Los sindicatos UGT y Comisiones Obreras (CCOO) han elevado el tono a las puertas del 1 de mayo en Ibiza, donde volverán a salir a la calle bajo el lema “Derechos, no trincheras. Salarios, vivienda y democracia”, para denunciar una situación que califican de límite en las Pitiusas.
Los líderes sindicales han advertido de una paradoja que consideran insostenible: pleno empleo con trabajadores que no pueden vivir dignamente. “Es triste que en una isla como esta haya pleno empleo y gente viviendo en asentamientos”, ha señalado la secretaria general de CCOO en las Pitiusas, Consuelo López.
Según los sindicatos, el problema de la vivienda en Ibiza se ha convertido en el principal factor de desigualdad, con trabajadores que, pese a tener empleo, no pueden acceder a un alquiler ni cubrir sus necesidades básicas. “Somos trabajadores pobres”, han resumido durante una entrevista en Radio Ibiza.
-
UGT desmiente a Salud y sube la apuesta: revela las diez denuncias de acoso en el transporte sanitario de Ibiza
-
Salud responde a UGT: asegura que no hay denuncias de acoso activas en el transporte sanitario de Ibiza
Crecimiento turístico y falta de recursos
Desde UGT, su secretario general en las Pitiusas, Pedro Campillo, ha advertido de que la isla ha superado su capacidad. “Si en la isla caben cien, no caben ciento ochenta”, ha afirmado, señalando la falta de agua, suelo, servicios públicos y recursos naturales.
Ambos sindicatos coinciden en que el modelo económico actual está tensionando todos los sistemas. A pesar del incremento del gasto turístico y la ampliación de la temporada, denuncian que este crecimiento no se traduce en mejores condiciones para los trabajadores.
En este contexto, López ha defendido abiertamente la necesidad de “decrecer” y limitar la llegada de visitantes, incluso planteando restricciones en el número de vuelos, una medida que consideran necesaria para evitar el colapso de la isla.
Vivienda y asentamientos: el problema central
Los sindicatos han puesto el foco en el aumento de asentamientos ilegales, donde aseguran que viven trabajadores en condiciones “infrahumanas”. Denuncian que esta situación se ha normalizado en la isla, mientras se construyen viviendas inaccesibles para la población local.
Critican además el papel de los fondos de inversión, a los que acusan de impulsar promociones destinadas a la especulación. “Un trabajador no puede comprar una vivienda de 500.000 euros, pero un fondo buitre sí, para luego alquilarla a precios desorbitados”, han señalado.
Por ello, reclaman una intervención pública decidida en vivienda, con más promoción de vivienda asequible y medidas estructurales que frenen la escalada de precios.
Falta de personal en servicios públicos
La crisis de vivienda está teniendo un impacto directo en los servicios públicos en Ibiza, según advierten. Los sindicatos alertan de dificultades para cubrir plazas en sectores esenciales como la sanidad, la educación, la justicia o la administración, debido a que los profesionales no pueden asumir el coste de vida en la isla.
“Ya lo estamos sufriendo”, han señalado, apuntando a retrasos en la atención sanitaria o carencias en distintos organismos.
Denuncias laborales en hostelería
En el ámbito laboral, los sindicatos han denunciado prácticas que consideran irregulares en empresas hoteleras, como la instalación de cámaras de vigilancia en zonas de descanso del personal, algo que consideran inadmisible.
También han alertado de un aumento de conflictos laborales, especialmente relacionados con trabajadores fijos discontinuos que no son llamados a reincorporarse. Solo en una jornada reciente del tribunal de arbitraje se registraron 19 casos de este tipo, según han explicado.
Además, vinculan el aumento del absentismo laboral con el estrés, las cargas de trabajo y las condiciones de vida, incluyendo la falta de vivienda digna.
Llamamiento a la movilización
Ante este escenario, UGT y CCOO hacen un llamamiento a la participación en la manifestación del 1 de mayo, que tendrá lugar en el Parque de la Paz de Vila.
Los sindicatos insisten en que derechos como la vivienda, los salarios dignos o la calidad de los servicios públicos están en juego, y advierten de que la situación podría agravarse si no se adoptan medidas estructurales a corto y medio plazo.








