan por la música, otras lo hacen por la tranquilidad, el paisaje, la sombra natural, el fondo marino o la facilidad de acceso. Elegir playa depende mucho más del ambiente que se busca que del número de metros de arena. Precisamente esa variedad explica por qué Ibiza puede ofrecer, en apenas unos kilómetros de costa, desde playas urbanas con todos los servicios hasta pequeños rincones escondidos dentro de parques naturales.











