Hay una forma diferente de descubrir el norte de Ibiza que combina naturaleza, patrimonio y gastronomía sin recorrer grandes distancias. En menos de 20 minutos de coche es posible enlazar una visita a una bodega de Sant Mateu, completar una de las rutas de senderismo más espectaculares del interior de la isla y terminar la jornada en Bar Anita (Ca n’Anneta), uno de los establecimientos más emblemáticos de Sant Carles.
No se trata de un recorrido improvisado: la Ruta 6 del Consell d’Eivissa está perfectamente señalizada, las bodegas del valle reciben visitas con reserva previa y Bar Anita conserva intacta una historia ligada a la Ibiza rural y al movimiento hippy. Juntos forman un plan perfecto para dedicar un día entero al norte de la isla.
La mejor forma de empezar: una copa entre viñedos
Antes de ponerse las botas conviene detenerse unos minutos para conocer el paisaje que después se recorrerá caminando. Sant Mateu d’Albarca es el gran corazón vitivinícola de Ibiza, un valle donde se elaboran vinos bajo la indicación geográfica Vi de la Terra Eivissa, con variedades tradicionales como Monastrell, Garnacha, Malvasía y la recuperación de la histórica uva Beba.
Dos bodegas permiten descubrir esa tradición. Can Maymó, empresa familiar fundada en 1995, ofrece visitas y catas con reserva previa en las que explica el trabajo realizado para consolidar el vino ibicenco contemporáneo. La otra gran referencia es Ojo de Ibiza, conocida durante años como Sa Cova, una bodega creada en 1990 y adquirida en 2015 por el empresario suizo Dieter Meier, que ha mantenido el protagonismo del producto local con una imagen renovada.
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La visita apenas requiere media hora, pero cambia la forma de entender el paisaje. Después, durante buena parte del sendero, el recorrido atraviesa el mismo valle donde nacen esos vinos. Conviene reservar con antelación, ya que ambas bodegas organizan las visitas bajo cita previa y no funcionan como un espacio de acceso libre.
Cada 12 de noviembre, además, Sant Mateu celebra la Festa del Vi Pagès, una cita que desde 1993 reúne a productores y vecinos para degustar los vinos del municipio en la plaza del pueblo.
Ruta 6: uno de los grandes recorridos del interior de Ibiza
Con la cata terminada comienza el verdadero protagonista del día. La Ruta 6 Sant Mateu – Torres d’en Lluc, diseñada por el Consell d’Eivissa, es un recorrido circular de 11,3 kilómetros, dificultad media, 264 metros de desnivel acumulado y un tiempo estimado de entre tres horas y media y cuatro horas.
El sendero parte junto a la iglesia de Sant Mateu d’Albarca, construida a finales del siglo XVIII, donde también resulta sencillo encontrar aparcamiento. Los primeros kilómetros avanzan por una pista forestal que comparte trazado con la Ruta BTT 9, atravesando el valle entre cultivos y viñedos hasta alcanzar Camp Vell, situado a 398 metros de altitud, la cota más elevada del recorrido.
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Desde allí el paisaje cambia por completo. El camino se dirige hacia el borde del acantilado norte de la isla, donde aparecen las Torres d’en Lluc, antiguas construcciones rurales situadas en un enclave privilegiado frente al mar. A sus pies se abre una de las imágenes más espectaculares del recorrido: Cala d’Albarca, visible desde las alturas con sus aguas de intenso color azul.
Es importante tener presente un detalle para evitar confusiones: la ruta no desciende hasta Cala d’Albarca. La cala únicamente puede contemplarse desde el acantilado, uno de los mejores miradores naturales del norte de Ibiza, pero no forma parte del itinerario.
Tras este tramo, el sendero regresa hacia el interior pasando por Camp Partit, donde todavía sobreviven antiguas casas payesas, algunas de ellas con elementos tradicionales como silos o almazaras. Más adelante aparecen Es Racó Verd, el Agroturismo Can Pujolet y Can Trull, antes de completar el círculo y regresar nuevamente al núcleo de Sant Mateu.
Aunque el recorrido está señalizado dentro de la red oficial del Consell d’Eivissa, resulta recomendable descargar previamente el trazado en aplicaciones como AllTrails o Komoot. También conviene llevar al menos litro y medio de agua, ya que no existen fuentes durante la caminata, y extremar la precaución en el tramo del acantilado, evitando acercarse al borde.
Bar Anita, la parada imprescindible para terminar el día
Después de unas cuatro horas de senderismo solo quedan unos 15 minutos en coche para llegar hasta Sant Carles de Peralta, donde espera uno de los establecimientos más famosos de Ibiza: Bar Anita, cuyo nombre oficial es Ca n’Anneta.
Abierto desde principios del siglo XX, este histórico bar fue durante décadas mucho más que un lugar donde tomar algo. En una época en la que muchas viviendas rurales no disponían de dirección postal, los vecinos acudían aquí a recoger su correspondencia. Aún hoy pueden verse los antiguos buzones que recuerdan esa función, convertida ya en parte del patrimonio cotidiano de la isla.
Su bebida más famosa son las Hierbas de Anita, una elaboración propia basada en la tradicional receta ibicenca de hierbas maceradas en anís. Sentarse en su terraza para tomar una copa forma parte del ritual de cualquier visita al pueblo.

Durante las décadas de los sesenta y setenta, cuando la comunidad hippy comenzó a instalarse en el norte de Ibiza, Bar Anita se convirtió en uno de sus principales puntos de encuentro. Esa historia sigue presente en el ambiente del local, más a través de las conversaciones y la memoria colectiva que de una escenografía preparada para el visitante.
Con más de 5.600 reseñas y una valoración de 4,5 estrellas en Google Maps, continúa siendo uno de los establecimientos mejor valorados del interior de Ibiza. Y si la visita coincide en sábado, el plan puede prolongarse caminando apenas unos metros hasta el cercano mercadillo de Las Dalias, situado a escasos 200 metros.
Un plan para descubrir otra Ibiza
La jornada puede comenzar sobre las 9.30 horas con una visita a una de las bodegas de Sant Mateu, continuar con la Ruta 6 hasta aproximadamente las 14.00 horas y finalizar la tarde en Sant Carles disfrutando de un aperitivo en Bar Anita. En total, un recorrido de entre ocho y nueve horas que permite conocer algunos de los rincones más auténticos del interior de la isla.
Aunque tanto las bodegas como Bar Anita permanecen abiertos durante buena parte del año, la mejor época para realizar esta ruta es entre otoño y primavera, cuando las temperaturas hacen mucho más agradable la caminata. En verano también es posible realizarla, pero conviene comenzar muy temprano para evitar las horas de más calor, ya que buena parte del recorrido discurre por pistas con sombra irregular.
Quienes no dispongan de coche pueden llegar a Sant Mateu mediante la línea A8, aunque las frecuencias limitadas del transporte público dificultan combinar en una sola jornada Sant Mateu y Sant Carles. Por ello, el vehículo privado sigue siendo la opción más práctica para disfrutar de este itinerario que resume como pocos la esencia del norte de Ibiza.











