El eclipse solar total del 12 de agosto permitirá contemplar desde Ibiza cómo la Luna oculta por completo el Sol durante aproximadamente un minuto. Sin embargo, mirar directamente al astro sin la protección adecuada, incluso cuando parezca casi totalmente cubierto, puede provocar lesiones oculares graves.
La fase parcial comenzará alrededor de las 19.39 horas y la totalidad llegará aproximadamente a las 20.33 horas, aunque los horarios y la duración concreta variarán ligeramente según el lugar de observación. El Instituto Geográfico Nacional permite consultar las circunstancias del fenómeno en su información oficial sobre el eclipse de 2026.
Durante prácticamente todo ese intervalo será necesario utilizar protección. Incluso con el 99 % del Sol oculto, la pequeña parte que permanece visible continúa siendo suficientemente intensa para dañar la retina, según advierte el Govern balear en sus recomendaciones de seguridad.
Qué deben tener unas gafas de eclipse seguras
Las gafas destinadas a observar el fenómeno deben cumplir la norma EN ISO 12312-2:2015, creada específicamente para la observación directa del Sol.
También deberán incorporar el marcado CE, exigido para su comercialización en la Unión Europea, además de identificar al fabricante e incluir instrucciones de uso y advertencias.
La simple presencia de estos códigos impresos no permite garantizar por sí sola que el producto sea auténtico. Por ello, la recomendación es adquirir las gafas en establecimientos de confianza y evitar artículos de origen desconocido, sin fabricante identificable o con información incompleta.
No debe confundirse la norma EN ISO 12312-2:2015 con la ISO 12312-1, que corresponde a las gafas de sol convencionales y no proporciona protección suficiente para observar un eclipse.
Dónde conseguir una de las 20.000 gafas distribuidas por el Ayuntamiento
El Ayuntamiento de Ibiza ha anunciado este 28 de julio que pondrá a disposición de residentes y visitantes un total de 20.000 gafas homologadas para observar el eclipse del 12 de agosto.
La distribución se realizará mediante dos vías. El área municipal de Turismo dispone de 10.000 gafas, que se repartirán entre los hoteles de la ciudad y los puntos municipales de información turística.
Las gafas estarán disponibles en las oficinas de turismo a partir del 5 de agosto. Los tres puntos anunciados son:
- Vara de Rey.
- El paseo de ses Figueretes.
- La Cúria, en Dalt Vila.
Las ubicaciones y los horarios de estas dependencias pueden consultarse en la página oficial de las oficinas de información turística.
El área de Comercio y Mercados ha destinado otras 10.000 gafas a las asociaciones de comerciantes del municipio. Estas entidades serán las encargadas de repartirlas entre comercios asociados y otros establecimientos de la ciudad.
Según el comunicado municipal, los clientes podrán obtenerlas al realizar sus compras en los comercios participantes. También habrá gafas disponibles en los mercados de la ciudad.
El concejal de Comercio y Mercados, Àlex Minchiotti, ha señalado que la iniciativa permitirá que los establecimientos ofrezcan un incentivo adicional a sus clientes y, al mismo tiempo, promoverá una observación segura.

Un arañazo es suficiente para descartarlas
Antes de utilizar las gafas hay que revisar cuidadosamente el filtro frente a una fuente de luz.
No deben usarse si presentan arañazos, perforaciones, zonas más claras, burbujas, manchas, humedad o cualquier separación entre el filtro y la montura. También deberán respetarse las instrucciones del fabricante sobre su conservación, reutilización o posible fecha de caducidad.
Las monturas de cartón deben guardarse en un lugar seco y protegido. No conviene limpiarlas con agua o toallitas húmedas si esto puede deteriorar el material o despegar el filtro.
Si existe cualquier duda sobre su estado o procedencia, la regla más segura es sencilla: no mirar directamente al Sol con ellas.
Cómo colocarse y quitarse las gafas
Las gafas deben colocarse antes de levantar la vista hacia el Sol. Una vez ajustadas, se puede mirar hacia arriba durante periodos breves. Para retirarlas, primero hay que apartar la mirada del astro.
Las personas que utilizan gafas graduadas deberán colocar las gafas de eclipse por encima de sus gafas habituales.
Los niños tendrán que utilizarlas bajo la supervisión permanente de una persona adulta, comprobando que el filtro cubre completamente los ojos y que no se lo retiran mientras miran hacia el cielo.
La American Astronomical Society ofrece estas mismas indicaciones en su guía de observación segura.
¿Se pueden quitar durante la totalidad?
El único momento en el que resulta técnicamente seguro observar el eclipse sin protección es la totalidad absoluta, cuando la Luna cubre completamente la superficie brillante del Sol.
En Ibiza, esa fase durará alrededor de un minuto, con pequeñas variaciones según el punto exacto de observación. Las gafas deberán volver a colocarse en cuanto aparezca el primer destello de luz solar, conocido como efecto de anillo de diamantes.

La guía sanitaria del portal estatal Trío de Eclipses adopta un criterio especialmente prudente y recomienda mantener las gafas durante todo el fenómeno. Es la opción más segura para quien no pueda reconocer con precisión el comienzo y el final de la totalidad.
Por tanto, si existe cualquier duda, las gafas deben permanecer puestas. La totalidad se verá oscura a través de ellas, pero se evitará el riesgo de mirar demasiado pronto o demasiado tarde.
Las gafas de sol y las radiografías no funcionan
Las gafas de sol convencionales, aunque sean muy oscuras, polarizadas o se utilicen varias a la vez, no protegen frente a la radiación producida por la observación directa del Sol.
