DESCUBRIR LA ISLA

Las playas del norte de Ibiza: aguas más frías, menos gente y paisajes completamente distintos

Lejos de los beach clubs y las largas playas del sur, el norte de Ibiza ofrece un litoral más salvaje, con calas encajadas entre acantilados, aguas cristalinas y una tranquilidad que se mantiene incluso en pleno verano
Cala Benirrás
Cala Benirrás

Quien llega al norte buscando el mismo ambiente que encontrará en Playa d’en Bossa, Ses Salines o Cala Jondal probablemente se llevará una sorpresa. Aquí no predominan las camas balinesas ni la música junto al mar, sino las pequeñas bahías rodeadas de pinares, los fondos rocosos ideales para el esnórquel y carreteras estrechas que limitan de forma natural la afluencia de visitantes. Son dos maneras muy distintas de disfrutar la costa ibicenca.

La geografía explica por qué el norte es diferente

El norte de Ibiza mira directamente al Mediterráneo abierto, mientras que el sur está protegido por el canal que separa Ibiza y Formentera. Esta diferencia geográfica influye directamente en la temperatura del agua, que durante el verano suele mantenerse entre dos y tres grados por debajo de la registrada en playas como Ses Salines o Cala Jondal. Las corrientes procedentes del Golfo de León y la influencia de los vientos de tramontana y gregal contribuyen a mantener unas aguas más frescas y, al mismo tiempo, especialmente transparentes.

También cambia el paisaje bajo el agua. Frente a los extensos fondos arenosos del sur, las calas del norte combinan roca, arena y praderas de posidonia, creando un entorno perfecto para practicar esnórquel o simplemente observar la fauna marina. El acceso, además, suele realizarse por carreteras de montaña con pequeños aparcamientos que actúan como un filtro natural frente a la masificación estival.

Cala Xarraca, el equilibrio entre naturaleza y servicios

Cala Xarraca es una de las imágenes más reconocibles del norte de Ibiza gracias a sus aguas de tonalidades cambiantes y su pequeña bahía protegida.

Cala Xarraca
Cala Xarraca

La playa se divide en varios sectores, con una zona principal de arena, otra más rocosa muy frecuentada por quienes practican nudismo y un área de antiguos varaderos donde muchos visitantes se lanzan al agua. Frente a la costa emerge un pequeño islote perfecto para hacer esnórquel, mientras que el restaurante situado junto a la playa permite disfrutar del entorno sin renunciar a la comodidad. Muy cerca se encuentra el conocido columpio de sa Punta Negra, uno de los rincones más fotografiados de esta parte de la isla.

S’Illot des Renclí, una cala para desconectar

Apenas unos cientos de metros separan S’Illot des Renclí de Cala Xarraca, aunque la sensación es completamente distinta.

S'Illot des Renclí
S’Illot des Renclí

Esta pequeña cala conserva un ambiente mucho más tranquilo, con casetas varadero tradicionales, aguas transparentes y un fondo marino donde es habitual observar peces, cangrejos e incluso pulpos. Carece de socorrista y de grandes servicios, por lo que resulta una opción ideal para quienes buscan pasar el día rodeados de naturaleza. El restaurante S’Illot, situado sobre el acantilado, ofrece una de las mejores vistas de toda la bahía.

Cala des Xuclar, la recompensa tras el camino

La más pequeña de las grandes calas del norte también es una de las más apreciadas por quienes buscan tranquilidad.

Cala des Xuclar
Cala des Xuclar

Llegar hasta Cala des Xuclar exige recorrer una carretera secundaria y un último tramo con pendiente, un esfuerzo que tiene recompensa. Sus apenas 35 metros de playa, rodeados por pinos y casetas de pescadores, esconden uno de los mejores fondos para practicar esnórquel de toda la isla. Un sencillo chiringuito de madera completa una estampa que conserva intacto el carácter tradicional del norte ibicenco.

Benirràs, el gran clásico del norte

Benirràs es la cala más conocida del municipio de Sant Joan y uno de los lugares imprescindibles para contemplar la puesta de sol.

Benirràs
Benirràs

Su amplia bahía está presidida por el islote de Es Cap Bernat, conocido popularmente como «el dedo de Dios», y cuenta con restaurantes, hamacas y un pequeño mercadillo durante la temporada alta. Aunque ofrece más servicios que otras playas del norte, mantiene un ambiente mucho más relajado que las grandes playas del sur. En verano conviene llegar temprano, especialmente los domingos, ya que el aparcamiento suele completarse con rapidez.

Portinatx, la opción más cómoda para familias

Portinatx reúne tres playas en una misma bahía y concentra la mayor infraestructura turística del norte de Ibiza.

Portinatx
Portinatx

S’Arenal Gros, S’Arenal Petit y Es Port están unidas por un agradable paseo marítimo y ofrecen aguas poco profundas, arena fina, escuelas de buceo, restaurantes, hoteles y todos los servicios habituales. Es la mejor elección para quienes desean disfrutar del paisaje del norte sin renunciar a las comodidades de un núcleo turístico consolidado.

Consejos antes de visitar las playas del norte

Durante julio y agosto es recomendable llegar antes de las 10.00 horas a las calas más pequeñas, ya que sus aparcamientos tienen capacidad muy limitada y se llenan con rapidez. También conviene llevar escarpines o calzado de agua, ya que muchas orillas combinan arena con piedras y fondos rocosos.

Si el objetivo es disfrutar del norte con la máxima tranquilidad, los meses de primavera y otoño ofrecen las mejores condiciones. Las temperaturas siguen siendo agradables, el agua mantiene una excelente visibilidad y la menor afluencia permite descubrir con calma una de las zonas más auténticas y mejor conservadas de Ibiza.

Scroll al inicio
logo bandas