La música internacional perdió a una de sus voces más reconocibles. Bonnie Tyler, la cantante británica que conquistó al mundo con su inconfundible tono rasgado y algunas de las baladas más emblemáticas de los años 80, murió a los 75 años, según confirmó su página oficial.
La familia comunicó que el fallecimiento se produjo durante la noche en un hospital de Portugal, donde la artista permanecía ingresada por una enfermedad. Aunque anunciaron que ofrecerán más información en las próximas horas, solicitaron privacidad para atravesar el duelo.
La noticia pone fin a la trayectoria de una artista que dejó una huella imborrable en el pop y el rock melódico, con canciones que continúan sonando décadas después de su lanzamiento y que la convirtieron en una de las intérpretes más exitosas de su generación.
El fallecimiento de Bonnie Tyler
La familia de la artista confirmó que Bonnie Tyler falleció de forma inesperada en un hospital de Portugal. Según el comunicado difundido a través de su página oficial, la cantante murió como consecuencia de una enfermedad por la que permanecía hospitalizada, aunque no se ofrecieron más detalles sobre el diagnóstico.
Sí trascendió que la compositora galesa llevaba atravesando una delicada situación de salud desde el pasado mes de mayo, cuando fue sometida a una intervención quirúrgica intestinal de urgencia en la ciudad portuguesa de Faro, donde residía.
Tras la operación permaneció en coma inducido. El 16 de junio, su portavoz informó de que había salido del coma, aunque seguía encontrándose «muy grave y en cuidados intensivos». Finalmente, la cantante falleció durante la noche, según confirmó su entorno familiar.
Una voz que se convirtió en su sello
Detrás del nombre artístico de Bonnie Tyler se encontraba Gaynor Hopkins, nacida el 8 de junio de 1951 en Skewen, una localidad de Gales. Desde muy pequeña mostró interés por la música y encontró el apoyo de su familia para desarrollar esa vocación.
Antes de convertirse en Bonnie Tyler utilizó otro nombre artístico. Inicialmente eligió llamarse Sherene Davis, tomando el nombre de una sobrina y el apellido de una de sus tías favoritas. Más tarde adoptó definitivamente el nombre con el que alcanzaría fama internacional.
Uno de los rasgos que terminó definiendo toda su carrera apareció de forma inesperada. Una operación en las cuerdas vocales dejó como secuela el tono ronco que terminó convirtiéndose en una de las voces más reconocibles de la música internacional. Lejos de ocultarlo, aquella característica pasó a ser el elemento diferencial que acompañó toda su trayectoria artística.
Los años de mayor éxito
La etapa de mayor popularidad de Bonnie Tyler se desarrolló entre finales de los años setenta y buena parte de los ochenta. Durante ese periodo consiguió colocar varios de sus temas entre los más escuchados del momento y consolidó una carrera internacional.
Su mayor éxito llegó con «Total Eclipse of the Heart», una composición de Jim Steinman que terminó convirtiéndose en el mayor logro comercial de toda su carrera. La canción alcanzó el número uno en Estados Unidos, Reino Unido y otros siete países, además de situarse entre los seis sencillos más vendidos de 1983. Según la información difundida, el tema llegó a Bonnie Tyler después de que la discográfica rechazara que fuera interpretado por Meat Loaf.
Junto a esa balada, la cantante también alcanzó enorme repercusión con «Holding Out for a Hero», otra de las canciones que terminaron asociadas para siempre a su carrera. Además, en sus primeros años también triunfó con «It’s a Heartache», un tema que logró el número uno de ventas en España en 1978.
Más de tres décadas de colaboraciones
Tras consolidarse como una de las grandes voces del pop internacional, Bonnie Tyler continuó ampliando su repertorio mediante colaboraciones con otros artistas. A lo largo de su trayectoria lanzó más de treinta sencillos a dúo y trabajó junto a figuras como Andrea Bocelli, Mike Oldfield, Cher, Vince Gill, Kareen Antonn, Frankie Miller y el propio Meat Loaf.
Su música siempre combinó influencias de distintos estilos. En sus canciones podían encontrarse elementos del country, el rock, el pop, el blues y la música celta, una mezcla que terminó definiendo una identidad propia.
Una carrera que nunca se detuvo
Aunque el momento de mayor repercusión internacional quedó ligado a los años ochenta, Bonnie Tyler nunca abandonó los escenarios. Continuó ofreciendo conciertos durante décadas y mantuvo una estrecha relación con el público español.
Sus giras incluyeron numerosas actuaciones en España, especialmente dentro de los ciclos musicales estivales. Hace cuatro años actuó en Madrid y, más recientemente, también pasó por escenarios de Fuengirola, Alicante y Mallorca, donde siguió interpretando sus canciones más conocidas.
En sus conciertos tampoco faltaban versiones de otros artistas como Creedence Clearwater Revival, Bee Gees, Bryan Adams o Kiss, que incorporaba a un repertorio ampliamente reconocido por varias generaciones. Su último trabajo discográfico fue The Best Is Yet to Come, publicado en 2021.
Eurovisión y otros proyectos
En 2013, Bonnie Tyler representó al Reino Unido en el Festival de Eurovisión. Participó con la canción Believe In Me, con la que finalizó en el puesto número 19, mientras Dinamarca se proclamó vencedora de aquella edición.
Más allá de la música, también desarrolló otras facetas profesionales. Además de cantante, fue empresaria y filántropa, actividades que compaginó durante años con sus giras internacionales.











