España todavía tiene pendiente otra cita astronómica antes de que termine agosto. Apenas dos semanas después del eclipse total de Sol del pasado 12 de agosto, la madrugada del viernes 28 llegará un eclipse parcial de Luna que podrá observarse desde todo el territorio español, aunque con importantes diferencias dependiendo de la zona.
El fenómeno comenzará a las 3.23 horas, en horario peninsular español, cuando la Luna empiece a atravesar la penumbra de la Tierra. La fase parcial arrancará alrededor de las 4.33-4.34 horas y el momento máximo se producirá a las 6.12 horas. Según los datos recogidos del Instituto Geográfico Nacional (IGN), la fase parcial terminará a las 7.51 horas y el eclipse concluirá completamente a las 9.01, una vez que la Luna haya abandonado la penumbra terrestre.
Sin embargo, no toda España podrá contemplar el fenómeno hasta el mismo momento. La puesta de la Luna condicionará la observación en el centro y el este peninsular, Baleares y Melilla, mientras que el oeste de la Península, Canarias y Ceuta contará con mejores condiciones temporales para seguir su evolución.
A qué hora será el eclipse parcial de Luna del 28 de agosto
El primer momento señalado llegará a las 3.23 horas de la madrugada, cuando la Luna comience a entrar en la penumbra terrestre. Será el inicio de un fenómeno que se prolongará durante varias horas y que tendrá su tramo más destacado avanzada la madrugada.
La fase parcial comenzará alrededor de las 4.33-4.34 horas. A partir de ese momento, la sombra terrestre irá cubriendo una parte cada vez mayor del disco lunar.
El máximo está previsto para las 6.12 horas, cuando aproximadamente el 96% del disco lunar quedará en sombra. El eclipse tendrá una magnitud de 0,93, una medida que indica cuánto del radio lunar queda dentro de la sombra terrestre.
Tras alcanzar ese punto máximo, la sombra comenzará progresivamente a retirarse. La fase parcial finalizará a las 7.51 y el eclipse terminará completamente a las 9.01 horas.
Por qué llega otro eclipse solo dos semanas después
La cercanía entre el eclipse total de Sol del 12 de agosto y el eclipse parcial de Luna del día 28 responde a la geometría de las órbitas. “El 12 de agosto, la Luna pasó justo por delante del Sol”, explica el astrofísico Javier Armentia, según recoge EL PAÍS. Entonces se encontraba en fase de luna nueva. Unos 15 días después, el 28 de agosto, estará en luna llena.
“La órbita de la Luna alrededor de la Tierra, que da una vuelta cada 29 días y medio, y la órbita del Sol, que tarda 365 días y 1/4, están inclinadas cinco grados. Esto quiere decir que no en todas las lunas llenas la Luna se mete en la sombra de la Tierra porque a veces está por arriba o por abajo”, señala Armentia, que dirigió el Planetario de Pamplona desde su inauguración, en 1993, hasta 2024.
En esta ocasión se producirá la alineación necesaria. “El pasado día 12 la Luna estaba en el nodo, en el punto donde se unen las dos órbitas”, explica el astrofísico. Al volver a encontrarse cerca del plano de la eclíptica durante la luna llena, la sombra terrestre alcanzará al satélite.
Cómo se verá la Luna durante el eclipse
El aspecto de la Luna será diferente al de sus fases habituales. “Parece que está siendo cortada por un círculo mayor, porque es la sombra de la Tierra”, describe Armentia. Durante el fenómeno, la luz solar que atraviesa la atmósfera terrestre llegará hasta la superficie lunar. “Es luz que mandamos desde aquí, la que vemos en el cielo del atardecer llegará hasta la luna”, explica.
Ese proceso puede aportar tonalidades rojizas o cobrizas a la parte afectada por la sombra. No se tratará de un eclipse lunar total, por lo que una parte del disco permanecerá fuera de la zona más oscura. “Tendrá ese tono rojizo, de la misma forma que los atardeceres son rojizos. De hecho, solemos decir que el color del eclipse de Luna es el color de todos los atardeceres de la Tierra proyectado sobre ella”, sostiene Armentia.

La explicación está relacionada con la atmósfera terrestre: los colores azulados de la luz solar se dispersan con mayor facilidad, mientras que los tonos rojos consiguen avanzar mejor. Es el mismo proceso que contribuye a las tonalidades anaranjadas de los amaneceres y atardeceres.
Dónde se podrá ver mejor el eclipse en España
Aunque el eclipse parcial será visible desde todo el territorio español, su desarrollo no podrá seguirse de la misma manera desde todas las zonas. En el centro y este de la Península, Baleares y Melilla, la Luna se ocultará por el horizonte antes de que termine la fase parcial. Por tanto, desde esos puntos no podrá observarse hasta el final. “Más o menos de Asturias a Málaga, la Luna se ocultará por el horizonte antes de que acabe el eclipse”, detalla Armentia.
La situación será diferente en las zonas más occidentales. “En la parte más occidental, en las provincias de Huelva, Sevilla o Cádiz, en Extremadura, Salamanca, Zamora, Galicia y parte de León”, señala el astrofísico al referirse a los lugares más favorecidos. También Canarias y Ceuta dispondrán de más tiempo antes del ocaso lunar, lo que permitirá contemplar prácticamente toda la fase parcial.
En lugares como Madrid o Pamplona no podrá verse el final. Cuando llegue ese momento, la Luna ya se habrá ocultado por el horizonte y el Sol habrá salido por el lado contrario. “En estos lugares la Luna estará eclipsada, se hará más luminosa, pero le faltará un trozo”, explica Armentia.
Un eclipse que no requiere gafas especiales
Una de las grandes diferencias respecto al eclipse solar del 12 de agosto está en las condiciones necesarias para observarlo. El eclipse de Luna puede contemplarse directamente sin riesgo para la vista, de la misma forma que se observa normalmente el satélite durante cualquier noche. Por tanto, no será necesario utilizar gafas especiales ni encontrarse dentro de una estrecha franja geográfica de totalidad.
“Como la sombra de la Luna es muy pequeñita sobre la superficie de la Tierra, solo en esa franja que recorría desde Galicia hasta Baleares veíamos el eclipse total de Sol”, explica Armentia sobre el fenómeno anterior. En esta ocasión, la observación será mucho más sencilla y, según el astrofísico, “es posible fotografiarlo sin equipamiento especial”.
La segunda gran cita astronómica de agosto en España
El eclipse parcial de Luna pondrá así el cierre a un agosto marcado por dos fenómenos astronómicos separados por apenas 16 días. El primero tuvo lugar el 12 de agosto, cuando la Luna se situó por delante del Sol. El segundo llegará en la madrugada del día 28, cuando será la Tierra la que se interponga entre el Sol y la Luna y proyecte su sombra sobre el satélite.
“Los eclipses de Sol ciertamente son más llamativos. El de Luna sucede de noche, y no hay esos cambios tan llamativos para nosotros que estamos en la Tierra. Pero es un espectáculo bonito de ver”, afirma Armentia. El astrofísico define esta segunda cita como una continuación del particular calendario de eclipses del verano: “Es como completar la colección de los eclipses que tenemos este verano”. “Puede ser un goce un poco más intelectual que físico. Merece la pena verlo”, concluye.











