Ibiza vivirá el miércoles 12 de agosto uno de los fenómenos astronómicos más extraordinarios de su historia reciente. La Luna se interpondrá entre la Tierra y el Sol y llegará a ocultarlo por completo durante aproximadamente un minuto, cuando el astro se encuentre ya muy cerca del horizonte.
El eclipse comenzará parcialmente alrededor de las 19.39 horas, pero su momento culminante no llegará hasta aproximadamente las 20.33 horas. Será entonces cuando la luz diurna se desplome, aparezca la corona solar y la isla quede sumida durante unos instantes en una oscuridad semejante a la del crepúsculo.
Baleares será el último territorio español alcanzado por la totalidad. Según la información publicada por el Govern, la sombra llegará primero a Menorca, a las 20.30 horas, y avanzará hacia el sur hasta alcanzar Formentera pasadas las 20.33 horas.
A qué hora será el eclipse total en Ibiza
La fase parcial comenzará en Ibiza alrededor de las 19.39 horas, cuando la Luna empiece a cubrir lentamente uno de los extremos del disco solar. A simple vista y con la protección adecuada, el Sol irá adquiriendo progresivamente forma de creciente.
El momento más esperado llegará alrededor de las 20.32 horas, con el inicio de la totalidad. El máximo se producirá aproximadamente a las 20.33 horas y, unos segundos después, comenzará a reaparecer la superficie solar.
Los horarios exactos y la duración cambian ligeramente según el punto de observación. En Sant Antoni de Portmany, por ejemplo, los cálculos de Time and Date sitúan el comienzo del eclipse a las 19.39 horas, el máximo a las 20.33 horas y la duración de la totalidad en 1 minuto y 6 segundos.
El fenómeno seguirá siendo visible parcialmente después de la totalidad, hasta que el Sol se ponga alrededor de las 20.53 horas en Sant Antoni. Por tanto, aunque toda la secuencia observable se prolongará durante más de una hora, el momento en el que el Sol quedará completamente oculto será extremadamente breve.
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Un eclipse con el Sol muy cerca del horizonte
El eclipse tendrá una característica que lo hará especialmente espectacular, pero que también condicionará su observación: la totalidad ocurrirá cuando el Sol esté ya a punto de ponerse.
El Observatorio Astronómico Nacional advierte de que España se encuentra al final de la trayectoria del eclipse y que será necesario buscar un lugar con buena visibilidad hacia el oeste. En Ibiza, cualquier edificio, elevación del terreno, vegetación o banco de nubes situado sobre el horizonte podría impedir contemplar el momento central.
Por este motivo, no bastará con encontrarse dentro de la franja de totalidad. Será fundamental elegir un emplazamiento abierto, comprobar previamente el horizonte y llegar con tiempo suficiente para evitar desplazamientos de última hora.
Qué se verá antes de la totalidad
Durante los primeros minutos, la Luna parecerá dar un pequeño “mordisco” al Sol. Ese corte irá aumentando lentamente hasta dejar únicamente una franja de luz cada vez más estrecha.
A medida que se aproxime la totalidad, la iluminación del paisaje comenzará a resultar menos intensa y más extraña. Las sombras podrían volverse más definidas y, justo antes de que el Sol quede cubierto, podrían aparecer sobre el suelo o las paredes las llamadas bandas de sombra, unas líneas claras y oscuras muy tenues que se desplazan rápidamente.
En los últimos segundos también podrán producirse las perlas de Baily, pequeños puntos luminosos creados cuando los últimos rayos de Sol atraviesan los valles y las irregularidades del relieve lunar.
Después, esos puntos desaparecerán hasta dejar un único destello junto a la corona. Es el conocido anillo de diamante, uno de los momentos más reconocibles de un eclipse total. La NASA recuerda que, mientras ese último punto de luz siga siendo visible, todavía será necesario mantener colocadas las gafas de protección.

El minuto en el que Ibiza quedará bajo la sombra de la Luna
Cuando desaparezca el último destello de luz solar comenzará la totalidad. Durante aproximadamente un minuto, la Luna cubrirá por completo el disco del Sol y permitirá observar su corona, la capa exterior de la atmósfera solar que normalmente queda oculta por su intenso brillo.
La corona aparecerá como un resplandor blanco alrededor de la silueta oscura de la Luna. También podría apreciarse la cromosfera, una fina zona de tonalidad rosada situada en los bordes, así como algunas prominencias solares.
El cielo no se volverá completamente negro como en plena noche, sino que adquirirá un aspecto parecido al amanecer o al atardecer. En el horizonte podría aparecer un resplandor crepuscular de 360 grados y, si las condiciones son adecuadas, podrían distinguirse algunos planetas o estrellas especialmente brillantes.
La temperatura también puede descender y el cambio repentino de luz podría provocar alteraciones perceptibles en el entorno, como el silencio de algunas aves o el comportamiento propio del anochecer en determinados animales. No obstante, la intensidad de estos efectos dependerá de las condiciones meteorológicas y del lugar de observación.
El regreso de la luz
La totalidad terminará en cuanto reaparezca el primer punto brillante del Sol. Será entonces cuando vuelva a formarse brevemente el anillo de diamante y sea imprescindible colocarse de nuevo las gafas antes de mirar hacia el cielo.
Después podrán repetirse, en orden inverso, las perlas de Baily y las bandas de sombra. El paisaje recuperará rápidamente su iluminación habitual, aunque el Sol continuará parcialmente eclipsado mientras desciende hacia el horizonte.
Toda la transformación central —desde el último destello anterior a la totalidad hasta la reaparición de la luz— sucederá en poco más de un minuto. Por ello, los expertos aconsejan no dedicar todo ese tiempo a intentar fotografiar el fenómeno y reservar al menos unos segundos para observar directamente el cielo y el entorno.

Cuándo se pueden retirar las gafas
Las gafas especiales serán obligatorias durante toda la fase parcial. Las gafas de sol convencionales, por muy oscuras que sean, no ofrecen protección suficiente.
Sólo podrán retirarse durante la totalidad, cuando la Luna haya ocultado completamente la superficie brillante del Sol y haya desaparecido el anillo de diamante. Deberán volver a colocarse antes de que aparezca el primer destello al final de esa fase.
La NASA recomienda utilizar visores que cumplan la norma internacional ISO 12312-2. Las cámaras, prismáticos y telescopios necesitan, además, filtros solares específicos colocados delante del objetivo: no es seguro mirar a través de ellos utilizando únicamente unas gafas de eclipse.
El primero de tres grandes eclipses en España
El eclipse del 12 de agosto será el primer eclipse total de Sol visible desde la península ibérica en más de un siglo. Su franja de totalidad atravesará España de oeste a este antes de alcanzar Baleares al final de la tarde.
Será también el comienzo de una excepcional sucesión astronómica. España volverá a recibir un eclipse total el 2 de agosto de 2027 y un eclipse anular el 26 de enero de 2028. Después de esa serie, el Observatorio Astronómico Nacional señala que no volverá a observarse otro eclipse total desde algún punto de España hasta 2053.
Para Ibiza, sin embargo, el del 12 de agosto tendrá una configuración especialmente singular: llegará al final del día, con el Sol casi sobre el horizonte mediterráneo y apenas un minuto para contemplar cómo la isla queda bajo la sombra de la Luna.