Tampoco deben emplearse radiografías, negativos fotográficos, cristales ahumados, CD, DVD, botellas oscuras, envoltorios metalizados ni filtros caseros.
Siguiendo el criterio de seguridad publicado por el Govern balear, tampoco se recomienda recurrir a máscaras o cristales de soldadura. Para una observación pública y no especializada, la referencia segura continúa siendo una gafa certificada conforme a la norma EN ISO 12312-2:2015.
Cómo fotografiarlo con el móvil o una cámara
Las gafas de eclipse están diseñadas para proteger los ojos, no para funcionar como filtros improvisados de cámaras o teléfonos móviles.
Durante las fases parciales, cualquier cámara dirigida al Sol deberá contar con un filtro solar específico colocado delante del objetivo. El filtro tendrá que estar correctamente fijado y ser adecuado para ese dispositivo.
No se debe mirar por un visor óptico sin protección ni observar el Sol a través de prismáticos, cámaras o telescopios llevando únicamente las gafas de eclipse. Estos instrumentos concentran la radiación y pueden dañar tanto el equipo como los ojos.
Durante la totalidad absoluta puede retirarse el filtro de la cámara, pero deberá volver a colocarse antes de que reaparezca cualquier parte brillante del Sol. La American Astronomical Society recomienda practicar previamente la colocación y retirada del filtro en su guía para fotografiar eclipses.
Una alternativa sencilla consiste en fotografiar el ambiente, el horizonte o las reacciones de las personas, sin apuntar directamente al astro.
Prismáticos y telescopios necesitan filtros propios
Los prismáticos y telescopios requieren filtros solares diseñados específicamente para esos instrumentos, instalados en la parte frontal, antes de que la luz entre en el sistema óptico.
Nunca deben colocarse gafas de eclipse entre el ojo y unos prismáticos o un telescopio sin filtrar. La concentración de la luz puede deteriorar el filtro en pocos segundos y causar una lesión ocular grave.
La NASA recomienda que cualquier observación con instrumentos ópticos sea supervisada por una persona con experiencia y con equipamiento solar correctamente instalado.
La alternativa más segura: observarlo por proyección
Quien no disponga de gafas fiables puede seguir las fases parciales mediante un sistema de proyección indirecta.
El método más sencillo consiste en realizar un pequeño orificio en una cartulina y dejar que la luz del Sol atraviese el agujero y se proyecte sobre otra superficie situada detrás. Hay que mirar la imagen proyectada, nunca el Sol a través del orificio.
También pueden utilizarse los agujeros de un colador o el espacio formado al cruzar los dedos. Las sombras de las hojas de los árboles producirán de manera natural numerosas imágenes con la forma del eclipse.
Este sistema resulta especialmente útil para grupos y niños porque permite seguir la evolución del fenómeno sin mirar directamente al cielo.
El daño puede aparecer horas después
La exposición directa puede provocar retinopatía solar, una lesión de la zona central de la retina. El problema es que el daño puede producirse sin dolor inmediato y pasar inadvertido durante las primeras horas.
Entre los síntomas se encuentran la visión borrosa, una mancha oscura o punto ciego en el centro de la imagen, líneas que parecen deformadas, alteraciones en la percepción de los colores o una sensibilidad anormal a la luz.
Las manifestaciones pueden aparecer horas o incluso días después. Ante cualquiera de estos síntomas deberá solicitarse una valoración oftalmológica urgente, aunque la exposición haya sido breve.
Las autoridades sanitarias advierten de que algunas lesiones pueden ser permanentes y de que no siempre existe un tratamiento capaz de recuperar completamente la visión perdida. La Junta de Castilla y León recoge estos riesgos en su campaña sanitaria sobre la observación de eclipses.
Protección también frente al calor
Muchas personas acudirán a los puntos de observación con varias horas de antelación. Además de las gafas, será recomendable llevar agua, gorra o sombrero, protector solar y ropa adecuada.
También convendrá evitar zonas peligrosas, bordes de acantilados y lugares desde los que resulte difícil salir una vez finalizado el fenómeno. La concentración de público y las restricciones de tráfico pueden complicar los desplazamientos.
La Voz de Ibiza ha publicado una guía con las zonas oficiales de observación y los accesos que permanecerán restringidos.
Ver esta publicación en Instagram
Lista rápida antes de salir
Antes de desplazarse conviene comprobar lo siguiente:
- Las gafas llevan la referencia EN ISO 12312-2:2015, el marcado CE, el nombre del fabricante y las instrucciones de uso.
- El filtro no presenta arañazos, agujeros, manchas, humedad ni zonas despegadas.
- Los niños saben cómo utilizarlas y permanecerán bajo supervisión adulta.
- El móvil, la cámara, los prismáticos o el telescopio disponen de un filtro solar específico colocado delante del objetivo.
- Se conoce aproximadamente el comienzo y el final de la totalidad. Si existe cualquier duda, las gafas permanecerán puestas.
- Se han previsto con antelación el desplazamiento, las restricciones de tráfico y la salida del lugar.
- Se lleva agua, protección solar y una prenda para cubrir la cabeza.
- Si las gafas no ofrecen garantías, se observará el eclipse mediante proyección indirecta.
El eclipse durará apenas unos minutos y su fase total, alrededor de un minuto. La prioridad es que el recuerdo permanezca en la memoria y no deje una lesión en la retina.











