La detención del exdiputado regional de Podemos Serigne Mbaye ha abierto un nuevo foco de polémica política y policial en Madrid. El episodio, ocurrido en la tarde del jueves en el distrito de Villaverde, no solo incluye una intervención de los agentes, sino también una huida a pie, resistencia a la autoridad y la participación de varias personas que trataron de impedir la actuación policial.
Según el atestado, los hechos comenzaron tras una llamada al 091 que alertaba de la presencia de dos hombres observando el interior de varios vehículos en un aparcamiento al aire libre de un supermercado en la calle Antonio López. En ese contexto, y por su parte, una patrulla de paisano se desplazó al lugar para verificar la situación.
El origen de la intervención policial
Los agentes localizaron a dos individuos que coincidían con la descripción facilitada. Uno de ellos era Serigne Mbaye, exdiputado en la Asamblea de Madrid entre 2021 y 2023 y actual responsable de Antirracismo del partido. Ante esta situación, los policías solicitaron la identificación de ambos.
Sin embargo, según consta en el informe al que accedió ABC, Mbaye hizo “caso omiso” a la petición y continuó caminando, mientras los agentes insistían en identificarse como policías. Lejos de colaborar, el exparlamentario intentó acceder al portal de su vivienda, ubicado en las inmediaciones, con la intención de evitar la actuación policial.
Fue entonces cuando los agentes intervinieron físicamente para impedir su huida. En ese momento, la situación escaló rápidamente y derivó en un enfrentamiento directo.
La fuga y el enfrentamiento con los agentes
En el transcurso del intento de retención, Mbaye se revolvió contra los agentes. Según el relato policial, llegó a pronunciar la frase: “Sois policías, ¿y qué? No me vais a parar. Llevadme a comisaría, porque no voy a parar”, en un tono desafiante.
A partir de ahí, según el atestado, se produjeron agresiones físicas contra los policías. El exdiputado habría propinado “puñetazos en la cara y en el estómago” a los agentes, lo que obligó a estos a reducirlo para proceder a su detención.
La tensión aumentó aún más cuando varios vecinos del edificio descendieron al lugar tras ser alertados. Algunos increparon a los policías, les insultaron y comenzaron a grabar la escena con sus teléfonos móviles, dificultando la intervención.
Intervención de más efectivos y varios detenidos
Ante la escalada del conflicto, los agentes solicitaron refuerzos. Hasta el lugar acudieron efectivos del Grupo Operativo de Respuesta de Usera-Villaverde y de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR). En total, al menos diez policías participaron en la intervención.
Además de Mbaye, otras seis personas fueron detenidas. Se trata de cinco hombres y una mujer, todos ellos españoles —aunque el exdiputado cuenta con doble nacionalidad—, con edades comprendidas entre los 36 y los 50 años. Entre los arrestados se encuentra también un redactor del diario digital ‘El Salto’, Martín Cúneo.
Todos ellos fueron trasladados a la comisaría de Usera-Villaverde, acusados de desobediencia grave y atentado contra la autoridad. Finalmente, quedaron en libertad en la madrugada del viernes, en torno a la 1:30 horas, a la espera de ser citados por la autoridad judicial.
Un incidente con antecedentes ese mismo día
El atestado también recoge que no era la primera vez en la jornada que Mbaye protagonizaba un episodio con agentes. Esa misma mañana, según fuentes del caso, el exdiputado ya había generado problemas a dos mujeres policías, que se vieron obligadas a solicitar apoyo, aunque el incidente no pasó a mayores.
Este dato añade un elemento adicional al relato de los hechos, que sitúa la detención en un contexto de tensión previa durante el mismo día.
La versión oficial y la defensa de la actuación policial
Tras conocerse lo ocurrido, desde el entorno político se han producido reacciones críticas hacia la actuación policial. Sin embargo, por otro lado, fuentes de la Delegación del Gobierno han defendido la intervención de los agentes.
En este sentido, subrayan que “La Policía Nacional actuó en respuesta a un requerimiento ciudadano, en el ejercicio de sus funciones de prevención, identificación e intervención ante una situación que fue escalando por la negativa de uno de los implicados a colaborar y por la resistencia posterior de varias personas”.

Asimismo, han insistido en que tanto el cuerpo policial como la Delegación del Gobierno continuarán trabajando para garantizar la proporcionalidad de las actuaciones. “Van a continuar trabajando para garantizar la adecuación y proporcionalidad de las actuaciones policiales, preservando el cumplimiento de los derechos y deberes de todos los ciudadanos que corresponden a nuestro Estado de derecho”.
Un episodio con derivadas políticas y sociales
El caso no solo tiene una dimensión policial, sino también política. La figura de Serigne Mbaye, vinculada a Podemos y con responsabilidades en materia de Antirracismo, añade un componente de debate público sobre el desarrollo de los hechos y la interpretación de la actuación policial.
En este contexto, el incidente se produce en un barrio donde, según el atestado, se habían registrado robos recientes en vehículos, lo que explica la alerta inicial que motivó la intervención. Además, la presencia de un centro social ocupado en la zona también aparece mencionada en el informe como parte del entorno en el que se desarrollaron los hechos.
La concatenación de factores —la llamada ciudadana, la negativa a identificarse, la resistencia, la intervención de terceros y la posterior detención— configura un episodio complejo que ahora deberá dirimirse en sede judicial.
Mientras tanto, el caso sigue generando atención mediática y política, a la espera de que las citaciones judiciales permitan esclarecer responsabilidades y determinar las consecuencias legales de lo ocurrido.








