El otoño está a punto de comenzar en España, pero las temperaturas continuarán durante los próximos días en valores más propios del verano. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) anticipa un periodo marcado por tiempo estable, escasas precipitaciones y temperaturas excepcionalmente elevadas para finales de septiembre, con máximas que podrán alcanzar entre 36 y 38 ºC en los valles del oeste peninsular e incluso superar puntualmente esos registros.
El episodio coincide con las fechas en las que tradicionalmente se habla del veranillo de San Miguel, una expresión popular vinculada a periodos cálidos que aparecen alrededor del 29 de septiembre, festividad de San Miguel Arcángel. Este fenómeno también es conocido como veranillo de los Arcángeles o veranillo del membrillo y suele asociarse a unos días en los que las temperaturas vuelven a subir después de haberse registrado ya valores relacionados con el cambio de estación.
Sin embargo, el veranillo de San Miguel no constituye un fenómeno meteorológico con una definición estricta ni tiene por qué repetirse todos los años. Tampoco existe un mecanismo atmosférico específico que aparezca necesariamente coincidiendo con la festividad. En esta ocasión, las previsiones apuntan a varios días especialmente cálidos, hasta el punto de que Badajoz podría alcanzar los 39 ºC el miércoles 23 de septiembre, precisamente cuando comienza el otoño astronómico.
Qué es el veranillo de San Miguel
El veranillo de San Miguel es una denominación tradicional utilizada para describir un breve periodo de temperaturas elevadas que puede aparecer a finales de septiembre, alrededor de la festividad de San Miguel Arcángel. No se trata, por tanto, de un fenómeno que tenga que producirse necesariamente cada año.
Puede aparecer antes del 29 de septiembre, hacerlo posteriormente o directamente no registrarse. Su duración tampoco está determinada: en algunas ocasiones se limita a unas pocas jornadas, mientras que en otras puede extenderse durante buena parte de la última semana del mes.
Su principal característica es la aparición de temperaturas más elevadas después de que ya hayan comenzado a registrarse valores propios del cambio entre el verano y el otoño. La expresión forma parte de la tradición popular y cuenta con otras denominaciones, como veranillo de los Arcángeles o veranillo del membrillo. Este año, su coincidencia con un episodio de temperaturas especialmente elevadas vuelve a situar el término en primer plano justo cuando España se prepara para entrar oficialmente en el otoño astronómico.
Por qué suben las temperaturas a finales de septiembre
La explicación de estos periodos cálidos suele encontrarse en situaciones de estabilidad atmosférica. El establecimiento o fortalecimiento de las altas presiones dificulta la entrada de borrascas y frentes atlánticos. Al mismo tiempo, disminuyen las precipitaciones y se favorecen jornadas caracterizadas por una abundante insolación. Como consecuencia de estas condiciones, los termómetros pueden volver a subir durante varios días.
Esto no significa que exista un mecanismo atmosférico específico asociado a San Miguel. La coincidencia con el 29 de septiembre es tradicional y no responde a un fenómeno que tenga que aparecer en una fecha determinada.
En 2026, además, los valores previstos resultan especialmente llamativos. Aemet señala que el ambiente será muy cálido para la época y que las precipitaciones serán escasas.
Avisos amarillos y hasta 36 ºC en Galicia
Este lunes 21 de septiembre, las temperaturas pueden superar los 35 ºC en las depresiones del suroeste, además de en algunos puntos de Galicia y zonas bajas de Cataluña.
Aemet ha activado también avisos amarillos por altas temperaturas en áreas del suroeste de A Coruña, Pontevedra y Ourense. En estos puntos, los termómetros pueden alcanzar los 36 ºC, unas temperaturas poco habituales cuando quedan apenas unos días para terminar septiembre.

El escenario previsto combina así valores elevados con una situación atmosférica estable y pocas precipitaciones. Y el calor no terminará con la jornada del lunes. Las previsiones mantienen unas temperaturas elevadas durante los días siguientes, incluso después de que haya comenzado oficialmente el otoño astronómico.
El martes continuará el calor en varias zonas de España
Para el martes está previsto que los 35 ºC vuelvan a superarse en diferentes áreas de la vertiente atlántica sur. También se esperan valores elevados en algunos puntos de Galicia y en las medianías del sur de Gran Canaria.
Será la antesala de una jornada todavía más significativa desde el punto de vista de las temperaturas: el miércoles 23. Ese día no solamente continuará el episodio cálido, sino que además comenzará oficialmente el otoño astronómico. El cambio de estación, sin embargo, no llegará acompañado de una caída inmediata de las temperaturas.
Hasta 39 ºC con el otoño astronómico ya iniciado
El miércoles 23 de septiembre, las altas presiones continuarán dominando buena parte de España y las precipitaciones serán prácticamente inexistentes. Las temperaturas seguirán alcanzando registros muy elevados. Entre las previsiones más destacadas aparece Badajoz, donde podrían registrarse hasta 39 ºC. Córdoba y Sevilla, por su parte, rondarán los 37 ºC.
De esta manera, el comienzo del otoño astronómico coincidirá con temperaturas que seguirán siendo excepcionalmente altas para este momento del calendario. La estabilidad atmosférica permitirá que el episodio se prolongue y tampoco se espera un cambio significativo durante la jornada siguiente.
Baleares también registrará un aumento de las máximas
El jueves continuará el escenario de temperaturas elevadas. Las previsiones indican que las máximas volverán a aumentar en zonas de la mitad norte y Baleares, con ascensos especialmente destacados en la vertiente cantábrica.
Badajoz podría registrar alrededor de 38 ºC, mientras que Córdoba, Sevilla y Santa Cruz de Tenerife alcanzarían aproximadamente los 37 ºC. En Toledo, las temperaturas se situarían en torno a los 36 ºC.
El episodio cálido tendrá, por tanto, una extensión considerable y afectará a diferentes puntos del país durante varias jornadas consecutivas.
El ambiente estable y cálido seguirá hasta el viernes
Las previsiones mantienen el ambiente estable y cálido al menos hasta el viernes. Durante estos días, la escasez de precipitaciones y el predominio de las altas presiones acompañarán unas temperaturas que permanecerán muy elevadas para finales de septiembre. Habrá que esperar a la evolución atmosférica posterior para determinar cuándo comenzarán a descender los termómetros de manera generalizada.

Mientras tanto, el cambio oficial de estación no traerá consigo una despedida inmediata del calor. España entrará en el otoño astronómico con máximas que pueden alcanzar los 39 ºC, en un episodio que coincide con las fechas tradicionalmente relacionadas con el veranillo de San Miguel.
Un nombre popular, sin una definición meteorológica estricta y que no se repite obligatoriamente todos los años, pero que en esta ocasión vuelve a cobrar protagonismo ante varios días de estabilidad, pocas lluvias y temperaturas excepcionalmente altas para la época.











