La Comisión Europea ha impuesto a AliExpress una multa récord de 550 millones de euros por no combatir de forma eficaz la venta de productos ilegales, peligrosos o falsificados dentro de su plataforma. La sanción es la más elevada aplicada hasta ahora en virtud de la Ley de Servicios Digitales, conocida como DSA por sus siglas en inglés, y ha provocado una respuesta inmediata del gigante chino del comercio electrónico.
AliExpress ha mostrado su sorpresa, ha calificado la cuantía de “desproporcionada” y ha anunciado que recurrirá la decisión. Bruselas, por su parte, sostiene que la compañía no evaluó de manera diligente los riesgos asociados a los artículos ofrecidos por sus vendedores y que tampoco adoptó medidas suficientes para reducirlos.
La resolución llega tras una investigación abierta en marzo de 2024 y analiza la actividad de la plataforma hasta junio de 2025, momento en el que la Comisión Europea formuló su acusación formal. Además de pagar la multa, AliExpress deberá presentar antes del 20 de octubre un plan para corregir las prácticas señaladas.
La reacción de AliExpress ante la multa de 550 millones
La plataforma, filial del grupo Alibaba dedicada a la venta digital al por menor, comunicó este lunes su desacuerdo con la resolución europea y adelantó que acudirá a las vías de recurso disponibles. “Estamos sorprendidos por la decisión de la Unión Europea (UE) y por la multa desproporcionada, y no estamos de acuerdo. (…) AliExpress ha estado y sigue estando comprometida con sus obligaciones para con los consumidores”, indicó la compañía en un comunicado publicado en el portal corporativo de Alibaba.
La empresa también defendió las medidas implantadas durante la investigación y aseguró que la Comisión no tuvo suficientemente en cuenta los cambios introducidos en su funcionamiento. “La decisión (…) ignora nuestro sólido marco de gestión de riesgos y las mejoras significativas y proactivas que hemos llevado a cabo. Recurriremos la decisión”, agregó.
Según AliExpress, durante el procedimiento mantuvo una actitud de colaboración con las autoridades comunitarias. La compañía afirmó que había “trabajado de forma constructiva” con la Comisión Europea para aplicar “muchas mejoras y compromisos voluntarios”, dentro de un “espíritu de cooperación y transparencia”.
En el mismo documento, la plataforma subrayó la inversión realizada en sus mecanismos internos: “Hemos invertido recursos considerables en materia de gestión y reducción de riesgos, seguridad de productos y protección a los consumidores”.
Bruselas señala falta de personal y controles insuficientes
La Comisión Europea concluyó que AliExpress no dispone de suficientes trabajadores para revisar adecuadamente los productos que se anuncian en su plataforma. Entre los artículos señalados aparecen bienes falsificados, juguetes inseguros, cosméticos peligrosos y otros productos que incumplen las normas de seguridad.
Fuentes comunitarias explicaron que, en determinadas ocasiones, los empleados solo cuentan con entre 10 y 20 segundos para evaluar los posibles riesgos de cada producto. “No tuvo en cuenta de forma realista la desproporción entre los controladores humanos y su carga de trabajo”, afirmó Bruselas en el comunicado utilizado para anunciar la sanción.
La Comisión también considera que la plataforma sobreestimó la capacidad de sus sistemas informáticos para detectar y retirar anuncios ilegales. Según la investigación, numerosos artículos continuaron disponibles durante varias semanas incluso después de haber sido identificados. Además, las tiendas responsables de vender esos productos pudieron seguir operando pese a haber recibido penalizaciones, mientras que los controles implantados por AliExpress podían sortearse “con facilidad”.
Los sistemas de recomendación agravaron el problema
Los técnicos europeos no limitaron sus reproches al número de revisores humanos. La investigación también puso el foco en los mecanismos de recomendación y publicidad utilizados por la plataforma. Según las conclusiones de Bruselas, esos sistemas “agravan la difusión de productos ilegales”, al contribuir a que determinados artículos alcancen una mayor visibilidad dentro del servicio.

