El conflicto entre el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 y Alquiler Seguro ha dado un paso decisivo. El departamento que dirige Pablo Bustinduy ha confirmado la sanción de 3,6 millones de euros a la compañía tras desestimar su recurso, en un caso que pone el foco en las prácticas dentro del mercado del alquiler y en la protección de los consumidores.
La resolución no solo ratifica la sanción económica, sino que también obliga a la empresa a modificar sus contratos y a hacer pública la infracción, en una decisión que podría tener repercusiones más allá de este caso concreto.
Consumo ratifica la sanción y cierra el expediente
El expediente sancionador, iniciado en marzo del año pasado, queda así definitivamente resuelto en vía administrativa. El ministro Pablo Bustinduy ha defendido la decisión asegurando que la multa es “proporcional a los daños que ha generado esta empresa”.
Además, ha subrayado que “en este país hay que cumplir la ley y se debe asegurar que los derechos de los consumidores se respeten”, en una intervención en la que también lanzó un aviso claro: “quien intente utilizar la crisis de la vivienda para obtener beneficios espurios” encontrará la actuación del ministerio.
La sanción afecta a una empresa que actualmente gestiona 26.000 viviendas, con más de 60.000 inquilinos y más de 50 oficinas en todo el país, lo que amplifica el impacto de la resolución.
El origen del conflicto: denuncias de organizaciones de consumidores
La investigación que dio lugar a la sanción se inició en noviembre de 2023 tras denuncias presentadas por el Sindicato de Inquilinas-CECU, FACUA Consumidores en Acción y la OCU.
Estas organizaciones aportaron testimonios de inquilinos que aseguraban haber tenido que contratar servicios adicionales para poder acceder a una vivienda gestionada por Alquiler Seguro.
Entre los elementos señalados destaca la supuesta obligatoriedad de contratar un servicio de atención al inquilino, así como otros productos vinculados al contrato de arrendamiento.
Según los testimonios recogidos, estos servicios no se presentaban como opcionales, sino que podían influir en la selección final de los inquilinos, un aspecto clave en el análisis de Consumo.
Las prácticas consideradas abusivas
En su resolución, el ministerio detalla una serie de prácticas que considera contrarias a los derechos de los consumidores.
Entre ellas figura la obligación de contratar un servicio de atención al inquilino, equiparado a gastos de gestión inmobiliaria y formalización del contrato.
También se cuestiona la imposición de un seguro de hogar que beneficiaría al propietario, así como el cobro de gastos por reclamaciones de deudas incluso cuando estas no serían atribuibles al arrendatario.
Otro de los puntos señalados es la aplicación de cargos por actuaciones judiciales incluso cuando no existe condena en costas, junto a cláusulas que permitirían incluir al inquilino en ficheros de morosos sin que las deudas sean exigibles o estén vencidas.
Además, Consumo critica la exclusión del derecho de desistimiento del inquilino respecto al servicio de atención, lo que limita la capacidad de decisión del arrendatario.
El desglose de la multa de 3,6 millones
La sanción económica impuesta a Alquiler Seguro se compone de varias infracciones.
Según el comunicado de Consumo, incluye:
- Una infracción muy grave con una multa de 1.000.000 de euros
- Otra infracción muy grave de 990.900 euros
- Tres sanciones adicionales de 500.000 euros cada una
- Una multa de 100.001 euros
- Una última sanción de 10.001 euros
El conjunto de todas ellas suma los 3,6 millones de euros, una de las mayores sanciones en este ámbito.
La defensa de Alquiler Seguro y su reacción
Durante todo el proceso, la empresa ha negado haber incurrido en prácticas abusivas.
Desde Alquiler Seguro se han apoyado en tres sentencias previas favorables en casos similares, especialmente en reclamaciones relacionadas con el Servicio de Atención al Inquilino (SAI), en las que se denegó la devolución de importes al considerar que los usuarios se habían beneficiado del servicio.
El presidente de la compañía, Antonio Carroza, ya había adelantado que recurrirían la sanción en caso de confirmarse. “Tenemos nuestros procesos auditados, somos una empresa muy profesionalizada y creemos que estamos haciendo las cosas bien”, afirmó. Además, calificó la multa como “desproporcionada” y cuestionó el impacto que podría tener en la viabilidad de la empresa.
Tras la resolución, la compañía ha confirmado que acudirá a la vía contencioso-administrativa para impugnar la sanción.
Obligación de corregir contratos y hacer pública la sanción
Más allá del impacto económico, la resolución de Consumo introduce una serie de obligaciones relevantes.
Por un lado, exige a Alquiler Seguro eliminar de sus contratos todas las cláusulas consideradas abusivas, lo que implica una modificación estructural de su modelo contractual.
Por otro, ordena hacer pública la sanción, identificando a la empresa responsable y detallando la naturaleza de las infracciones cometidas.
Este elemento refuerza el carácter ejemplarizante de la decisión y su potencial efecto en el conjunto del sector.
Un caso que reabre el debate sobre el alquiler
La resolución se produce en un contexto marcado por la crisis de la vivienda y la creciente tensión en el mercado del alquiler.
El caso de Alquiler Seguro pone sobre la mesa el papel de las empresas intermediarias y los límites en la prestación de servicios asociados a los contratos de arrendamiento.
También plantea interrogantes sobre la protección efectiva de los inquilinos y el equilibrio entre oferta y demanda en un mercado cada vez más tensionado.
Un precedente con impacto en el sector
La decisión del Ministerio de Consumo no solo afecta a una empresa concreta, sino que podría sentar un precedente para futuras actuaciones. El énfasis en la eliminación de cláusulas abusivas y en la transparencia refuerza la línea de actuación de las autoridades en defensa de los consumidores.
En un sector donde las condiciones contractuales han sido objeto de creciente escrutinio, este caso marca un punto de inflexión que podría redefinir prácticas habituales. Con la vía judicial aún abierta, el conflicto entre Consumo y Alquiler Seguro continuará en los tribunales, pero la sanción ya deja una señal clara sobre el marco en el que deberán operar las empresas del sector en los próximos años.












