Marruecos avanza a un ritmo que empieza a incomodar en España. El país vecino no solo mejora sus previsiones económicas para los próximos años, sino que además lo hace impulsado por uno de los sectores más estratégicos para la economía española: la automoción. Las últimas proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) reflejan un escenario que hasta hace pocos años parecía impensado: el crecimiento económico marroquí superará ampliamente al español durante los próximos ejercicios.
El organismo internacional estima que el Producto Interior Bruto (PIB) de Marruecos crecerá alrededor del 4% anual en los próximos años, mientras que España se moverá en cifras cercanas al 2%. Detrás de ese salto aparece un fenómeno cada vez más evidente: la consolidación de Marruecos como potencia industrial y exportadora en el sector automovilístico.
La transformación económica del país africano ya no pasa únicamente por sectores tradicionales como los fosfatos o la agricultura. Ahora, la automoción, el turismo, las energías renovables y las infraestructuras comienzan a redefinir completamente el peso económico de Marruecos en el Mediterráneo.
El gran salto económico que proyecta el FMI
Las previsiones del FMI sitúan a Marruecos como una de las economías más dinámicas de la región durante los próximos años. Según el organismo, el PIB real marroquí crecerá un 4,4% en 2026 y un 4,5% en 2027, manteniéndose posteriormente cerca del 4% a medio plazo. Además, destacó que “el crecimiento del PIB real en 2025 se aceleró hasta un estimado del 4,9%, impulsado por la recuperación de la producción agrícola y el auge de los proyectos de infraestructura a gran escala”.

España, en cambio, seguirá creciendo a un ritmo claramente inferior. El FMI prevé que la economía española avance un 2,1% en 2026 y un 1,8% en 2027. Aunque el organismo reconoce que “la economía española ha mantenido un sólido crecimiento gracias a la fuerte demanda interna que compensó la debilidad de las exportaciones”, también advierte que “el crecimiento descendió del 3,5% en 2024 al 2,8% en 2025”.
Pese a esta diferencia de ritmo, la economía española continúa siendo considerablemente más grande y sólida que la marroquí. Sin embargo, el cambio de tendencia empieza a llamar la atención por la velocidad del desarrollo industrial de Marruecos.
La automoción, el motor que cambia el tablero y amenaza a España
El elemento más relevante detrás del crecimiento marroquí es el avance del sector automovilístico. Marruecos se convirtió en el principal productor de vehículos de África y ya fabrica alrededor de 700.000 automóviles al año. Además, las exportaciones de coches alcanzaron en 2024 un valor de 10.890 millones de euros, consolidándose como el principal producto exportado del país.
Los datos del Observatorio de Complejidad Económica muestran que las ventas de automóviles ya superan incluso a sectores históricamente dominantes como los fertilizantes o los cables aislados. Ese cambio representa una transformación estructural para la economía marroquí.
El economista Abdelmalek Alaoui explicó que “en 2023, Marruecos cruzó un umbral crítico cuando el valor de sus exportaciones de automóviles superó sus ingresos por fosfatos, el recurso mineral que había anclado la economía del país durante al menos un siglo”.
La expansión automotriz de Marruecos empieza a observarse en España con especial atención por el peso que tiene el sector del automóvil dentro de la industria nacional. La combinación de menores costes industriales, crecimiento de las inversiones y estabilidad energética está permitiendo al país vecino atraer cada vez más actividad vinculada a la fabricación de vehículos y componentes. El auge industrial se complementa con otros factores económicos que fortalecen el escenario marroquí.
Turismo récord y auge de las infraestructuras
El turismo se convirtió en otro de los pilares que impulsan el crecimiento económico de Marruecos. El país cerró el último año con un récord histórico de 19,8 millones de turistas. A eso se suma el incremento de la inversión pública y el desarrollo de grandes proyectos de infraestructura, elementos que el FMI considera decisivos para explicar la aceleración económica.
El organismo también pone el foco en la evolución del sector energético marroquí, especialmente apoyado en las energías renovables y en unos costes estables para la industria. Todo ese conjunto de variables explica por qué Marruecos aparece actualmente como una de las economías emergentes más dinámicas de la región.
El modelo económico que transformó Marruecos
Uno de los aspectos más destacados por los analistas es la capacidad del país para reinventar su estructura económica pese a no contar con grandes recursos energéticos tradicionales. “Marruecos desafió las expectativas”, sostuvo Abdelmalek Alaoui, quien recordó que el país logró convertirse en “el centro automotriz más dinámico del Mediterráneo” pese a “no tener petróleo, ni gas, ni otras ventajas obvias de recursos”.
El economista explicó además que el país debió reconstruir parte de su modelo institucional después de heredar “una administración colonial diseñada para extraer recursos, no para desarrollar la economía”. Según su análisis, Marruecos terminó apostando por la improvisación estratégica y por la utilización del talento disponible como motor del crecimiento. “La lección es no esperar a que se den las condiciones ideales, sino convertir la improvisación en una política formal y reorientar el talento disponible en consecuencia”, señaló.
Un crecimiento sostenido durante décadas
La evolución económica marroquí no es un fenómeno reciente. Alaoui destacó que “entre 1990 y 2019, el PIB casi se triplicó y la pobreza extrema fue prácticamente erradicada”. También subrayó que “de 2000 a 2017, los ingresos per cápita crecieron más rápido que en casi cualquier otro lugar del norte de África y Oriente Medio”.
Según el especialista, el Gobierno marroquí desarrolló una estrategia específica donde el Estado no desaparece de la economía, pero tampoco actúa mediante un control absoluto. “En lugar de planificar desde arriba o apartarse por completo, compuso la partitura, trajo los instrumentos adecuados y mantuvo el tempo”, resumió.












