El que fue presentado como uno de los avances más prometedores en la lucha contra el cáncer de páncreas ha sufrido un revés inesperado. La revista científica estadounidense Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) ha decidido retirar el estudio liderado por el investigador Mariano Barbacid, una investigación que había logrado una notable repercusión tanto en el ámbito científico como en el mediático.
La decisión no responde a errores en los resultados, sino a un conflicto de intereses no declarado, un aspecto que ha reabierto el debate sobre la transparencia en la investigación científica y el vínculo entre ciencia y negocio.
Un estudio que generó grandes expectativas
El trabajo, publicado a finales de 2025, describía «la eliminación completa de tumores de páncreas en modelos de ratón mediante una combinación de tres fármacos experimentales». Este resultado, sin aparición de resistencias según el propio artículo, fue interpretado como un paso relevante en la búsqueda de tratamientos eficaces contra uno de los cánceres más agresivos.
El propio Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) llegó a calificar el hallazgo como un «hito en la investigación oncológica», subrayando «la regresión completa y duradera de los tumores en modelos experimentales y su potencial traslación futura a pacientes».
El impacto fue inmediato. La investigación despertó interés internacional, generó titulares sobre posibles avances terapéuticos e incluso provocó una respuesta directa de pacientes y organizaciones vinculadas al cáncer.
La clave de la retirada: un conflicto de intereses
La retirada del artículo por parte de PNAS se fundamenta en un motivo concreto: los autores no declararon sus vínculos con la empresa Vega Oncotargets, una compañía creada para desarrollar y explotar comercialmente la terapia analizada.
Según detalla la revista, Mariano Barbacid, junto a las coautoras Vasiliki Liaki y Carmen Guerra, mantenían intereses financieros en esta empresa, lo que debía haber sido comunicado en el proceso de publicación.
La política editorial de la revista es clara en este sentido: «los miembros de la Academia que tengan un interés contrapuesto, financiero o de otro tipo, que pudiera considerarse que influye significativamente en su objetividad o que crea una ventaja competitiva injusta para cualquier persona u organización vinculada a la investigación, deben enviar su trabajo como una presentación directa».
La ausencia de esta información ha sido considerada un incumplimiento de los estándares de transparencia, lo que ha llevado a la retirada formal del estudio.
Qué implica que un artículo sea retractado
En el ámbito científico, la retirada de un artículo —o su condición de “retracted”— tiene un significado preciso. Supone que el trabajo deja de formar parte del registro científico válido y que no debe ser utilizado como referencia hasta que se aclare la situación.
Este tipo de decisiones forman parte de los mecanismos de control de la comunidad científica para preservar la credibilidad de las publicaciones, especialmente en campos sensibles como la investigación oncológica.
En este caso, la propia academia ha subrayado que la retirada no cuestiona los resultados científicos en sí, sino el proceso de publicación y la falta de transparencia en la declaración de intereses.
El papel de la empresa Vega Oncotargets
El conflicto se origina en la relación entre los investigadores y la empresa Vega Oncotargets, creada con el objetivo de impulsar el desarrollo clínico de la terapia.
Esta vinculación implica un potencial beneficio económico directo en caso de que la investigación prospere, lo que obliga, según las normas científicas, a declarar expresamente ese interés.
La revista ha considerado que no hacerlo «vulnera las normas de transparencia exigidas en la investigación científica», reforzando la idea de que la relación entre ciencia y empresa debe ser completamente explícita.
Una controversia que ya tenía antecedentes
El caso no se limita al ámbito académico. Según distintas informaciones, la patente vinculada a esta terapia ya había generado controversia en el propio CNIO antes de su salto al sector privado.
Correos electrónicos internos reflejan que algunos responsables del centro no tenían conocimiento previo de la creación de la empresa Vega Oncotargets ni del acuerdo para transferir la patente. En uno de esos mensajes se señala: «Primera noticia de que el Dr. Barbacid hubiera fundado una empresa en el campo oncológico de nombre Vega Oncotargets y primera noticia del presente borrador de acuerdo por el que entiendo que se invita a invertir en la misma al CNIO».
Estas discrepancias internas apuntan a tensiones sobre la gestión de la propiedad intelectual y el traslado de investigaciones públicas al ámbito privado.
Expectativas, promoción y críticas
El alcance mediático del estudio fue notable. La investigación generó titulares que hablaban de avances decisivos e incluso de posibles curas, alimentando expectativas tanto en la comunidad científica como en la sociedad.
En paralelo, la promoción del proyecto permitió recaudar importantes fondos. La Fundación CRIS contra el Cáncer obtuvo cerca de 3,7 millones de euros, mientras que más de un centenar de pacientes llegaron a contactar con el CNIO solicitando acceso al tratamiento.
Sin embargo, algunas voces dentro del ámbito científico ya habían mostrado cautela sobre el alcance real del hallazgo, recordando que los resultados se habían obtenido únicamente en modelos animales.
La postura de Barbacid y el CNIO
Tras la retirada del artículo, Mariano Barbacid ha defendido que la decisión «no pone «en duda el valor de la investigación»». Por su parte, el CNIO ha evitado pronunciarse directamente sobre el caso, remitiéndose a su Código de Buenas Prácticas.
Este documento establece la obligación de «declarar cualquier conflicto de interés en publicaciones científicas» y advierte de que la falta de transparencia «puede comprometer la integridad del proceso investigador y la credibilidad de los resultados».
El centro subraya además que los investigadores deben comunicar conflictos reales o potenciales antes de publicar, precisamente para evitar situaciones como la que ha derivado en la retirada del estudio.







