LUTO EN LA MÚSICA

D’Angelo, entre el éxito y el dolor: revelan los secretos de sus últimos días antes de morir

Una fuente cercana contó a People cómo pasó el legendario cantante sus últimas semanas, marcado por la enfermedad y un profundo conflicto interno

    D’Angelo, una de las voces más influyentes del soul contemporáneo, pasó sus últimos días rodeado de su familia y en un profundo conflicto interno, según reveló una fuente cercana al artista en declaraciones exclusivas a People. El músico estadounidense, cuyo nombre real era Michael Eugene Archer, falleció a los 51 años a causa de un cáncer de páncreas.

    La fuente explicó que el cantante de “Untitled (How Does It Feel)” estuvo en cuidados paliativos durante dos semanas, tras haber pasado varios meses ingresado en el hospital. Durante todo ese tiempo lo acompañó su hijo, Mike Jr., de 27 años, fruto de su relación con la también artista de R&B Angie Stone.

    Su hijo estuvo allí con él y lo acompañó durante todo el tiempo que estuvo hospitalizado”, señaló la fuente. “La gente está muy preocupada por Mike ahora; su madre murió un día después de su cumpleaños y, seis meses después, está enterrando a su padre”.

    La madre del joven, Angie Stone, falleció de forma repentina el pasado 1 de marzo tras un trágico accidente de tráfico. “Ha pasado por mucho en tan poco tiempo”, lamentó la fuente, destacando el duro proceso emocional que atraviesa la familia.

    Un genio atormentado y alejado de los focos

    Considerado uno de los grandes renovadores del soul moderno, D’Angelo alcanzó la fama mundial en la década de los noventa gracias a su talento y carisma. Sin embargo, según la fuente consultada por People, en los últimos años el artista había elegido el aislamiento. “D’Angelo era muy excéntrico. Tenía un mánager, pero no quería trabajar. Era un recluso; no le gustaba salir de casa”, explicó.

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    El intérprete de éxitos como “Brown Sugar” y “Devil’s Pie” se había convertido en una figura enigmática dentro de la industria musical. Su retiro voluntario de la vida pública alimentó rumores y mitos sobre su personalidad, pero la fuente asegura que su comportamiento respondía a un conflicto más profundo con su imagen y con la presión de la fama.

    El peso de ser un símbolo sexual

    Parte del mito de D’Angelo nació de su físico y de la estética de su famoso videoclip “Untitled (How Does It Feel)”, en el que aparecía semidesnudo. Esa imagen, que le otorgó un estatus de icono sexual del R&B, terminó convirtiéndose en una carga para él.

    Luchaba con su peso. El hombre de físico cincelado y machista del que la gente se enamoró no era su estética natural. Era, en realidad, un tipo más grande”, explicó la fuente. “Nunca se sintió cómodo siendo un símbolo sexual, pero tampoco quería que la gente lo viera con más peso, así que siempre vivió en conflicto”.

    Ese permanente tira y afloja entre la imagen pública y su identidad real lo llevó, según allegados, a refugiarse en su música y en un estilo de vida reservado, alejado del brillo mediático que lo acompañó en los primeros años de su carrera.

    Un legado imborrable

    La noticia de su fallecimiento ha conmocionado a su familia, a sus compañeros de profesión y a millones de seguidores en todo el mundo. “Se ha ido un talento increíble”, lamentó la fuente a People. El artista deja tres hijos y un legado que cambió la historia del soul y del R&B moderno.

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    Entre los homenajes, uno de los más emotivos llegó del productor DJ Premier, con quien D’Angelo colaboró en el tema “Devil’s Pie” (1998). El músico escribió en X (antes Twitter): “Una pérdida muy triste por la partida de D’Angelo. Compartimos tantos buenos momentos. Te voy a extrañar muchísimo. Duerme en paz, te quiero, KING”.

    De Richmond al estrellato mundial

    Nacido en Richmond (Virginia) e hijo de un ministro, D’Angelo irrumpió en la escena musical en 1995 con su disco debut Brown Sugar, que alcanzó el número cuatro en la lista Billboard Top R&B Albums de EE. UU. y se convirtió en disco de platino apenas un año después. El álbum le valió cuatro nominaciones a los Grammy y lo consagró como una de las grandes promesas del soul.

    En el año 2000 lanzó su segundo álbum, Voodoo, que debutó en el número uno tanto del Top R&B Albums como del Billboard 200. Aquel trabajo le otorgó dos premios Grammy: uno al Mejor Álbum de R&B y otro a la Mejor Interpretación Vocal Masculina de R&B por su icónica canción “Untitled (How Does It Feel)”, además de una nominación adicional a Mejor Canción de R&B.

    Una figura compleja y adelantada a su tiempo

    D’Angelo redefinió el soul con una mezcla única de sensualidad, espiritualidad y rebeldía. Su estilo, que fusionaba influencias de Marvin Gaye, Prince y Stevie Wonder, marcó el renacimiento del R&B y abrió camino a artistas como Frank Ocean, Anderson .Paak y Miguel.

    Sin embargo, tras alcanzar la cima del éxito, el cantante optó por retirarse del foco público y solo volvió a los escenarios en contadas ocasiones. En los últimos años, las apariciones del músico fueron escasas y su vida personal se desarrolló lejos de los medios.

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    Tras su partida, la industria musical recuerda a D’Angelo no solo como un artista brillante, sino como un alma compleja que vivió en lucha con la fama y consigo mismo. Tal como resumió la fuente consultada por People, su historia es la de un hombre que “nunca dejó de amar la música, pero tampoco logró reconciliarse del todo con la imagen que el mundo tenía de él”.

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