El precio del aceite de oliva, uno de los productos más castigados por la inflación en los últimos años, empieza a dar señales de alivio en los supermercados. Mercadona ha decidido ajustar a la baja el coste de este producto básico, devolviéndolo a niveles que no se veían desde 2022. La medida, que afecta tanto a botellas como a garrafas de gran formato, se enmarca dentro de una estrategia más amplia de revisión de precios que la compañía viene aplicando en distintos productos de alimentación.
La rebaja no solo supone un respiro para los consumidores, sino que también refleja un cambio en el contexto económico, marcado por la moderación de los precios de las materias primas tras un periodo de fuerte encarecimiento.
Rebajas en el aceite de oliva: cifras y productos afectados
La reducción de precios aplicada por Mercadona se centra en su marca propia Hacendado y alcanza tanto al aceite de oliva 0,4º como al de 1º. En el caso de las garrafas de cinco litros, el precio pasa de 19,75 euros a 18,75 euros, lo que supone una bajada de un euro y sitúa el coste por litro en 3,75 euros.
En formato más pequeño, la botella de un litro de aceite de oliva 0,4º baja de 4,10 euros a 3,90 euros, mientras que el aceite de oliva 1º se sitúa en 4,15 euros, tras una reducción de veinte céntimos por litro.
Estos ajustes sitúan nuevamente el precio del aceite de oliva en niveles similares a los de 2022, alejándose de los máximos alcanzados durante el pico inflacionista, cuando el litro llegó a rondar los 12 euros y las garrafas de cinco litros alcanzaron cifras cercanas a los 50 euros.
Una caída acumulada del 50% desde 2024
Más allá de la rebaja puntual, los datos reflejan una tendencia más amplia. Según la información disponible, el precio del aceite de oliva Hacendado ha experimentado una reducción acumulada del 50% desde 2024.
Este descenso se produce tras varios años de subidas impulsadas por factores como el encarecimiento de la energía, la sequía o el contexto internacional. Ahora, con un escenario más estable y una inflación alimentaria que se ha moderado hasta el 2,7% desde el 16,6% registrado en 2023, el mercado comienza a ajustarse.
La bajada aplicada por Mercadona se alinea con esta evolución y se presenta como una respuesta directa a la disminución de los costes en origen.
La política de precios de Mercadona
La compañía presidida por Juan Roig ha reiterado en varias ocasiones que su política de precios está vinculada al comportamiento de las materias primas. En este sentido, desde la empresa se insiste en que «si las materias primas bajan los precios a los clientes bajan».
Este enfoque forma parte de la conocida Estrategia SPB (Siempre Precios Bajos), que busca ajustar los precios en función de los costes y mantener la competitividad en el mercado.
Durante su última rueda de prensa anual, el propio Juan Roig subrayó esta idea al afirmar: “Queremos bajar los precios: nadie está contento subiéndolos”. En ese mismo encuentro, también reconoció que “cualquier cosa que pase en el mundo, nos influye”, en referencia al impacto de factores globales como los conflictos internacionales.
Más de 400 productos con precios a la baja
La reducción del precio del aceite de oliva no es una medida aislada. Mercadona ha extendido su estrategia de ajuste a más de 400 productos durante el mes de abril, consolidando una política de revisión continua de su surtido.
Entre los productos que han experimentado rebajas se encuentran alimentos básicos como los huevos, la leche, el arroz o el chocolate, así como frutas y verduras como las alcachofas o el fresón.
Este movimiento responde tanto a la caída de los costes de producción como a mejoras en la eficiencia de la cadena y de sus proveedores, lo que permite trasladar parte de ese ahorro al consumidor final.
El papel del proveedor en la bajada de precios
Detrás del aceite de oliva comercializado por Mercadona se encuentra Mercaóleo, una empresa con sede en Antequera que agrupa a 75.000 agricultores y que está considerada la principal productora de aceite de oliva del mundo.
La relación con este proveedor es clave para entender la evolución de los precios, ya que la reducción en los costes de producción en origen ha facilitado la aplicación de estas rebajas en el punto de venta.
El aceite de oliva comercializado bajo la marca Hacendado es, además, 100% español, lo que refuerza el vínculo entre la producción nacional y la política de precios de la cadena.
El contexto: del pico inflacionista a la moderación
La evolución del precio del aceite de oliva en los últimos años ha estado marcada por un fuerte incremento que alcanzó su punto álgido en 2023. En ese periodo, las subidas llegaron a superar el 200%, impulsadas por factores como la sequía, el aumento de los costes energéticos y las tensiones internacionales.
Este escenario llevó a que Mercadona fuera objeto de críticas por parte de algunos sectores políticos, que cuestionaron sus ajustes de precios durante los momentos más críticos de la inflación.
Sin embargo, la compañía defendió entonces que esas subidas eran necesarias para garantizar la sostenibilidad de su modelo de negocio, rechazando cualquier acusación de especulación.
Ahora, en un contexto de mayor estabilidad, la bajada de precios se presenta como una consecuencia natural del comportamiento del mercado, en línea con la evolución de los costes.