Otro de los motivos incluidos en la sanción es que la evaluación realizada por AliExpress “no medía adecuadamente la eficacia de su sistema de moderación a la hora de prevenir” la circulación de bienes ilegales. La Comisión resumió el resultado de estas deficiencias al señalar que “numerosos productos ilegales, desde productos falsificados hasta juguetes poco seguros y cosméticos peligrosos, circulaban por la plataforma y, aunque se detectaran, permanecían [a la venta] digital línea durante varias semanas”. Asimismo, el Ejecutivo comunitario concluyó que la compañía “no aplicó adecuadamente su política de sanciones a los comerciantes que vendían productos ilegales”.
La multa se divide entre evaluación y mitigación de riesgos
De los 550 millones de euros impuestos, 110 millones corresponden a las deficiencias detectadas en la evaluación de riesgos y otros 440 millones a la falta de medidas suficientes para mitigarlos. Bruselas considera que estas carencias no afectan únicamente a los consumidores. También perjudican a las empresas que cumplen las reglas e invierten en seguridad, diseño e innovación, pero deben competir con vendedores que evitan esos costes.
La vicepresidenta de la Comisión Europea encargada de la política digital, Henna Virkkunen, fue especialmente contundente al justificar la intervención. “La proliferación de ropa falsificada, juguetes inseguros, cosméticos peligrosos y otros productos ilegales y dañinos no son un coste inevitable de las compras en internet, sino un incumplimiento por parte de AliExpress de sus obligaciones”, declaró.
AliExpress deberá presentar un plan antes del 20 de octubre
La sanción económica no cierra el procedimiento. AliExpress tendrá hasta el 20 de octubre para presentar ante la Comisión Europea un plan con las medidas que aplicará para corregir los incumplimientos detectados. Una vez entregado, Bruselas dispondrá de un mes adicional para analizarlo y establecer un calendario “razonable” para su puesta en práctica.
La empresa también afirmó en otro comunicado: “Hemos trabajado de forma constructiva con la Comisión Europea […] y hemos llevado a cabo numerosos avances y asumido compromisos voluntarios para responder a las crecientes exigencias del DSA. No estamos de acuerdo con la decisión adoptada hoy [por este lunes] ni con la cuantía de la multa […]. Estamos analizando cuidadosamente la decisión y valorando todas las opciones disponibles”. Este proceso ya se había aplicado a X, que remitió un plan posteriormente validado por la Comisión, y está igualmente en marcha en el caso de Temu.
La mayor sanción aplicada hasta ahora bajo la DSA
La multa a AliExpress supera con amplitud las otras dos sanciones impuestas hasta ahora por incumplimientos de la Ley de Servicios Digitales. En mayo, la Comisión Europea multó con 200 millones de euros a Temu por no prevenir la comercialización de bienes ilegales. En diciembre del año pasado, sancionó con 120 millones a X por falta de transparencia.
Las multas a las dos plataformas chinas, AliExpress y Temu, suman 750 millones de euros, frente a los 120 millones impuestos a la red social X. Pese a tratarse de una cifra récord, la sanción queda muy por debajo del máximo permitido por la normativa. La DSA contempla multas de hasta el 6 % de los ingresos globales anuales del grupo afectado. Alibaba superó los 120.000 millones de euros en 2025, por lo que los 550 millones representan menos del 1 %.
Las obligaciones especiales de las grandes plataformas
AliExpress, Temu y X están sujetas a obligaciones específicas por su condición de grandes plataformas digitales. Esa categoría se concede, tras la designación del Ejecutivo europeo, cuando una compañía supera los 450 millones de usuarios.
La Unión Europea considera que su tamaño incrementa los riesgos potenciales, tanto en la distribución de productos ilegales como en la difusión de mensajes de odio y otros contenidos peligrosos. La norma fue aprobada en 2022 y comenzó a aplicarse un año después. Obliga a estas empresas a realizar evaluaciones anuales eficaces sobre su actividad y a corregir los riesgos detectados.
El modelo sigue una lógica similar a la regulación de los mercados digitales: cuanto mayor es la dimensión de una plataforma, mayores son las obligaciones asociadas a los efectos que puede generar. En este caso, la Comisión concluyó que AliExpress no cumplió suficientemente con esas exigencias, mientras la empresa prepara un recurso contra una sanción que ya se ha convertido en la más elevada de la historia de la DSA.









